¡FUERA ORNELAS DE LA VOCERÍA DEL GOBIERNO DE QROO!

Por Luis A. CABAÑAS BASULTO/Chetumal, QRoo.- A menos de 10 meses de asumir la Coordinación General de Comunicación Social del Gobierno del Estado, Felipe Ornelas Piñón se tambalea peligrosamente al frente de la responsabilidad de cuidar la imagen política e institucional de su jefe directo, y para nadie es un secreto que su relevo está la vista.

Incorporado para el “rescate” de su antecesora, Haydeé Serrano Soto, quien sólo tuvo desempeño oficial de “encargada”, el funcionario dejaría como herencia el “mérito” de haber dividido al gremio periodístico local entre Norte y Sur, el primero de ellos de su preferencia, porque en esta capital simplemente se le sigue viendo como “Voz-cero”.

En efecto, al igual que sus antecesores con los opacos ex gobernadores Félix González y Roberto Borge Angulo, los ahora millonarios Jorge Acevedo Marín y Rangel Rosado Ruiz, respectivamente, el papel de Ornelas Piñón se ha limitado a la firma de jugosos convenios de publicidad con representantes de los medios de comunicación.

 

FALTA DE OFICIO

Falto de oficio como periodista, sin embargo -siempre se desempeñó como asesor político del hoy mandatario-, hasta hoy no consigue ganarse la simpatía de los periodistas ni convencer en cambiar la imagen del gobernador, al que, con o sin razón, un día  “golpean” y al otro también, principalmente ante el criticable desempeño de sus colaboradores.

GRILLA A SECRETARIOS

Éstos últimos, por cierto, se han convertido en sus principales enemigos, ya que, “fiel” a su papel político, simplemente intenta cuidar la imagen de su jefe, pero olvida que trabaja para el Gobierno del Estado, al servicio de todo el equipo, que no de un solo hombre.

Así las cosas, por lo menos tres secretarios de gabinete han exigido al mandatario cambiar a Ornelas Piñón, aunque no precisamente por falta de difusión de las actividades de sus dependencias, sino por “grillar” contra ellos, en defensa de su padrino, el asesor general del jefe del Ejecutivo, Juan de la Luz Enríquez Kanfachi, quien, sin cargo oficial ni responsabilidad oficial, tiene el privilegio de mandar, hacer y deshacer.

Contra lo que se decía al principio, la llamada a suceder al coordinador de Comunicación Social es la periodista chetumaleña Fátima Vázquez, a quien los compañeros del medio ven con mejores ojos, principalmente por ser periodista, mientras que Ornelas Piñón es un simple político que, como tal, apoyó al gobernador  cuando fungió como alcalde de Playa del Carmen.

Por su parte, Haydeé Serrano, quien sólo permaneció 4 meses al frente de la dependencia, había colaborado con Carlos Joaquín en el Ayuntamiento playense como jefa de prensa, y durante la campaña a la gubernatura se echó al hombro el trabajo de cuidar la imagen del abanderado aliancista PAN-PRD, aunque se ignora cuál haya sido su suerte.

A no pocos periodistas como ella sorprendió su cambio frente al asesor, ya que, desde un principio el mandatario dijo que ella seguiría como titular de la Unidad del Vocero y que sólo habría cambio de “formas”. Finalmente, Ornelas Piñón terminó como coordinador general desde enero último.

Los traspiés del funcionario, sin embargo, no han sido pocos, el primero de ellos, el más criticado, fue la abierta declaración de “guerra” del Fiscal General del Estado, Miguel Ángel Pech Cen, contra los medios de comunicación, a los que amenazó con demandar si lo seguían “difamando”, aunque, irónicamente, su boletín hablaba de respeto a la libertad de expresión. Ornelas no apareció ni como asesor ni como periodista.

 

UN BURÓCRATA MÁS

Fiel a su costumbre de burócrata, al igual que sus antecesores Jorge Acevedo y Rangel Rosado, Ornelas Piñón prácticamente se volvió ojo de hormiga para los compañeros de prensa a raíz de su nombramiento, cambió sus números telefónicos y suele estar más en Playa del Carmen y Cancún que en sus oficinas de Chetumal.

Su cambio por Fátima Vázquez es parte de una crónica anunciada, tal y como lo fue el de Haydeé Serrano, a menos, claro, que se cambiara de parecer y comenzarán a acostumbrarse a la lejana sentencia presidencial de “pagar para que le peguen”.

Y conste que, en abono a favor de su coordinador, no sería nada raro, ya que si firmar convenios y soltar dinero son suficientes para “cumplir” ¡cualquiera podría estar frente a esa dependencia!.