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Alfonso Carbonell Chávez

 

Crónica de una columna anunciada

 

Me dispongo como todas las tardes a  redactar mi columna (redactar porque según mi hermano René Delios sostenía, solo García Márquez y él escriben) y pasan los minutos y se suman más y más y no alcanzó a dilucidar con claridad ¡qué poctas comentar!, si estimo, ya todo se ha dicho y no solo por quién les comparte este texto, sino las redes se ven inundadas con la más amplia temática sobre de cómo y el cómo,  nuestra clase gobernante nos está poniendo en la madre desde que inició su periplo discursivo sobre de que este sería el sexenio ¡del campo, de las mujeres, de los hermanos indígenas! y no sé cuántas frases más vertidas las qué, lo sabía desde entonces, no eran más que la parte inicial de un gobierno de mentiras y falsas promesas. Se habló como lo hacen todos los gobiernos entrantes del combate a la corrupción, de la trasparencia, de la rendición de cuentas; de un gobierno eficiente alejado de los compadrazgos y demás lindeces convocando para ello a una pléyade de gobernantes del país, de la alta burocracia federal, de líderes de partido de todos los colores y también verde. Bueno hizo llamar a los nuevos legisladores federales chiapanecos del senado y la cámara ah, sin olvidar asegurarse que estuvieran presentes algunos ex gobernantes de la entidad y por supuesto los representantes empresariales más prominentes y los más claros representantes de los poderes fácticos como los medios, sindicatos y las iglesias. En suma decía, sumó a todos los que desde ese momento al igual que el novel gobernante al que solo le faltaba la pañalera en ristre, veían en él y en Chiapas, una posibilidad más de saquearlo política y económicamente. A más de tres años y contando, tales expectativas de unos y otros se ven cumplidas con creces. ¡Y no! y por más que trato de ordenar mis ideas en torno a un tema en concreto que pueda resultarles a mis lectores algo nuevo e interesante, las letras ante mi debilitada mirada se hacen pequeñas en mi monitor y en mi mente.

 

¡Carajo!, me reclamo a mí mismo silentemente, de cómo es posible que no pueda concentrarme para poder desarrollar un tema en concreto; cómo no empezar por ejemplo a hablar de la pinche inseguridad que priva en la entidad y que choca estruendosamente con esa visión maniquea del gobierno al respecto, la que incluso necesita del aval de organismos internacionales de dudosa reputación que nos obsequian reconocimientos de un estado seguro. ¿Seguro? Pregúntenle al joven Marlon Harper camarógrafo de Canal 5 a quien este pasado domingo le mataron a su señor padre un hombre de 73 años al entrar a robar a su casa. O convenzan a nuestro compañero columnista José Juan Mendoza quien también aquí en la capital chiapaneca ¡Uy sí la ciudad más segura del mundo!, también entraron a robar a su casa el fin de semana. Más aún; como les explican esos de la universidad de Colombia que miden a las ciudades y estados seguros a los padres de Mary Carmen Sánchez, joven de 16 años quien fuera secuestrada y asesinada en el municipio de Pijijiapan apenas la semana pasada todavía de marzo. Y así podría enlistar una tras otras las constantes agresiones que se dan a lo ancho y largo de la geografía estatal y todo ante la impávida mirada de nuestras autoridades. Bueno y recordando ahora, que nuestro compañero columnistas Roger Laid nos compartía el domingo vía WhatsApp casi en tiempo real, que a una de sus hijas le acababan de robar su bolso en una conocida Plaza del poniente de Tuxtla con lo que ya era la segunda vez. Entonces insisto ¡Dónde poctas quedó la ciudad segura y sus risas de satisfacción de nuestras autoridades! ¡No la chiflen que es cantada! (Ya ve que ahora no dije no la ¡chinguen!) pero en fin sigo sin encontrar aún un tema que pueda detonar, si no su conciencia, si al menos su reflexión que decante en  encabronamiento y que pudiera, quizá, convertirse en acción.

 

Y ahí estoy espantándome los pinches mosquitos y las “mosquitas” transmisoras de chikungunya, sika, dengue y demás enfermedades reales sí, pero desproporcionadamente exacerbadas por el sector salud sabedores de las grandes ganancias que estas epidemias les dejan ¿o no? Ya luego las invertirán en Panamá. Me queda claro. Porque me resisto a escribir sobre los recientes nombramientos que ni al caso. Sí ni al caso, porque ni caso nos hacen y hablo como sociedad en nada; mucho menos que nos anden ahí preguntando a quiénes consideramos sean las y los más capaces, probos y honorables para tal o cuál secretaria ¡bueno ni siquiera una dirección del Conalep! Y no es que minimice a tal institución, pero bueno no creo que instituciones como esa estén muy peleadas. Aunque ahora que lo planteo,  a cómo está la situación tan cabrona en eso de la falta de chamba en general, pues ya parece que van andar ahí poniéndose sus moños los nuevos funcionarios que como el tal Zuarth que ni de su nombre me acuerdo, sí ese que ya fue secretario de Transporte del estado y nombrado recién, precisamente, en la dirección del Conalep. ¡Faltaba más! Ya lo dijo y lo dijo bien Carlos Monsiváis o quien haya sido que “vivir fuera del presupuesto es vivir en el error” (y en el ¡horror! agregaría). Y como los minutos ya alcanzaron las horas y el reloj sigue su marcha inexorable en este jodido horario de verano, pues de plano ya casi estoy decidido a dejar para otra entrega algún tema que se me venga a la mente y se insiste en ello, les pueda resultar de menos sarcástico. Es un chiste.

 

Ya de salida

 

Y ya que estoy por apagar mi computadora y con él mi cerebro (lo que queda del Alzheimer) ¡saz! Que me viene a la memoria que hoy hubo una noticia ¡bomba! de corte internacional que destapó la cloaca del lavadero ¡qué digo lavadero! de una verdadera industria internacional de lavado y planchado de dinero en donde personalidades de todo el mundo y por supuesto de nuestro incorruptible país (¿?), que por años se la han pasado enviando millonarios recursos ¡en dólares! a paraísos fiscales a través de una empresa panameña dedicada a esos menesteres de tintorería. Pero si me lo permiten porque ahora resulta que se me agotó el tiempo (para mandarla a mi editor) y los caracteres ya también están alcanzando su tope, para la próxima entrega si me lo permiten abordaré el tema con mayor amplitud y profundidad consignando, por supuesto, algunos nombres de importantes hombres y mujeres de la política, la industria, los medios y hasta de la artisteada que sorprenderán a más de un lector. Incluso uno que otro de la política aldeana (dixit Pepe Figueroa). Sé que usted ya estará enterado de algunos por menores de este escándalo financiero internacional que alcanza a varios estadistas pasados y presentes del mundo. Pero por hoy solo me quedo en la reflexión inicial de que este país y hablo solo por el nuestro claro, su clase gobernante y sus cómplices, como rasca huele; ¡entre más le rasca uno más apestan a podredumbre humana! Ah y solo enuncio, que tal información fue posible descubrirla al mundo, gracias a una asociación de periodistas de casi  todo el orbe (algo así como 320 o más) que durante más de uno año, se dedicaron a investigar estos asuntos de la fuga de capitales presuntamente para evitar al fisco en sus países de origen para lo que les mereció, es menester, previos acuerdos de confidencialidad y secrecía y ahora se han dado a conocer. Proceso y Aristegui noticias, fueron dos de los que participaron por México y, dicho al margen, no podrían haber sido otros. Obvian las razones. Y hasta aquí la  “crónica de una columna anunciada”…// Me queda claro. Salu2.

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