- El problema es Aguakán, señalan muchos; es la empresa que tiene la concesión y ha estado envuelta en señalamientos de corrupción y mal servicio
- La situación estuvo al borde de desencadenar en enfrentamiento, mientras que la alcaldesa Ana Paty Peralta sigue en campaña y tratando de imponer a Pablo Gutiérrez como sucesor en claro forcejeo político con la “gobernadora de los cielos” y “el huachicol”, Hernelinda Lezama, quien trata de enjaretar en la alcaldía de Benito Juárez a su hermana Verónica Lezama
Por Agencias SFAS/Cancún, QRoo.- Mientras la alcaldesa Ana Paty Peralta concentra esfuerzos en la disputa política por la sucesión de Benito Juárez y busca impulsar a Pablo Gutiérrez como su relevo, en Cancún los servicios básicos vuelven a quedar en el centro del reclamo ciudadano. Ahora, vecinos bloquearon las avenidas Kabah y 20 de Noviembre ante la falta de agua potable, y a punto estuvo de terminar en enfrentamiento.
El conflicto ocurre en medio del forcejeo político con la ‘gobernadora de los cielos’ y el ‘huachicol’ Mara Lezama, a quien también se atribuye el interés de impulsar a su hermana, Verónica Lezama, para la alcaldía de Benito Juárez. Mientras ambos grupos se mueven en torno al control político y presupuestal del municipio, habitantes enfrentan problemas para acceder a un servicio indispensable.
La falta de agua, denunciada por vecinos desde hace cuatro días, provocó el cierre de vialidades y elevó la tensión entre manifestantes, conductores y transeúntes. Los inconformes señalan a Aguakán, empresa concesionaria del servicio, mientras crecen los cuestionamientos por la falta de una solución efectiva y la atención de las autoridades ante una problemática que ya impacta la vida cotidiana.
Así, entre disputas por la sucesión, bloqueos y reclamos ciudadanos, Cancún vuelve a mostrar el choque entre la agenda política y las necesidades inmediatas de la población. Mientras la alcaldesa y la gobernadora mantienen sus respectivos movimientos para colocar a sus grupos en la próxima administración municipal, los servicios básicos enfrentan nuevos episodios de crisis y son los ciudadanos quienes terminan recurriendo al cierre de calles para hacerse escuchar.

