- La secretaria de Finanzas, Rosa Margarita Cuevas, es señalada como cómplice de Mollinedo en una serie de presuntas irregularidades, incluyendo la integración de familiares en la nómina del partido y el uso indebido de recursos
- ¿López Hernández quiere seguir metiendo mano en el partido guinda para obstaculizar al nuevo gobierno?
- Los comunicadores que en su momento aplaudían y elogiaban la gestión de Adán y su grupo cercano, hoy son quienes revelan las irregularidades
Por Pedro Pablo Jaramillo/SFAS/Villahermosa, Tabasco.- Morena atraviesa una tormenta política, marcada por denuncias de corrupción, nepotismo y saqueo de recursos, que han encendido la indignación tanto en la militancia como en la opinión pública. El control del partido en la entidad sigue en manos de figuras cercanas al exgobernador y actual senador Adán Augusto López Hernández, quienes buscan aferrarse al poder y al presupuesto hasta el último momento.
Entre las principales señaladas se encuentra Tey Mollinedo, quien fue impulsada al liderazgo del partido bajo la tutela de López Hernández. Antes de finalizar su mandato como dirigente, “brincó” a la diputación federal, consolidando lo que muchos han calificado como un clásico ejemplo de chapulineo político. Sin embargo, las acusaciones más graves ahora recaen en su gestión como dirigente y en la administración actual del partido.
La secretaria de Finanzas de Morena en Tabasco, Rosa Margarita Cuevas Castro, es señalada como cómplice de Mollinedo en una serie de presuntas irregularidades, incluyendo la integración de familiares en la nómina del partido y el uso indebido de recursos destinados a actividades partidistas. Según trabajadores del área de finanzas, ambos personajes despidieron a empleados para sustituirlos por sus cónyuges, hijos y otros parientes, consolidando lo que describen como un «feudo familiar». El hecho es que Morena es uno de los partidos más opacos en el estado, porque no tienen en Transparencia el listado de personal ni como utiliza sus prerrogativas, como lo hacen otros partidos.
Testimonios de empleados despedidos revelan que el comité estatal funciona como una “banda organizada de saqueadores” enfocada en el enriquecimiento personal. Recursos asignados para capacitaciones y eventos partidistas han sido desviados para satisfacer gastos personales de las dirigentas, dejando en abandono las necesidades de la estructura militante.
La proximidad del cambio de liderazgo estatal, previsto para finales de octubre, aumenta las tensiones. Diversos actores dentro de Morena acusan al grupo “adancista” de intentar vaciar las arcas del partido antes de ceder el control. Esta situación causa malestar entre la base militante y sus liderazgos, que exige transparencia en el manejo de los recursos y rendición de cuentas por parte de quienes aún manejan los fondos.
Resulta que los mismos comunicadores que en su momento aplaudían y elogiaban la gestión de Adán Augusto López y su grupo cercano, hoy son quienes revelan las irregularidades y tropelías de Tey Mollinedo. Esta aparente «transformación» en el discurso mediático ha dejado al descubierto el colapso del blindaje mediático que antes protegía a los liderazgos morenistas en Tabasco.
La militancia de Morena espera que la dirigente nacional del partido, Luisa María Alcalde, aborde de manera directa este conflicto en su próxima visita al estado. Las bases exigen una investigación exhaustiva que arroje sanciones ejemplares contra los responsables del saqueo y del manejo corrupto de los recursos públicos.

