- Es un engaña bobos y oportunista
Por Ángel López (Especial)/Tuxtla Gutiérrez.- Willy Ochoa, el interino de los cuatro días que no sólo se quedó con la ignominia de Manuel Velasco sino con el andar de gobernador, los guaruras, las suburbans y la motocicleta que le abren el paso. Quizá por ello ahora se autoproclama el hacedor de la alianza del frente opositor entre los partidos PRI, PAN y PRD, y siente que merece lo que le dicta su ego.
Es conveniente hacerle saber que los presidentes de los tres partidos nacionales desde hace cinco meses se sentaron en la mesa de los comités directivos estatales y, estos, con responsabilidad, profesionalismo y mucha discreción integraron los términos para dicha alianza a nivel federal y local en Chiapas y no dejaron hueco para las imposiciones, los arrebatos o las rabietas de oportunistas o vedettes que buscan engañar con falsas poses.
ENGAÑA A LAS BASES
Sin embargo esto no significa nada para Willy Ochoa y sigue una ruta equivocada haciendo campaña, primero, violando las leyes electorales y, segundo, engañando a las bases de apoyo del PRI diciendo que es el ungido de la coalición que, en realidad, no lo ha tomado en cuenta por tratarse de un hombre indisciplinado que siente que se manda solo y que sus recursos económicos son los que sobran para abrir caminos, incluso el del éxito que desea y que cada vez está más lejos de sus posibilidades debido a su excesiva soberbia.
Triste circunstancia, pero el ex gobernador de cartón hecho al vapor por Manuel Velasco Coello, se marea con el polvo de un ladrillo y camina como el emperador del país de Alicia, sin ninguna posibilidad seria de ser tomado en cuenta dadas sus ínfulas piratas de político de alcurnia.
Hoy se volvió a reiterar el pacto entre los tres partidos que doblegarán (sin duda) a Morena en los estados donde en 2021 habrá elecciones. Los líderes partidistas de Chiapas en ningún momento han mencionado a nadie como su candidato para ningún municipio o distrito y, quien se adelante a especular o engañar, tendrá simplemente la espalda de quienes harán hasta lo imposible por sacar del poder a un partido que salió peor que lo que acusaban.
Por lo pronto, Willy Ochoa Gallegos se consuma como un candidato charlatán que no pertenece a ninguna parte. Bueno, sólo a la especulación.


