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Alfonso Carbonell Chávez

 

No veo, no oigo, no hablo

 

Es increíble que con relación al tema magisterial y en específico al enfrentamiento que tuvo lugar tanto en la ciudad capital Tuxtla Gutiérrez, como en la colonial San Cristóbal de las Casas, evento que se desató el pasado viernes 15 de abril, mismo que casi en tiempo real fue difundido profusamente por compañeros de la prensa y por gente a través de las redes en el  que elementos de la policía federal apoyados por las respectivas estatal y municipales, se logran captar escenas que van más allá de simples actos de contención por parte de los uniformados y se ve cómo arremeten de manera burda, brutal y despiadada contra de todo aquel ciudadano que se encontraban en su frenética actuación policial sin importar si en verdad los causantes de destrozos y quemas de unidades motores eran cometidos por los maestros y maestras que se encontraban en pie de lucha;  insisto sí en efecto y evidenciados con fotografías y videos, los realmente causantes de tales actos vandálicos eran maestros. Pero decía, nuestra ínclita clase política y me refiero a nuestros legisladores federales, los propios locales y ya no se diga de la autoridad educativa estatal, les haya merecido siquiera tibia mención sobre de dichos acontecimientos. No ven ni oyen ni hablan. Como los changuitos. La excepción que la hubo, solo confirma la regla; la de la cobardía. Porque como lo sostienen los propios docentes del movimiento, dichos actos fueron causados por “infiltrados” de los propios cuerpos policiacos y de gobierno con el perverso afán de motivar las acciones de “contención” y disuasión de los elementos de seguridad pública federal y locales contra del magisterio chiapaneco. Sabemos que los maestros de Chiapas no son unas madres de la caridad cierto es, pero de ahí a que se haya actuado con exceso de fuerza bruta y sin el cumplimiento del más mínimo protocolo por parte de la policía, queda al descubierto que la intención primera y última del gobierno federal y por supuesto contando con la colaboración y auspicio del estatal, la de causar terror y sembrar el miedo ante futuras manifestaciones del gremio magisterial chiapaneco. Me queda claro. Pero no es aislado el evento ni se constriñe única o exclusivamente al tema de la reforma educativa o como le quieran llamar porque de hecho no la es. Es decir, toca sí un aspecto importante y toral de este sector que es el laboral, pero ha como estaban las cosas y se venían operando en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y su ala disidente agrupada en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y en franca complicidad con las autoridades federales y gobiernos estatales casi sin excepción, la educación en el país estaba enfrascada en señalados actos de corrupción dentro de ambas agrupaciones magisteriales y por supuesto las autoridades estatales y federales educativas. Todo era componendas, complicidades, cuotas de poder por votos y canonjías y tráfico de influencias al por mayor en donde lo que menos importaba era, precisamente, el tema de mejor calidad educativa, los estudiantes y el país. Así en un golpe de timón el presidente Peña dispuso con sus aliados pactistas, arrebatarle a los grupos fácticos del sector, es decir sindicato y coordinadora, el control de las nóminas, contrataciones, ascensos y despidos, amén claro está, de los miles de millones de pesos que manejaban en complicidad con los gobiernos estatales y eso para mí, de entrada, fue lo realmente positivo de la reforma; sí, laboral, de control y operacional educativa. Dejémosla así de ese tamaño. No da para más.

 

Así entonces la encrucijada en la que se encuentra la educación en este país pasa, por supuesto, por las autoridades gubernamentales del sector, empero y casi a la par y con las mismas potestades y capacidades, de los propios docentes de este país ¡más allá de sus filias y fobias!, respecto de ésta o cualquier otra reforma que tenga como destino la educación. Pero igualmente pasa por la academia y los expertos en el tema; las universidades por ejemplo y otras instancias colegiadas. Y claro también por los padres de familia y sí mucho me apuran, a una consulta amplia que incluya a las niñas, niños y jóvenes alumnos de este país. Éstos, en una simple encuesta que les hagan sobre de cómo ven a sus maestros y maestras y cómo ven a su escuela, serían sin duda aleccionadoras y dignas de tomarse en cuenta. Los niños y los otros… siempre dicen la verdad. Es necesario pues, que de nueva cuenta las autoridades y me refiero al señor Nuño y compañía y con todos los actores educativos disidentes y no a la reforma, es decir; los del SNTE y los de la CNTE, los académicos, los legisladores, los padres de familia y me refiero pues a sus representantes, para que analicen a fondo y con detenimiento en dónde específicamente está el tema en el que los maestros dicen sentirse agraviados e incluso amenazados de perder sus fuentes de trabajo. Pero,  sentarse sin previas demandas o consignas que nulifiquen esa posibilidad de procesar los diferendos de ley. No se vale pues, como han insistido los de la CNTE, en querer dialogar bajo la premisa de derogar dicha reforma porque entonces y partiendo de ahí, ya no se Avanza; es más ni siquiera existe la posibilidad de sentarse en una misma mesa.

