A POCAS HORAS DE LA MASACRE EN CHIAPAS, ERA ADVIERTE A LLAVEN Y APARICIO QUE LOS DELITOS VAN A LA ALZA

 

 

  • Se sabe que el secretario de Seguridad del Pueblo, Oscar Aparicio Avendaño, podría ser el sacrificado del gabinete
    • En reunión con el Gabinete de Seguridad estatal y federal, el gobernador reconoció que los delitos azotan al estado
    • El Jaguar evidenció públicamente que los responsables de atender la situación, no están dando el ancho y alguien tiene que caminar

 

Por Isaac Mendiola/SFAS/Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.- A pocas horas del hallazgo de múltiples cuerpos sin vida en la región norte de Chiapas, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar exhibió públicamente a quienes tienen bajo su responsabilidad la seguridad y la procuración de justicia. Frente al Gabinete de Seguridad estatal y federal, el mandatario dejó claro que la estrategia no está dando resultados y que la violencia mantiene bajo asedio a la entidad, mientras los responsables continúan proyectando una imagen de normalidad.

 

En la reunión, el mensaje tuvo destinatarios directos: el fiscal general Jorge Luis Llaven Abarca y el secretario de Seguridad del Pueblo, Oscar Aparicio Avendaño. Eduardo Ramírez reconoció que «algo malo está pasando en Chiapas» y alertó sobre un incremento del 33 por ciento en los delitos de violencia contra las mujeres respecto a 2024, dejando en evidencia que las cifras contradicen el discurso oficial y que la realidad supera cualquier narrativa institucional.

 

El llamado de atención ocurre cuando incluso dentro del propio gobierno se menciona que Oscar Aparicio podría convertirse en el principal sacrificado del gabinete si la situación no mejora. Mientras ambos funcionarios aparecen constantemente en actos públicos, reuniones y publicaciones en redes sociales presumiendo avances, los hechos violentos continúan acumulándose y el propio gobernador terminó reconociendo, en público, que quienes encabezan la seguridad y la procuración de justicia no están dando los resultados esperados.

 

Chiapas ha vivido en las últimas semanas una escalada de violencia sin precedentes, con ataques armados, homicidios y un aumento en los casos de feminicidio. Apenas este miércoles fueron localizados ocho cuerpos —seis hombres y dos mujeres— en un predio cercano a la carretera entre Bochil, Pueblo Nuevo y El Bosque; inicialmente circularon versiones de diez víctimas, pero la autoridad confirmó ocho. El hallazgo, acompañado de presuntos narcomensajes, volvió a exhibir la capacidad de operación de los grupos criminales en la entidad y profundizó la presión sobre las autoridades encargadas de garantizar la seguridad.