Washington D.C. Octubre del 2011.- La Oficina para la Aplicación de las Normas sobre Seguridad y Medio Ambiente del Gobierno de Estados Unidos ha sancionado a la petrolera británica BP, entre otras firmas, por la explosión que causó un vertido de petróleo en el golfo de México en 2010.
La explosión en la plataforma petrolera Deepwater Horizon causó la muerte de once trabajadores y el derrame de más de cuatro millones de barriles de petróleo en el mar.
La recién formada Oficina ha presentado quince incidentes de incumplimiento a las compañías responsables, pero no ha indicado la cuantía de las multas que tendrán que pagar. La ley establece una escala de hasta 35 mil dólares por día e incidente.
En el informe final sobre el accidente, publicó por el Departamento del Interior el mes pasado, se especifican las infracciones cometidas por las distintas empresas. British Petroleum, propietaria del pozo de Macondo, donde se originó el vertido, es la más sancionada, ya que ha recibido siete notificaciones de infracción -desde no haber protegido la salud y las propiedades hasta no haber tenido controlado el pozo en todo momento-.
También han sido sancionadas Trans-ocean, compañía subcontratada por BP y propietaria de la plataforma petrolera, y Halliburton, que realizó la cementación del pozo.
Cada una de las empresas subcontratadas ha recibido cuatro notificaciones de infracción. Trans-ocean ha sido acusada de no mantener de manera adecuada la válvula para la prevención de reventones en la plataforma; y Halliburton, de no cementar el pozo como es debido.
Las tres compañías disponen de un plazo de 60 días para recurrir las sanciones. Un portavoz de Trans-ocean ya ha adelantado que su empresa tiene intención de hacerlo. La Oficina para la Aplicación de las Normas sobre Seguridad y Medio Ambiente se planteará imponer medidas punitivas civiles una vez finalice el periodo de apelación.
Cualquier multa impuesta por la Oficina es independiente de las demandas presentadas por el Departamento de Justicia contra BP y Trans-ocean.
Estos son los hechos: una plataforma petrolera ubicada en el Golfo de México a 80km al sureste del Río Mississippi (perteneciente a la compañía British Petroleum BP) se colapsó a mil 500 metros de profundidad ocasionando la ruptura del ducto de extracción del combustible, causando la catástrofe ambiental más grave en la región y uno de los peores desastres ecológicos a nivel mundial; al día son vertidos más de 800,000 litros de petróleo que equivalen a llenar una alberca olímpica cada tres días, y la mancha negra se expande cada vez más, midiendo aproximadamente mil 500 kilómetros cuadrados.
Impactos Socio-Ambientales del derrame de petróleo
La mancha ya no está lejos de las costas mexicanas, pero con la llegada de ciclones y huracanes aumenta el peligro para los litorales del país, principalmente en el Caribe, lo que desencadenaría un efecto grave en la Biodiversidad Mexicana: las aves costeras, los delfines, las ballenas, los manatís, el tiburón ballena y los bosques de manglares resultan como las especies afectadas, y la tortuga “lora”, el pelícano café, y el atún aleta azul como las más amenazadas (y que están en peligro de extinción); en total se suman 400 especies perjudicadas por el derrame, producto de la intervención humana para el consumo de energía en todas las actividades cotidianas.
Pero de esto, las instituciones mexicanas, no han dicho nada.