- El exgobernador corrupto quiere para él la candidatura a la alcaldía de Centro; para su hijo Fabián y el extitular de Salud, Luis Graham, diputaciones locales
- Con ello facilitaría las cosas a Morena en la capital por haberlo liberado de la cárcel tras el saqueo al estado
- El títere “líder” priísta Dagoberto Lara Sedas está convertido en un incondicional y palero del ‘químico’
Por Pedro Pablo Jaramillo/Villahermosa, Tab.- Vaya cinismo tiene el expresidiario exgobernador Andrés Granier Melo, que con un títere como líder en el PRI estatal y dueño de varias secretarías, hoy exige como premio para su grupo de corruptos, varias candidaturas.
El exmandatario que fue apresado en la presidencia de Enrique Peña Nieto por diversos delitos, entre ellos el de robo al erario público, luego de recuperar la libertad bajo componendas con el gobierno de la cuarta transformación, que benefició a su hijo Fabián Granier, detenido por defraudación fiscal por un monto superior a los 7.8 millones de pesos.
También, el Jr. de Granier era quien mandaba en el gobierno, al grado que utilizaba el avión del gobierno para sus francachelas con sus amigos y amiguitas de ocasión.
Además, al extitular de Finanzas, José Manuel Sainz Pineda, quien el 8 de junio de 2013 se le capturó en Tamaulipas, lugar donde intentó cruzar hacia Estados Unidos para huir.
Se le trajo a Tabasco para enfrentar la justicia en Tabasco en un encierro en una celda del Creset.
De igual forma, se benefició el extitular de Salud, Luis Felipe Graham Zapata, quien junto con otros exfuncionarios, era acusado por los delitos de peculado y ejercicio indebido del servicio público en pandilla, según la averiguación previa expediente 157/2013, derivado del desfalco en agravio del erario estatal por más de 2 mil 400 millones de pesos. Varios años estuvo prófugo de la justicia.
Con sendas recomendaciones de corrupción, Granier Melo se apoderó del PRI tiempo después, vía Dagoberto Lara Sedas y algunos diputados fieles a su causa, entre otros que impulsan su causa para apoderarse del poder, por encima de priístas que han sido leales al instituto, pero que una vez más se quedarán ‘milando en la lomita’, porque el dinero y las componendas entre corruptos en el partido compra todo.
Lara Sedas tiene que quedar bien con quien le entregó en bandeja de plata el Centro de Integración Ovina del Sureste con millonarios recursos para sus fines aviesos; más tarde quebró y hoy es un elefante blanco.
Así, Granier no sólo exige la candidatura para la alcaldía de Centro, sino las diputaciones para su hijo Fabián y su amigo Luis Felipe Graham Zapata. Se vende como el salvador del PRI, cuando lo que puede resultar es una comparsa y facilitarle el triunfo a Morena aquí en la capital, en agradecimiento al perdón que le dio la cuarta transformación para evadir los graves delitos por los que se les investigaban.


