* Denuncian retrasos, condiciones insalubres y carencias graves en las instalaciones; exigen que el IMSS no se haga de la vista gorda
Por Agencias SFAS/Villahermosa, Tabasco.- Pacientes con tratamiento de hemodiálisis en la clínica Global, ubicada en el kilómetro 5.5 de la carretera a Ixtacomitán, Centro, han alzado la voz para denunciar las condiciones precarias y el caos operativo que enfrentan diariamente.
Con retrasos de hasta dos horas por turno y una evidente falta de organización, más de 150 pacientes y sus familiares describen un escenario de abandono total: instalaciones sin agua potable, drenajes colapsados, carencia de medicamentos y equipos esenciales, y largas esperas en condiciones que califican como «infrahumanas».
El 50% de los pacientes provienen de municipios y rancherías, enfrentando costos de transporte exorbitantes que rondan los 300 pesos por viaje en taxi, ante la escasa frecuencia de transporte público en la zona. Además, el peligroso tramo carretero, transitado por tráileres y vehículos pesados, incrementa los riesgos para los usuarios, quienes también reportan casos de vandalismo.
En el interior de la clínica, la situación no mejora: los pacientes son marcados en las manos por falta de papelería, las sillas son insuficientes y no se cuenta con básculas digitales, lo que obliga al personal a estimar «al tanteo» la extracción de líquidos, poniendo en grave riesgo la salud de los pacientes.
A pesar de la llegada de personal de la TAO del IMSS, encabezado por Karen Martínez, quienes acudieron únicamente para registrar anomalías, no se tomaron medidas inmediatas para resolver las deficiencias.
La ausencia del neurólogo Vicencio, encargado de la licitación del servicio, agravó la frustración de los pacientes, quienes lo acusan de no dar la cara frente a la crisis.
Mientras tanto, el drenaje colapsado, recién desazolvado tras días de espera, y la falta de higiene en los baños son apenas algunos de los problemas que generan un entorno insalubre y denigrante.
Los afectados exigen la intervención inmediata de las autoridades del IMSS para garantizar condiciones dignas en sus tratamientos y la revisión de la concesión otorgada a la clínica Global. “No podemos seguir siendo tratados como presos o migrantes amontonados. Nuestra salud está en juego y nadie hace nada”, señalaron los pacientes, quienes advierten sobre el riesgo de complicaciones graves si no se toman acciones inmediatas.







