EVANGELIO MEDITADO POR EL P. RICARDO BULMEZ (SACERDOTE VENEZOLANO)
FB: RicardoBulmez
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹No te apropies de los frutos que otros han cosechado. Tus frutos son tuyos, son para ti y para los que quieras compartir. Las palabras bonitas son para ti, las feas deja que el viento se las lleve lejos. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Viernes 29/01/2021. Viernes III del Tiempo Ordinario. Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. Si damos una mirada profunda veinte años atrás, los que correspondieron al descuido de nuestro país, nos encontramos con muchas alegrías por repetir y tristezas por evitar. Es bueno que nos fijemos la meta de hacer un país vivible. Pero en ese ver retrospectivo aparecen también los sufrimientos innecesarios y vacíos acumulados en nuestro espíritu, acciones que nos dejaron insatisfechos: relaciones rotas, errores crónicos, “meteduras de patas”, sueños no cumplidos, promesas rotas. Y no se trata de no cometer errores, esto es imposible para el ser humano; se trata, más bien, de no caer en los mismos errores de siempre o cometer los más pequeños. ¡País nuevo, significa actitudes nuevas!
(Marcos 4, 26-34). “En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: “El Reino de Dios se parece a lo que sucede cuando un hombre siembra la semilla en la tierra: que pasan las noches y los días, y sin que él sepa cómo, la semilla germina y crece; y la tierra, por sí sola, va produciendo el fruto: primero los tallos, luego las espigas y después los granos en las espigas. Y cuando ya están maduros los granos, el hombre echa mano de la hoz, pues ha llegado el tiempo de la cosecha”.
Les dijo también: “¿Con qué compararemos el Reino de Dios? ¿Con qué parábola lo podremos representar? Es como una semilla de mostaza que, cuando se siembra, es la más pequeña de las semillas; pero una vez sembrada, crece y se convierte en el mayor de los arbustos y echa ramas tan grandes, que los pájaros pueden anidar a su sombra”. Y con otras muchas parábolas semejantes les estuvo exponiendo su mensaje, de acuerdo con lo que ellos podían entender. Y no les hablaba sino en parábolas; pero a sus discípulos les explicaba todo en privado”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. En el evangelio de hoy, Jesús nuevamente nos habla en parábolas. Las comparaciones existen en nuestra vida diaria como parte del folklore, por eso tenemos refranes, poesías hechas canciones, ejemplos, etc. A veces, dice más un chiste que todo un discurso académico. Es más, el inteligente se mide no por lo que habla sino por la capacidad que tiene de ser escuchado y entendido.
El evangelio nos cuenta dos pequeñas historias que acontecen todos los días en nuestras vidas: la de la semilla que crece por si sola y la del grano de mostaza. El agricultor que planta conoce el proceso: semilla, hilito verde, hoja, espiga, trigo. No usa el machete antes de tiempo, sabe esperar. Pero no conoce cómo la tierra, la lluvia, el sol y la simiente tienen esta fuerza para hacer crecer una planta desde la nada hasta la fruta. Así es el Reino de Dios. Sigue un proceso, con sus etapas y plazos, crece. Va aconteciendo. Produce fruto en un tiempo determinado. Pero nadie sabe explicar su fuerza misteriosa. Nadie es dueño. ¡Solo Dios! Tú reza, haz el bien y espera… Dios hace lo demás.
Un anciano sacerdote comentaba después de su sermón: “Hoy me gusté”, cuando lo había hecho bien; y cuando improvisaba y predicaba mal, decía: “Hoy no me gusté”. Él era su propio juez.
En el correr de nuestra vida “predicamos” muchas actividades importantes y otras triviales con respecto a nosotros mismos, a la familia, las amistades, al trabajo, al país… Y según la intensidad del corazón con que nos entreguemos podemos ser nuestros propios jueces. Nadie tiene el derecho de juzgarnos, ni de vivir nuestra propia vida. Pero en cada pedazo de existencia que se nos va, existe una gran ocasión para una buena autoevaluación. Estamos comenzando el año… Ojalá que también emprendamos un nuevo país… con todo nuevo… nuevas actitudes… dirigentes nuevos.
Si piensas plantar un árbol y nadie lo va a regar, es mejor que no lo hagas. Lo importante de una carretera no es hacerla, sino mantenerla. La grandeza de un matrimonio no está en el altar o en la jefatura civil sino en cuatro paredes compartidas para siempre. Si la vida no se cuida ni se protege, ¿para qué vivir? “Vida que no se revisa no vale la pena ser vivida”, decía el gran sabio Platón…
En el evangelio de hoy aprendí… Que cada día que pase de esta nueva etapa, no digamos “Hoy no me gusté”. Más bien, como el anciano sacerdote después de un gran sermón, sintamos desde muy adentro: “Hoy me gusté”. ¿Podrá decir el gobierno esta frase? También de cínicos y manipuladores está lleno el mundo. Que confrontemos nuestro país con la semilla de mostaza que nos propone la parábola. Y podamos decir con Jesús: “Venezuela es como una semilla de mostaza que, cuando se siembra en justicia y libertad, crece y se convierte en una tierra hermosa.
Pensamiento del día… Nuestro país se está hundiendo en el mar fangoso del totalitarismo, del engaño gubernamental. La muerte acecha violentamente ante la actitud impávida e indiferente de las instituciones oficiales… aunque muchos países y otros organismos internacionales estén atentos. Ante esta realidad Jesús, como a la multitud del evangelio, nos diría todos: “la semilla germina y crece; y la tierra, por sí sola, va produciendo el fruto:!”… sembremos paz, justicia y vendrá la libertad social.
Tarea para la casa…. Reflexiona en lo que haces cotidianamente en tu salud, relaciones humanas, familia, amistades, en el trabajo que realizas y en el contacto con la naturaleza, etc. Y en cada una de ellas, ¿qué te dirías?… “¿Me gusté?” o… “¿No me gusté?”. Por ejemplo, si lanzas papeles en la vía pública, ¿te gustaste?
@RicardoBulmez


