
Por Pedro Pablo Jaramillo/Villahermosa, Tab.- El gobierno de Tabasco colapsa por el nulo pago de los contratos por difusión que pactó desde la Coordinación de Comunicación Social, Francisco Peralta Burelo, tras la caída de la ambigua sexual “Lolita” Gutiérrez Zurita, hoy flamante directora de la Televisión Tabasqueña.
Cansados ante esta deuda, los periodistas y medios de comunicación comenzaron a lanzar amenazas de denunciar las miles de anomalías que suceden en todas las dependencias estatales y que acaban con el tan “dignificado” presupuesto de cada una de ellas, mismo que no usan para atender a los tabasqueños
Un claro ejemplo es la familia Mollinedo en Jalapa o los Peralta en Villahermosa, ésta última estaba deseosa de llevarse la quinta y los mangos, porque se inscribió Don “Pancho” como candidato a presidente municipal en Centro, su vástago “Panchito” como candidato a diputado local (solo éste logro la candidatura), y su hija Patricia, como candidata a legisladora por Movimiento Ciudadano, misma que le negó el partido de Pedro “Pueblo” por lo que ahora va como regidora del pelón Terán; así que les salió el tiro por la culata a éstos Peralta y se alinearon ante la imposición de Agustín Silva y Darvin Ballinas en las candidaturas.

Cabe mencionar que el presupuesto que maneja Don Pancho desde la Coordinación de Comunicación Social del Estado es de poco más de 200 millones de pesos al año, y de ese recurso menos de la mitad se invierte en difusión de programas, pero obviamente servirá para financiar las campañas políticas de sus vástagos, a diputado y a regidora.
Se siente el estrago en Don Pancho porque aunque pide el apoyo a los medios de comunicación y periodistas comprados con el dinero del pueblo, éstos ya no le obedecen, lo que hace que el coordinador de comunicación se aferre en su lucha contra Amet Ramos, secretario de Finanzas, al que no le importa lo que los medios puedan decir de él, ya que ha soportado en sus hombros la culpa por la falta de dinero en esta administración estatal.
Hay que recordar que Don Pancho Peralta dejó claro en Telereportaje que los medios y periodistas serían comprados por el dinero del pueblo, cuando con alegría y cinismo señaló: “con dinero baila el perro”, lo que desde ese momento le ha valido para ser motivo de burlas de aquellos “perros” que no han cedido sus plumas y páginas al chantaje a cambio de dinero.
Aunado a estas acciones la credibilidad de Don Pancho está por los suelos, como en la época de la matanza de Comalcalco, cuando dejó impune su gestión como alcalde; en este último año de gobierno, año de Hidalgo, acabará con esos pocos medios que sobreviven con la publicidad gubernamental pero que son los principales que no aportan nada al desarrollo del estado ni al pensar de los tabasqueños.
Los “malqueridos” auguran que con el nuevo gobierno por venir, a como ellos, Pancho Peralta tendrá que bailar como perro con su Mesa 42.

