- La Casa Blanca asegura que la presión militar y económica ha debilitado a Teherán, mientras Donald Trump mantiene como objetivo impedir que Irán obtenga un arma nuclear
Por Agencias SFAS/Washington, DC.- El régimen iraní enfrenta una creciente presión económica y política, en medio de una crisis que, según la Casa Blanca, ha llevado la inflación a superar el 100 por ciento y ha complicado incluso la capacidad del gobierno para sostener sus estructuras de seguridad y defensa.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que la administración del presidente Donald Trump está utilizando “todas las palancas económicas” para aumentar la presión sobre Teherán. Washington lanzó esta semana la denominada Operación Economic Outcast, una ofensiva de sanciones dirigida a cortar las fuentes de financiamiento del gobierno iraní y profundizar su aislamiento internacional.
La situación económica se suma a los daños y pérdidas sufridos por Irán durante la Operación Furia Épica, la campaña militar estadounidense desarrollada este año contra objetivos estratégicos iraníes. La Casa Blanca sostiene que la ofensiva redujo severamente las capacidades militares, navales y de producción de misiles del país.
Trump, por su parte, mantiene sin cambios su postura frente al programa nuclear iraní. La Casa Blanca ha reiterado que la prioridad de su gobierno es impedir que Irán llegue a obtener un arma nuclear, mientras la nueva ofensiva financiera busca llevar al régimen a una situación de mayor aislamiento y obligarlo a modificar su posición.

