EN EL CENTRO DE CANCÚN
La policía de Jaime Padilla Barrientos llegó tarde al lugar de los hechos, mientras que la fiscalía de Raciel López Salazar solo acudió a dar fe de lo ocurrido: otro crimen que quedará sin resolver. La ola de crímenes azota el municipio gobernado por Ana Paty Peralta.
Por: Isaac Mendiola / SFAS / Q. Roo, México.
Los hechos sembraron el pánico en la zona. Sicarios a bordo de motocicletas hicieron sonar sus malditas y pavorosas armas sobre la avenida Talleres, en la Supermanzana 101. Allí se desató el terror; propios y turistas corrieron a resguardarse de la lluvia de balas.
Los atacantes actuaron con total tranquilidad y el tiempo del mundo. Tras cometer el crimen contra el cubano, subieron a sus motocicletas y se dieron a la fuga sin que ninguna autoridad pudiera detenerlos. El cuerpo del hombre, identificado como Juan «N», quedó tendido a media calle.

Como siempre, la policía llegó cuando ya todo había terminado, solo para acordonar la zona y recoger el cadáver. Parece haberse vuelto costumbre en este destino turístico: la violencia se extiende por todas partes, las autoridades hacen como que no ven, y los criminales actúan a plena luz del día, bajo la venia de la propia ley. Mientras tanto, las autoridades municipales, empezando por la alcaldesa Ana Paty Peralta, parecen más ocupadas en política y actividad electoral que en garantizar la seguridad de la población.

