El mandatario estadounidense pidió un nuevo liderazgo en Kiev, tras pactar con Putin el suministro de diésel y cuestionar los ataques ucranianos contra refinerías rusas.
Por: Emili Gastón /SFAS/ Washington, D. C.—
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió contra su homólogo ucraniano, Volodymyr Zelensky, y sostuvo que Ucrania necesita un nuevo mandatario capaz de alcanzar un acuerdo con Rusia para poner fin a la guerra.
Las declaraciones encendieron la tensión diplomática entre Washington y Kiev, luego de que Trump anunciara un acuerdo con el presidente ruso, Vladimir Putin, para facilitar el suministro de diésel ruso a los mercados, en un intento por aliviar la presión sobre los precios de los combustibles.
Desde la Casa Blanca, Trump cuestionó la estrategia de Zelensky y lo responsabilizó de no aprovechar las oportunidades que, según él, se han presentado para negociar el fin del conflicto.
“Creo que es hora de que Ucrania tenga un nuevo presidente”, expresó el mandatario estadounidense, al insistir en que su homólogo ucraniano debió haber concretado un acuerdo de paz en ocasiones anteriores.
El enojo de Trump también estuvo relacionado con los ataques de Ucrania contra refinerías e instalaciones petroleras rusas, operaciones que, según el presidente estadounidense, contribuyen a las dificultades de abastecimiento y al encarecimiento del diésel.
Trump afirmó que había advertido a Zelensky que no atacara ese tipo de infraestructura; sin embargo, aseguró que Ucrania continuó con esas operaciones.
El choque ocurre en un momento especialmente delicado para las negociaciones internacionales, pues el acuerdo energético entre Washington y Moscú provocó inconformidad en Kiev, mientras Ucrania mantiene que la presión sobre Rusia es necesaria para frenar la invasión y alcanzar condiciones de paz.
Trump también sostuvo que, si hubiera sido presidente de Estados Unidos en 2022, la guerra entre Rusia y Ucrania nunca habría comenzado, una afirmación que forma parte de sus reiteradas críticas a la gestión del conflicto por parte de administraciones anteriores.
Con sus declaraciones, el mandatario estadounidense volvió a poner en entredicho el liderazgo de Zelensky y abrió un nuevo frente de tensión en una guerra que continúa cobrando vidas y cuyas consecuencias repercuten en la seguridad internacional y los mercados energéticos.

