- Turistas y locales, víctimas de gendarmes corruptos y violentos en Playa del Carmen; mientras la presidenta municipal Angy Estefanía Mercado guarda silencio
- Estados Unidos emite alertas para evitar estas zonas peligrosas
- No se combate a los criminales, pero sí se persigue y abusa de ciudadanos y visitantes
Por SFAS / Playa del Carmen, Q. Roo, 6 de junio de 2025.- Lo que alguna vez fue un destino ideal para disfrutar en familia, hoy es un lugar marcado por el miedo, el abuso de autoridad y la impunidad. Playa del Carmen se ha convertido en un foco rojo donde la inseguridad ha alcanzado niveles alarmantes, al grado de que el gobierno de Estados Unidos ha emitido alertas para que sus ciudadanos eviten visitar esta zona turística, debido a los constantes tiroteos y la libre circulación de estupefacientes.
En redes sociales circula un video que evidencia la brutalidad policiaca ejercida contra un ciudadano que, según testigos, se dirigía a su trabajo. El hombre portaba un gafete de identificación visible, sin embargo, elementos de la Policía de Seguridad Ciudadana lo detuvieron sin justificación, lo bajaron de su bicicleta, lo esposaron y se lo llevaron, en un acto que refleja el abuso cotidiano de las fuerzas del orden. Mientras tanto, los verdaderos criminales actúan a sus anchas sin ser molestados.
La Policía Turística tampoco se queda atrás. En zonas como la Calle 12 y la Quinta Avenida, elementos policiacos extorsionan a turistas, en especial a quienes presentan aliento alcohólico, a quienes detienen con violencia, esposan y trasladan a la cárcel municipal. Una vez ahí, deben pagar cuantiosas multas para recuperar su libertad. Se trata de un modus operandi bien estructurado que genera ganancias a costa de la tranquilidad de los visitantes.
Todo esto ocurre bajo la mirada omisa de las autoridades municipales, mientras la delincuencia organizada ofrece drogas a plena luz del día y las balaceras se utilizan como método de intimidación para el cobro de derecho de piso a comerciantes.
La situación es crítica. Si planea viajar a Playa del Carmen, extreme precauciones. La inseguridad, la violencia institucional y la falta de acción por parte del gobierno local han convertido a este paraíso en una trampa peligrosa para turistas y ciudadanos por igual.


