EVANGELIO MEDITADO POR EL P. RICARDO BULMEZ (SACERDOTE VENEZOLANO)

EVANGELIO MEDITADO POR EL P. RICARDO BULMEZ (SACERDOTE VENEZOLANO)

FB: RicardoBulmez

 

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Cuando te digan “Ama a tu prójimo”, recuerda que ese amor debe comenzar en ti, amarte tú primero, pues nadie puede dar lo que no tiene. Y lo dejó Jesús de tarea: “Ama a tu prójimo como a ti mismo…”. Si no hay para  ti mismo, no habrá para otro. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

 

Miércoles 03/02/2021. Miércoles de la IV Semana. Tiempo Ordinario. Ciclo B, en la Iglesia Católica. En un viaje en autobús, o en cualquier transporte colectivo, el chofer es el pasajero esencial… sin él no hay traslado. Pero el más importante es el viajero -no el viejero- que va a tu lado o muy cerca de ti… Es imposible andar solo, siempre hay alguien al alcance de ti. El viaje de la vida sólo se hace con el prójimo, con el más cercano… es a él al que se le puede hablar, escuchar, amar, odiar, perdonar… Sólo con el inmediato se consigue viajar en el perdón y en el amor, en la alegría y en la tristeza. ¡Ama a tu prójimo!… ¡Boq…! Iba a decirte “boquiabierta” pero… mejor no. ¡Viajemos juntos!

 

(Marcos 6, 1-6). “En aquel tiempo, Jesús fue a su tierra en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, se puso a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba se preguntaba con asombro: “¿Dónde aprendió este hombre tantas cosas? ¿De dónde le viene esa sabiduría y ese poder para hacer milagros? ¿Qué no es éste el carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿No viven aquí, entre nosotros, sus hermanas?”. Y estaban desconcertados. Pero Jesús les dijo: “Todos honran a un profeta, menos los de su tierra, sus parientes y los de su casa”. Y no pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó a algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y estaba extrañado de la incredulidad de aquella gente. Luego se fue a enseñar en los pueblos vecinos”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. Siempre es bueno volver al propio terruño y reencontrarse con amigos y conocidos. Después de una larga ausencia Jesús vuelve a su pueblo, pero no es aceptado por parte de su familia, amigos, conocidos. Así es. En el evangelio de hoy tenemos la oportunidad de concientizar cómo es nuestro amor y a quién pretendemos apreciar. Generalmente aceptamos y creemos que es mejor amar más al lejano que al cercano, al desconocido que al compañero y a los muertos más que a los vivos.

Por eso Jesús dijo con cierta decepción: “Todos honran a un profeta, menos los de su tierra, sus parientes y los de su casa”. No es extraño que tratemos con mucho cariño al vecino, que lo vemos de vez en cuando, y le cortemos la palabra a quien convive con nosotros. Conozco un feligrés que ama mucho al Papa, y sería capaz de recorrer miles de kilómetros para verlo… y no trata para nada a su párroco porque le cae mal. Es más, quisiera encontrarse con el Pontífice para hablarle mal del cura. Y no se da cuenta de que su párroco, como prójimo no como autoridad, es más importante que el Papa.

Jesús dijo “ama a tu prójimo”. Al próximo, al más cercano. Yo admiro al Papa, rezo por él pero no lo puedo amar con amor del fino. Tampoco lo puedo odiar. Él no es mi prójimo. Yo no conozco al Papa… ¡Bueno… a éste sí!

-¡¿Tú conoces al Papa Francisco?!

-¡¿A Francisco!?… ¡Claro que sí!… Lo conozco mucho. ¡Ufff!… ¡Francisco y yo! Yo le digo “Frank”, por la confianza mutua. Por cierto, en estos días lo vi en el Vaticano…

-¡Qué suerte tienes!… ¡¿Fuiste hasta Roma y allá lo viste?!…

-Boquiabierta… Lo vi pero por televisión.

Sí, yo conozco al Papa… pero él no me conoce a mí. Ni sabe que existo, él no es mi prójimo, es el Pastor Universal de mi iglesia. Por lo tanto lo grandioso está en conocerte a ti, y poder amarte como hermano… Eres mi pana… mi amigo. Y ésta es la relación más profunda que existe… ¡Ser amigos! Jesús dijo un día a sus discípulos: “Ya no los llamaré siervos… los llamaré amigos”. ¡Qué bonito!

¿Qué nos pasó? Si antes sabíamos jugar con nuestros amigos, ¿por qué se nos olvidó? ¿Por qué cambiamos el amor de ayer por el de hoy? ¿Por qué no aprendimos a sumar en vez de a restar? Nos volvimos adultos y dejamos en el olvido lo cercano y sencillo, juguetes, actitudes y los amores de la niñez. Por eso Jesucristo dice: “Si no se hacen como niños no entrarán en el Reino de los Cielos”…

Un niño pelea pero no odia, en cambio, los adultos muchas veces odiamos sin pelear. Cuando éramos niños: me pegabas, te pegaba; te pateaba, me pateabas; te mordía, me mordías. Y después de que nos cansábamos de golpearnos, nos decíamos: “¡Ok!… ¡Ahora vamos a seguir jugando!”. En cambio, los adultos nos decimos por cualquier tontería: “No te hablo más”.

 

En el evangelio de hoy aprendí… Es más importante el vecino que cualquier prócer nacionalista. El milagro del amor se da en la afinidad. El país más cercano es en el que naciste, en el que habitas y en el que morirás… “Ahora y en la hora”… ¡Cuida la tierra!

 

Pensamiento del día… El Reino de Dios es disfrutar y saborear la vida que Él nos dio… Esto no quiere decir que no vamos a tener problemas, angustias, tristezas… por supuesto que vamos a pasar por momentos rudos. Pero no tenemos por qué mezclar las dificultades con la armonía interior; los problemas están afuera y la paz… adentro.

 

Tarea para la casa… Examínate y date cuenta si estás tratando mejor al lejano que al cercano. Y sé como un bombillo, como un foco, que alumbra a todos pero a los más cercanos los ilumina más. Porque los demás están muy lejos… los profetas de tu tierra están contigo.

@RicardoBulmez

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