SIN MÁS VERGÜENZA, EL EXTORSIONADOR DE CONSTRUCTORES, LUIS TORRES LLANES, QUIEN FUE ALCALDE DE CHETUMAL, ES CANDIDATO A DIPUTADO FEDERAL EN QROO

 

Por Agencias SFAS/Chetumal, QRoo.- Iluso ante la posibilidad de una diputación federal, el presidente municipal de Otón P. Blanco con licencia, Luis Torres Llanes, antes de entrar en plena campaña, “endrogó” a los capitalinos con una negra “herencia”, una nueva, silenciosa carga financiera: Aprobó un crédito por cerca de 319 millones de pesos.

Con esta pesada deuda, el municipio capitalino estará endeudado hasta el 2035. El nuevo compromiso financiero de la Comuna se gestó 26 días antes de que el ex priísta Torres Llanes dejara el cargo y de manera sigilosa

En el marco de su 25ª sesión, el Cabildo aprobó al alcalde contratar el crédito “hasta por 320 millones de pesos” para refinanciar los pasivos de la administración.

El nuevo crédito, otorgado por Banobras, por 318.9 millones de pesos, lo firmaron Torres Llanes, quien busca la diputación federal por el Distrito II, y entonces la tesorera, María Luisa del Carmen Alcérreca Manzanero, quien asumió el cargo como alcalde interina tras la “licencia” de aquél.

Para garantizar el pago, ambos funcionaron hipotecaron hasta el 2035 más del 53% de las participaciones federales de la Comuna, lo que afectará el flujo de recursos federales mensuales para atender las necesidades de OPB que, por concepto de intereses de Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio (TIIE), pagará un 1.1% adicional, revisado mensualmente con base en los indicadores establecidos.

De manga ancha para financiar sus actividades, el funcionario erogó en 2017 un total de 676 mil pesos en gasolina para sus traslados, por lo que erogó mil 852 pesos diarios por ese concepto que, en total, significó un derroche de 34.3 millones de pesos, más del 50% de los recursos destinado a obra pública, que ascendieron a 61 millones de pesos ese mismo año.

OCULTÓ INFORMACIÓN

Candidato del PAN por la alianza “Por Quintana Roo al Frente”, Torres Llanes mantuvo oculto el crédito mencionado, que recién salió a la luz pública con ocasión del asueto vacacional.

El Ayuntamiento estará obligado a mantener de manera permanente y como fondo de reserva un equivalente a dos mensualidades del servicio de la deuda, y en caso de incumplir, pagará un 50% adicional de la sobretasa aplicable al crédito.

Olvidando sus promesas de campaña y con municipio sumergido en el fango con esa deuda, solicitó licencia al Cabildo el 15 de marzo para poder  contender en los próximos comicios, pese a haber reconocido en diversas ocasiones que dejará pendientes acciones públicas de prioridad.

Calles destrozadas, faltas de alumbrado, inseguridad, deficiente recoja de basura, entre otros, serán los que seguirán sufriendo los othonenses, que en 2016 apostaron por un cambio que no se dio.

Sumado a lo anterior, el funcionario de las eternas, improductivas giras “de trabajo” también afectó a pobladores de las comunidades de Othón P. Blanco, como es el caso de los prestadores de servicios en Xcalak, abandonados totalmente por esa administración, por lo que claman el apoyo de María Luisa Alcérreca ante el exceso de inseguridad en la zona.

Por ejemplo, Gonzalo Rivero Cruz, presidente de la cooperativa Titanes del Caribe, lamentó que hoy no exista ni alumbrado público, pero sí mucha delincuencia y deficiencia en la seguridad por falta de policías.

Ubicada al sur de Quintana Roo y pese a ser zona de arribo de cruceros, Xcalak  ha permanecido durante años abandonada por las autoridades de los gobiernos estatal y municipal, detalló, y añadió que, pese a los llamados de auxilio, sencillamente no hay respuesta a sus demandas.

En tanto, en Chetumal, camellones y banquetas con yerba alta por falta de podado, o bien montones de basura por falta de camiones recolectores fueron la principal característica del gobierno municipal con “licencia” desde el primer mes de iniciado el inconcluso trienio.

Otra comunidad de OPB no menos importante, Xul-Há,  también fue víctima del abandono durante el período de Torres Llanes, quien se convirtió en cómplice de la invasión de familiares del comisariado ejidal de Juan Sarabia, Ernesto Haro Gutiérrez, a un costado del domo de la población.

Por espacio de varios meses, los pobladores fueron engañados por el entonces alcalde, quien, con la promesa de turnar el asunto al área jurídica, los canalizó con el inoperante Roger Peraza Tamayo, entonces secretario del Ayuntamiento.

Nunca tuvo intenciones de devolver ese espacio a la comunidad, porque Haro Gutiérrez dice ser su compadre, lo que explicaría que, pese a que la cédula catastral aparece a nombre del Ayuntamiento, el espacio público sigue ocupado por puestos de comida semi fijos, en condiciones insalubres.

Otra grave denuncia contra quien pretende convertirse en representante “popular” de los othonenses en el ámbito nacional, corrió a cargo del empresario chetumaleño Sergio Zapata Vales, quien señaló que aquél intentó extorsionarlo con 100 millones de pesos a cambio de otorgarle los permisos para introducir el servicio de agua purificada domiciliaria.

Según el quejoso “gente directa de Torres Llanes” le habría indicado que pagara esa cantidad, al tiempo que le decían que “si en Solidaridad costó mil millones de pesos, ¿qué serían 100 millones de pesos para Chetumal?”.

Ese sería el argumento para chantajearlo, condicionando el pago de esa millonaria cantidad a cambio de darle curso a un trámite, que ni siquiera es de una concesión para sustituir el servicio de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado, sino sólo un permiso para prestar otro, totalmente diferente al suministro de agua potable.