- La fuga de hidrocarburos supera los 130 días sin ser contenida, mientras habitantes denuncian daños a la salud, al ganado, los cultivos y al medio ambiente
Por Agencias SFAS/Las Choapas, Veracruz.- Más de 130 días después de que inició la fuga de hidrocarburos, el pozo de Pemex continúa en llamas y sin ser controlado de manera definitiva en Las Choapas, Veracruz. Pese a que la empresa productiva del Estado ha sostenido en diversas ocasiones que la contingencia se encuentra bajo control, habitantes de comunidades cercanas aseguran que la contaminación persiste y continúa afectando la salud de las personas, además de provocar pérdidas en el ganado, daños a los cultivos y un severo impacto ambiental.
PEMEX, MIENTE
La prolongación del incidente ha desatado una ola de críticas contra Pemex, cuya capacidad de respuesta ha sido cuestionada por especialistas, organizaciones ambientalistas y la propia población. Los habitantes reclaman que, tras más de cuatro meses de trabajos, la empresa siga posponiendo el control definitivo del pozo, mientras las emisiones de hidrocarburos y gas mantienen en incertidumbre a las comunidades, que exigen soluciones inmediatas y una explicación sobre las causas del prolongado siniestro.
Aunque Pemex sostiene que mantiene un monitoreo permanente y que los niveles de contaminantes permanecen dentro de los parámetros permitidos, los pobladores aseguran que la realidad es distinta y acusan a la empresa de minimizar la magnitud del problema. El caso se ha convertido en un nuevo símbolo de los desafíos que enfrenta la petrolera nacional para atender emergencias ambientales, al tiempo que aumenta la presión para que el Gobierno Federal esclarezca las causas del incidente, determine responsabilidades y garantice la reparación de los daños ocasionados.

