EVANGELIO MEDITADO POR EL P. RICARDO BULMEZ (SACERDOTE VENEZOLANO)

EVANGELIO MEDITADO POR EL P. RICARDO BULMEZ (SACERDOTE VENEZOLANO)

FB: RicardoBulmez

 

 

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹¿Alguna vez has hecho preguntas a Dios y sientes que no te escucha, que no te responde? Pues no es así. Dios siempre contesta, solo que no has desarrollado el “don del oído espiritual”; para esto hay que orar y meditar. Dios siempre escuchará y responderá porque es nuestro Padre. Además, es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice…siempre.

 

Martes 02/02/2021. Presentación del Señor. Tiempo Ordinario. Ciclo B, en la Iglesia Católica. Y Tiempo de Lucha ante la dictadura que padece Venezuela. Cuando todo un pueblo ama la libertad, la paz, la justicia y la democracia, no importa quién esté sentado en la silla presidencial. El gran problema no es un régimen, sino la falta de amor por la vida. ¿Qué importa si el gobierno es un autoritario si respetamos a los demás y nos hacemos respetar? El poder se alimenta con armas y el amor con fuerza interior. Nadie nos quitará la libertad sin nuestro consentimiento.

 

(Lucas 2, 22-40). “Transcurrido el tiempo de la purificación de María, según la ley de Moisés, ella y José llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley: Todo primogénito varón será consagrado al Señor, y también para ofrecer, como dice la ley, un par de tórtolas o dos pichones. Vivía en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón justo y temeroso de Dios, que aguardaba el consuelo de Israel; en él moraba el Espíritu Santo, el cual le había revelado que no moriría sin haber visto antes al Mesías del Señor. Movido por el Espíritu, fue al templo, y cuando José y María entraban con el niño Jesús para cumplir con lo prescrito por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios, diciendo: “Señor, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo, según lo que me habías prometido, porque mis ojos han visto a tu Salvador, al que has preparado para bien de todos los pueblos; luz que alumbra a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel”.

El padre y la madre del niño estaban admirados de semejantes palabras. Simeón los bendijo, y a María, la madre de Jesús, le anunció: “Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada te atravesará el alma”. Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana. De joven, había vivido siete años casada y tenía ya ochenta y cuatro años de edad. No se apartaba del templo ni de día ni de noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Ana se acercó en aquel momento, dando gracias a Dios y hablando del niño a todos los que aguardaban la liberación de Israel. Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y fortaleciéndose, se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios estaba con él”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

———–

Reflexión. Hoy, día de la Presentación del Señor y de la Virgen de la Candelaria, dejémonos guiar por el Espíritu Santo como lo hicieron esos dos ancianos de Jerusalén…

-¿Cómo se llamaban esos dos ancianos?

-Simeón y Ana, era hija de Fanuel…

-¿Y de quién era hijo Ptolomeo?… ¡A nombrecito carás!

-¡Ptolomeo no, Boquiabierta!… ¡Simeón, no Ptolomeo!

-¡¿Y no es lo mismo?!…

-¡No siás!…

Estos ancianos movidos por el Espíritu Santo, esperaban con fuerza al Mesías. Cuando Simeón vio a José y a María entrar al templo con el niño, lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios, dando gracias. Y proclamó al niño como luz del mundo: “Luz que alumbra a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel”.

-Una pregunta…

-¡¿Quééé?!…

-¿Quién es Fanuel?

-¡Tu abuelo! Lee Boquiabierta… ¡Lee!

-¡¿…?!

Hay un dicho español que dice algo así: “El cariño que le haces a mi hijo, a mí me lo haces”. Por eso, José y María estaban plenamente complacidos por las cosas bonitas que hablaban de su hijo. Dice él evangelio: “el padre y la madre de Jesús estaban admirados por lo que se decía del niño”. Sobre todo, son las madres las que más se alegran cuando hablan bien de sus hijos. Los papás también, pero lo disimulan. Apenas se sonríen, aunque bien complacidos. En cambio las madres lo celebran con entusiasmo, alegría y se entera todo el barrio.

Uno se alegra por el bien y por los triunfos de la persona que ama. El amor siempre trae complacencias y alegrías, y también tristezas y sufrimientos. Si tú me amas pero ofendes a quien yo amo, me hieres. Porque me injurias en quien amo. Y también tú me dueles porque eres mi amigo.

En el evangelio de hoy aprendí… Cuando éramos niños disfrutábamos el juguete que no teníamos. Cualquier cosa era una bella diversión. Hoy andamos amargados en un carro grande. La fe es a la vida, lo que el oxígeno al cuerpo. Sin fe siempre viviremos en la oscuridad. Que hoy día de la Luz en Cristo y de la Virgen de la Candelaria, hagamos como el niño, que describe San Lucas: “Iba creciendo y fortaleciéndose, se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios estaba con él”.

Pensamiento del día… Todo pensamiento bonito es inspiración del Espíritu Santo y la pasión más grande es la fe en Jesús. Hoy, como un día lo hizo Simeón, con tus propias palabras, felicita a José y María por traer al mundo al niño que sería el Salvador. Y pide luz para ti, tu familia y para la humanidad. Hazlo en la intimidad

 

Tarea para la casa… Comunícate con alguien que tenga un ser que, tú sepas, ama mucho… por ejemplo un hijo, pareja, amigo. Y, como Simeón a María y a José, dile actitudes reales y agradales de esa persona que ama.

@RicardoBulmez

xxxxxxxxxx

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *