LA BARREDORA: EL INTENTO DE LEVANTÓN AL EMPRESARIO ZAVALA TORRES Y LA RUTA DE LA TRAICIÓN

*El abogado Pedro Cuauhtémoc Gutiérrez Acuña en la mira de la justicia, el judas.

*El federal Misael Castillo el «tigrillo o Ruso» lo tableó y filmó la terrible escena para mandarlo a una cabeza del cártel de la escoba, ¿qué hacía este elemento de la FGR en una camioneta robada afuera de la casa del empresario gasolinero?

*No fue un asalto común. No fue una coincidencia. Y, sobre todo, no fue un hecho aislado que debe castigarse; Jorge Zavala no debe ser sentenciado a 100 años de prisión, familiares acudirán a la mañanera.

Por Isaac Mendiola SFAS/ Villahermosa; Tabasco, 13 de Enero del 2026.- De acuerdo con información contenida en la carpeta de investigación FED/TAB/VHS/0001336/2024, el 5 de noviembre de 2024 se ejecutó lo que fuentes cercanas al caso describen como un intento de privación ilegal de la libertad (“levantón”) contra el empresario Jorge Alfonso Zavala Torres, con el objetivo de forzarlo a ceder una de sus empresas.

Ese día, los planes no se consumaron. Pero el rastro documental, pericial y testimonial deja ver algo más grave: una operación planeada, con vigilancia previa, vehículos irregulares, armas dentro de una camioneta y la posible participación de profesionales que, en lugar de proteger la legalidad, la habrían traicionado.

UN EMPRESARIO CON NOMBRE LIMPIO

Jorge Alfonso Zavala Torres es conocido en el ámbito empresarial del sureste como un hombre de trayectoria intachable, padre de familia y directivo de alto nivel. Hasta ese momento, representaba a uno de los corporativos gasolineros más importantes de la región: GES, con presencia en Tabasco, Chiapas, Campeche, Yucatán, Veracruz, Oaxaca y Quintana Roo, operando estaciones Pemex y La Gas.

Dentro del sector, Zavala era quien representaba al grupo que vendía combustible a través de Pemex, lo que lo colocaba en una posición estratégica. Además, de forma paralela, era propietario de su propia empresa: ETECSA.

Según fuentes anónimas y lo que se desprende de la carpeta de investigación, esa empresa privada era el verdadero objetivo: querían arrebatársela.

VIGILANCIA PREVIA: EL CERCO SE CERRABA

Testigos refieren que días antes del 5 de noviembre sujetos desconocidos permanecían merodeando durante horas en las inmediaciones del domicilio del empresario. Un vehículo negro era visto con frecuencia, apostado como halcón, observando movimientos, rutinas, entradas y salidas.

No se trataba de una presencia casual. Era acecho. Era marcaje. Era la antesala de una operación que, según fuentes, ya estaba en marcha.

El DÍA DE LOS HECHOS: LA ESCENA QUE QUEDÓ EN VIDEO

La carpeta de investigación contiene un análisis pericial de un video que circuló posteriormente en redes sociales, correspondiente al 5 de noviembre de 2024. En dicho material, peritos de la Agencia de Investigación Criminal de la FGR documentan la presencia de una camioneta negra colocada a media calle, con el motor encendido, en una posición descrita como agresiva y amenazante frente al domicilio del empresario.

El peritaje detalla movimientos, ubicación, tiempos y ángulos de la unidad, así como la forma en que el vehículo bloqueaba parcialmente la circulación, un patrón compatible con maniobras de intercepción o privación de la libertad.

Más aún: dentro de la camioneta se detecta la presencia de armas.

UNA CAMIONETA ROBADA Y UN PERITAJE OFICIAL QUE LO CONFIRMA

La gravedad del caso se profundiza con otro elemento documentado en la misma carpeta: la camioneta utilizada ese día presentaba irregularidades. Un peritaje federal determinó que se trataba de una Chevrolet Cheyenne con alteraciones, confirmando que el vehículo tenía reporte de robo.

Esto significa que la operación se ejecutó con un vehículo ilícito, lo que refuerza la hipótesis de una célula delictiva organizada y no de un hecho aislado o improvisado.

¿QUÉ HACÍA UN AGENTE DE LA FGR EN UNA CAMIONETA ROBADA?

Uno de los puntos más delicados del expediente es la presencia de un agente de la FGR, quien —según consta en la carpeta— se encontraba en días hábiles, sin uniforme, dentro de la camioneta con reporte de robo.

La pregunta es inevitable:
¿Qué hacía un funcionario federal en ese vehículo, acompañado por sujetos armados que no eran federales, frente al domicilio de un empresario?

Hasta hoy, esa interrogante permanece sin una explicación pública contundente.

LA TRAICIÓN DESDE DENTRO: EL ABOGADO Y LA CESIÓN DE LA EMPRESA PARA LA «BARREDORA»

La investigación también apunta hacia un posible abuso de confianza profesional. De acuerdo con la narrativa que obra en la carpeta, el abogado del empresario habría participado en trámites de cesión de la empresa ETECSA, presuntamente a favor de las mismas personas que integraban la célula delictiva, el cártel del terror.

Aquí el aboganster Acuña huye

La pregunta que duele es doble:
¿Por qué el abogado se encontraba en una camioneta robada el día de los hechos?
¿Y por qué, utilizando la confianza de su cliente Jorge Zavala, realizó gestiones que facilitarían el despojo de su patrimonio?

https://www.proceso.com.mx/nacional/estados/2018/7/23/fiscalia-de-tabasco-frena-al-grupo-de-operaciones-especiales-tras-video-de-grupo-armado-209156.html no

LA VIOLENCIA QUE ANTECEDIÓ AL INTENTO DE LEVANTÓN A ZAVALA

Cabe recordar que el empresario Jorge Alfonso Zavala Torres no solo fue víctima de un intento de levantón y despojo empresarial. Antes de ese 5 de noviembre, ya había cruzado el umbral del horror.

En su domicilio ubicado en Balancán 523, en el fraccionamiento Electricistas, sujetos armados irrumpieron por la fuerza. No fue un robo cualquiera. Fue un acto de violencia directa, planificada y cruel. De acuerdo con un testigo presencial de los hechos, el empresario fue sometido a tortura física y psicológica.
Fue “tableado” por Fernando Herrera y Misael Castillo Márquez, quienes, además, lo amenazaron con asesinar a su familia si no accedía a sus exigencias.

Este medio solo puede aproximarse —desde la palabra escrita— a lo que el empresario vivió ese día:
miedo absoluto, terror paralizante, la angustia de reconocer a sus extorsionadores y torturadores ahora dentro de su propia casa, en el espacio que debía ser refugio y no campo de guerra.

Porque no hay herida más honda que ver profanado el hogar.
Porque no hay injusticia más brutal que ser torturado donde uno resguarda a su familia.

¿Qué país permite que los criminales crucen sin resistencia la puerta de una casa?
¿Hasta cuándo aguantaremos tanto abuso?
¿Hasta cuándo la omisión de las autoridades seguirá siendo cómplice del silencio?

UNA CÉLULA DEDICADA A EXTORSIONAR EMPRESARIOS

Fuentes anónimas señalan que los sujetos involucrados formarían parte de una célula dedicada a la extorsión de empresarios, utilizando amenazas, violencia, documentación notarial y cobertura de aparente legalidad para despojar de empresas y activos.

El caso de Zavala Torres no sería una excepción, sino un ejemplo del método:
primero el miedo, luego la violencia, después el intento de secuestro y finalmente el despojo patrimonial.

LA EVIDENCIA QUE NO SE PUEDE BORRAR

Hoy, en la carpeta de investigación, constan:
• El análisis pericial del video del 5 de noviembre de 2024.
• La identificación de la camioneta robada y sus alteraciones.
• La presencia de armas dentro del vehículo.
• La narrativa sobre los trámites notariales y la presunta traición profesional.

No son rumores. Son documentos oficiales.

CONCLUSIÓN: CUANDO LA LEY MIRA A OTRO LADO

Este caso no solo exhibe a una red criminal. Expone algo más grave: la fragilidad de un sistema que permite que empresarios sean vigilados, torturados, amenazados y casi levantados, mientras las preguntas más incómodas siguen sin respuesta.

Porque cuando la justicia tarda, la impunidad se organiza.
Y cuando la autoridad calla, el crimen avanza.

Este reportaje no busca condenar sin juicio. Busca algo más básico:
que se investigue hasta el fondo, que se nombre a los responsables y que se rompa el pacto del silencio.

Porque hoy fue un empresario.
Mañana, puede ser cualquiera