 

Las y los maestros deben de reconciliar sus posturas incluso primero al interior de sus propios organismos gremiales y no solo repetir, sin argumentar -sus líderes me refiero-, a que la reforma quiere privatizar la educación, que los quieren correr por eso mismo, que hay consigna política contra de sus líderes que se autoproclaman como luchadores sociales y educativos. Que rompan de una vez y con alturas de miras ese gastado discurso de que todo lo hacen por el bien de los educandos; de sus hijos y los míos y se entiende que también sus hijos y por eso están en contra de esta reforma y de todas las reformas ¡Qué chingar! Y en contra de este gobierno y en contra de… todo lo que se mueva y huela a gobierno. Pus así perdón ¡Cómo chingados se avanza! ¡Menos que se resuelva nada!

 

Y me pregunto y les comparto mi inquietud a usted amable lector(a); sabe usted bien a bien ¿con qué es en específico con lo que están en desacuerdo los disidentes de dicha reforma educativa? Bueno y más directo ¿las y los maestros de Chiapas lo saben? Porque mire yo he platicado con varios de éstos y éstas que están en pie de lucha y finalmente llegan a la siguiente conclusión casi generalizada; ¡pues será lo que sea pero este pinche gobierno de Peña y del Güero nos están chingando a todos! No solo a los maestros sino al país y al estado. (¡#$%&/?”!)… y lo que le sigue. Así este país de siempre, se ha debatido en hacer prevalecer el interés de unos cuantos ya de manera personal, grupal o asociada, sobre del interés de las mayorías y atentando contra de la estabilidad del propio país sabedores de que en el tránsito de sus demandas, siempre alcanzarán negociaciones a espaldas del pueblo. Y como siempre, también, las y los mexicanos pobres y jodidos de este México que ya lo decía el poeta que se escribe con X porque algo tiene de cruz y de calvario, veremos pasar y registrado en la historia, generaciones enteras perdidas por la intransigencia e intolerancia de unos y otros. Los del gobierno en sus tres niveles y tres poderes, históricamente, se han apropiado de vidas y haciendas sin importarles el destino de la nación. Qué fregados les va a importar a los dueños del capital que este país tenga niños educados y preparados cuando sus fortunas se han fincado precisamente en la ignorancia de los mexicanos. A veces quiero imaginarme cómo estaría este país si no se hubieran ido millones de connacionales a los EU; de menos estarían abonando la cifra de millones de pobres. Sin dudarlo.

 

Ya de salida

 

Las y los maestros que fueron detenidos y enviados al penal de Nayarit, Nayarit, (18 mujeres y hombres) deben de ser liberados de inmediato. No es posible tratar a las y los maestros como si fueran criminales de alta peligrosidad cuando apenas horas antes estaban frente a grupo dándoles clases a nuestros hijos. No es mi caso pero es como si lo fuera y así nos deberíamos sentir y solidarizarnos. Si realmente la justicia existe para todos, es menester insisto, que sean puestos en libertad ¡Ya! Hay modo de procesar los diferendos ¡claro!, porque si esa va a ser la respuesta del gobierno ante manifestaciones de inconformidad sin mediar el dialogo, al menos acá en Chiapas ¡cárceles les van a faltar! La presunción de inocencia y el debido proceso deben de prevalecer; ahora que si nos quedamos en la presunción de culpable, aquí también en Chiapas, la justicia, solo debe de estirar la mano y encontrará que, la presunción, despacha en palacio…// ¡Me queda claro! Salu2.

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