CARTEL CHIAPAS-GUATEMALA EMBOSCÓ A LOS PAKALES EN SU PROPIO DESTACAMENTO POLICIAL

La comandancia quedó como coladera: muere un policía y ocho heridos en brutal ataque. Oscar Aparicio Avendaño, el «Rambo», enmudeció y se escondió de la escena, se dice que este municipio era bastión del Cártel Chiapas-Guatemala fusionado con el Jalisco, pero con la ayuda de los de la FRIP, el CDS se apoderó de la plaza, ayer los criminales desplazados por el Cártel oficial, regresaron fortalecidos con la Chapiza y los rociaron a plomazos

Por: Isaac Mendiola / SFAS/ Chiapas; México.—

Este municipio volvió a ser escenario de un violento enfrentamiento armado entre fuerzas de seguridad y delincuencia organizada. Esta vez, los «Pakales» salieron perdiendo: un grupo armado los sorprendió y los emboscó dentro de su propio destacamento. Los bañaron a plomo mientras descansaban y usaban sus teléfonos móviles.

Se sabe que esta plaza era bastión del Cártel Chiapas-Guatemala, aliado con el Cártel de Jalisco Nueva Generación. Sin embargo, con el apoyo del FRIP, el Cártel de Sinaloa logró apoderarse del territorio. Ahora, los grupos desplazados regresaron fortalecidos junto con la facción de la Chapiza y devolvieron el golpe: rodearon las instalaciones y dispararon sin piedad contra sus oponentes.

Testigos relataron a SFAS que el estruendo de las balas retumbó por toda la zona. Se escuchaban gritos y lamentos; la gente corría buscando refugio mientras las balas zumbaban por todas partes. Tras el enfrentamiento, un silencio sepulcral tenso cubrió el área, solo interrumpido por el ruido de motores y llantas al salir a toda velocidad las camionetas donde los integrantes del Cártel Chiapas-Guatemala se retiraron con total libertad.

ESTELA DE TERROR Y CAOS

Minutos después llegaron equipos de rescate, ambulancias y refuerzos policiales fuertemente armados. El saldo trágico: un integrante de los Pakales sin vida y ocho más con heridas de gravedad. La población vive con temor y prefiere no salir de sus casas; la incertidumbre y el miedo dominan el municipio.

HISTORIA DE AJUSTES, VENDETAS Y TRAICIONES

La situación ha sido documentada públicamente por distintas fuentes, incluso por el exintegrante de los Pakales, Francisco Ramírez Galindo, quien ha denunciado sin miedo el entramado de acuerdos y corrupción que involucra a Oscar Aparicio Avendaño y su cuerpo policial de élite. Según las denuncias, las fuerzas especiales habrían sido utilizadas para debilitar a un grupo criminal en beneficio de otro: el llamado «cártel oficial».

Las investigaciones señalan que el Cártel Chiapas-Guatemala regresó fortalecido, en alianza con el Cártel de Jalisco y la facción de la Chapiza, para recuperar lo que consideran su territorio. El llamado «Señor de los Caballos» ya opera nuevamente en la zona de Jiquipilas, y lo hace a sangre y fuego.

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