Comentando la noticia

Compartir en redes...

Comentando la noticia

Alfonso Carbonell Chávez

 

Mis canicas (¿?)

 

“Hoy le pedí a mi hijito me mostrara las  canicas que tiene, de piedra de barro y de cristal, y al hacerlas en mis manos vinieron a mi mente ¡aquellos días ausentes en que solíamos jugar!, con los mismos amigos en los mismos lugares en que solíamos estar. ¡Oh cuánto diera ahora por jugar nuevamente como cuando era adolecente con aquellas canicas de piedra, de barro y de cristal!; canicas del recuerdo… de múltiples colores ¡nunca, nunca las podré olvidar!”. Don Luis González Castillo. Frontera, Tabasco. Y sí, ¡qué fácil fuera!, de alguna manera u otra esperar jugar con canicas cuando quienes las detentan solo juegan para sí y sus paganos intereses. En estas recientes columnas que siempre esperan aunque sea en lo mínimo reflejar el hastío y hartazgo social, no pretenden, ilusos seríamos, cambiar una especie de destino manifiesto (lo cité ayer) de que los chiapanecos ¡nada tenemos que reclamar cuándo somos los artífices y arquitectos de nuestro propio destino! Tal y como lo sentenciara el poeta. (De tarea) Y créanmelo, seguiré por esta ruta trazada de manera personal porque doblar las corvas en estos momentos de la vida no harían más que contribuir al éxito de los malos gobiernos qué, cual terroristas, establecen sus modus operandi obsequiando a ciertos sectores de la sociedad, es decir a las concanacos, concamines y demás siglas la pertinencia de que los que gobiernan, se sigan sacando la lotería sin comprar cachito. Quizás, cabe la posibilidad, que nadie me lea y es entendible ¿pa’ qué? Si esto fuera una real contribución para que las cosas cambiaran, les adelanto qué; O ya me habrían cooptado (salgo realmente barato je) o de plano ya me hubieran desaparecido… del plano. (Mis editores) Pero no, como es sabido, en la vida hay tontos útiles y la mayoría tontos inútiles. Es menester. No sé en estos momentos en que clasificación yo estaría, pero si me dan a escoger creo que caigo en el segundo estrato.

 

Pero a qué voy, rezaría un clásico impertinente; y voy exactamente a dónde ustedes, amables lectores, tienen plena conciencia de lo que hoy nos pasa (si no, no estarían leyendo este periódico, me queda claro) y ahí mascullando en las mesas de café o incluso de cantina ¡reclaman airadamente sobre lo que este gobierno está haciendo!; peor aún, se proclaman adalides de la verdad y torno a un aromático despotrican contra de este mismo. El gobierno. No los juzgo ¡maldita la hora!, pero sí les pediría un poquito de más consistencia y si fuera posible “congruencia” entre lo que dicen ser y pensar, a como en la realidad actúan. No es crítica, es pura percepción. Pongamos sí, como dicen,  incendiados de malestar que en el gobierno de Manuel Velasco se están robando los recursos del pueblo incluso, es menester anotar, dicen algunos tener comprobadas las pillerías de tales o cuales funcionarios. Y como bien dijo la Lucerito ¿y? porqué incluso a mí en lo personal me han “champado” que soy un periodista vendido (generalizan pero retomo la parte que me toca); de que por qué no decimos que el subsecretario de hacienda tiene una red de constructores a los cuales le asignan obras y otras lindeces y mi respuesta ha sido; ¡haber verde, dime y dame datos duros y me comprometo a publicarlos o decirlos en radio! Bueno, les propongo, de menos escribe lo que me estás comentando y yo te sedo mi espacio… pero lo público con tu nombre; la respuesta es obvia; ¡ah cabrón lo que tú quieres es que me chingue el gobierno! Sin palabras. Bueno y para no hacerles el cuento largo ni entremos a contar las canicas, del recuerdo, arribemos con seriedad el entuerto; miren amabilísimos lectores (dos; dixit Arcadio Acevedo); no sé en qué va a parar toda esta parafernalia (la más mediática pero de suma trascendencia) en dónde un día sí y otro también le señalan al mismísimo “Güero” gobernante sobre de presumibles actos de corrupción en su gobierno solapados, sino sin su conocimiento que me resulta inverosímil, sí al menos con su silencio cómplice. Bueno y en el mejor de los casos que sería el peor del caos decía, con su desconocimiento total de lo que sus colaboradores hacen y “desfacen” diría el Hidalgo Quijote. Y si fuera así ¡qué hijote le están haciendo a este gobierno los incrustados en las dependencias de gobierno! Bueno es pregunta no se esponjen; pus de plano; ¡qué fregados que el gobernador no lea la prensa, ni entra a Facebook, ni Twitter o de menos revisa su WhatsApp! Pues ¡en qué mundo vive! Bueno y como bien lo advertía línea atrás; ¡qué pictes estar señalando una y otra vez lo que ésos mismos saben lo que están cometiendo! ¡Hurtos! Pero ¡ojala y solo fuera eso! Es decir que se lleven el oro y el moro (¿?) sino que hay que traducirlo lo decía ayer, en que niñas y niños chiapanecos no estén recibiendo la atención necesaria y merecida de alimentos, medicinas y educación digna. No generalizo pero en verdad ¡pinches funcionarios que solo llegan a hacerse millonarios sin importarles que millones de sus coterráneos se mueran de hambre! Pregunto pero ahora a usted amable lector; ¡De qué chingados estamos hechos! Bueno para que no suene tan pelado; ¡No chinguen!

 

Ya de salida

 

La verdad, ya me voy…a dormir. Y mañana despertaré con más de lo mismo; nombramientos a modo cubriendo cuotas innecesarias en un gobierno debilitado y falto de producto gallináceo. De menos. Y ahí estarán escribiendo la historia de este sufrido estado las primeras planas de editores pusilánimes, vendidos que lo único que les interesa es cobrar mes a mes en la torre o dónde sea. Sí aquellos diarios que en su momento enarbolaron la dizque libertad de expresión que no fue otra cosa, en buena parte al menos, que seguir con sus millonarias canonjías sino ¿de dónde mulas pedro?…// Pero en fin, para mí este es un ejercicio de catarsis porque tal vez sé, y de cierto, que estas líneas ni mueven ni conmueven a nadie pero ¡ah como chingados me divierto! No nací en esta bendita tierra que es Chiapas, pero escogí la misma para sembrar un árbol, escribir un libro (este) y tener un hijo y eso me da la suficiente calidad moral desde hace 36 años de indignarme y reclamarle a los malos gobiernos que ¡ya basta! y por hoy ¡ya basta!…// “y le pedí (¡les exijo!) me muestren sus canicas… ¡no las muestren! ¡Me queda claro! Salu2.

P.D.-Ah y por si lo quieren saber, estoy escuchando a Don Nat King Cole. Buenas noches, buenos días. ¡#Empecemos ya! (¿?)

Compartir en redes...