El secretario de Seguridad Ciudadana los mandó al matadero
El Centro Histórico de la Ciudad de México se convirtió en un baño de sangre por la imprudencia y prepotencia de Vázquez Camacho, quien chocó con los grupos que dominan la plaza y que se oponen a los operativos contra las motocicletas.
Siete detenidos y varios policías descalabrados
Por: Isaac Mendiola / SFAS/ CDMX.—
Los hechos ocurrieron en las calles Madero y Motolinía, cuando elementos de la Subsecretaría de Control de Tránsito, en coordinación con la Policía Auxiliar (PA) y autoridades del Centro Histórico, realizaban un operativo de reordenamiento vial.

Aquí se desató el choque: cuando los agentes retiraban motocicletas que obstruían el paso de turistas y locales, estalló la reyerta. Un grupo de sujetos que controlan la zona golpeó brutalmente a dos policías de la SSC y a un elemento de seguridad privada que acudió en su auxilio; la turba los rodeó y los tundió a patadas, dejándolos inconscientes en el pavimento.
Todo se convirtió en una batalla campal: gritos, insultos y empujones. Algunos intentaban ayudar a los policías agredidos, mientras otros respaldaban a los golpeadores. Fue un momento donde la fuerza y la mayoría imponían su voluntad.
Más efectivos policiales acudieron al lugar y lograron detener a siete personas involucradas en los hechos. Los detenidos fueron puestos a disposición del fiscal del Ministerio Público por los delitos de pandillerismo y lesiones, mientras que los policías descalabrados fueron trasladados a distintos centros médicos con lesiones graves.
EL SECRETARIO LOS MANDÓ A LA BOCA DE LOBOS
Vázquez Camacho es cuestionado por haber enviado a sus subordinados directamente al peligro, a una zona donde se sabe que operan grupos de choque y donde la presencia de las autoridades no es bien recibida. Por su parte, algunos elementos son señalados de actuar con prepotencia y abusos, situación que ha generado molestia entre la población.
Los comerciantes se quejan de que las multas y el hostigamiento constante ahuyentan a los clientes. Esta tensión acumulada derivó en el enfrentamiento violento, dejando una estela de violencia en una de las zonas más visitadas del país.
La ciudadanía exige al gobierno de la Ciudad de México medidas que eviten situaciones que pongan en riesgo a los elementos de seguridad y a la propia población, para que hechos de esta naturaleza no se repitan.

