*TAMULTECOS ATRAPAN A CABECILLAS DE BANDA DE ABIGEATO Y LOS AMARRAN AL PALO EN EL EDÉN*

Es una red que roba hato ganadero con conexiones en Escoba, Chilapa, Chilapilla, El Cuy, Palomillal, Acachapán y Colmena, Los Aztlanes, El Tintillo y puntos circunvecinos. Las autoridades ya cuentan con nombres y datos de los cómplices que mantienen en jaque a los rancheros.

Por: Isaac Mendiola / Villahermosa, Tabasco, México.

En esta zona indígena maya-chontal no se andan con cuentos. Ante la falta de resultados de las autoridades preventivas —que, acusan los pobladores, se la pasan durmiendo en las patrullas, chateando en el celular o instalando retenes a modo— los habitantes de Tamulté de las Sábanas ya traían en la mira a los cuatreros y les montaron vigilancia, les cayeron y los amarraron como puerco.

Fue en la ranchería La Estancia, sobre el camino que conduce a La Escoba, cuando los sorprendieron con las manos sobre los semovientes que pretendían llevarse. La turba los sometió y los maniaron a un poste, en el mismo lugar donde tenían a las vacas, y los dejó un rato bajo el sol para que se alivianaran y dejen de robar lo ajeno.

Más tarde llegaron los gendarmes, como siempre tarde, y los presuntos cuatreros fueron entregados a la autoridad competente para que respondan por los delitos que se les imputan.

*VAN POR LA RED DE CUATREROS*

De acuerdo con los pobladores, tuvieron que montar guardias porque los estaban dejando hasta sin gallinas. Estos grupos tienen conexiones con bandas que operan en Los Aztlanes, Acachapán y Colmena, El Cuy, Palomillal, Chilapa, Chilapilla y puntos circunvecinos, donde la autoridad judicial podría realizar cateos una vez identificados los cómplices. No solo roban ganado mayor, sino caballos, borregos, pavos y todo lo que encuentran. Además, se introducen a las casas y sustraen objetos de valor.

*TESTIMONIO ANÓNIMO*

«Esta banda opera por las orillas de la ribera, por el río Grijalva, arroyos y lagunas. Lo hacen hasta en lanchas y canoas para llegar a sus objetivos sin ser detectados; a veces en camionetas y de madrugada. Presumen celulares de alta gama, se dan la gran vida, beben cerveza toda la semana y son gente que no tiene ni petate en qué caerse muerto. Una persona que trabaja honradamente no le alcanza para esa vida de jeque. Podrán esconder la mano con la que roban, pero no con la que gastan», dijo la fuente.

Ahora le toca a la Fiscalía del Estado, a través de su unidad de abigeato, ir por el resto de la banda, gente floja que no les gusta trabajar, pero sí la buena vida robando al prójimo. Aquí en nuestra tierra quien vuelva a entrar a robar, será linchado y quemado en plena vía pública, sostuvo la fuente