EVANGELIO MEDITADO POR EL P. RICARDO BULMEZ (SACERDOTE VENEZOLANO)

Evangelio del Lunes 15/02/2021, meditado por el Padre Ricardo Bulmez.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹El amor de Dios, es como el de los niños, no hace distinciones: para ellos no hay negros o blancos; pobres o ricos; feos o bonitos; buenos o malos. Todos son dignos de su amor. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

 

Lunes 15/02/2021. Lunes VI del Tiempo Ordinario. Ciclo B, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha ante la profunda crisis política, social y económica por causa de la dictadura que padece Venezuela. San Pablo dice: “Yo no hago lo que quiero sino lo que aborrezco”, Rom. 7, 15… ¡Carás!… ¡Qué humano!…  Yo no hago lo que quiero hacer… sino lo que no quiero hacer. Señores, estamos ante una exposición de alta psicología y profunda espiritualidad. La riqueza interior de San Pablo es tremenda. Lo que este hombre dice es como si hablara el mismo Jesucristo, tanto es así que Él lo nombró Apóstol de los gentiles, o de los infieles e incrédulos.

 

(Marcos 8, 11-13). “En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y se pusieron a discutir con él, y para ponerlo a prueba, le pedían una señal del cielo. Jesús suspiró profundamente y dijo: “¿Por qué esta gente busca una señal? Les aseguro que a esta gente no se le dará ninguna señal”. Entonces los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. Al igual que Moisés, Jesús había dado de comer al pueblo en el desierto, realizando la multiplicación de los panes (Mc. 8, 1-10). Ésta era una señal de que se presentaba ante el pueblo como un nuevo Moisés. Pero los fariseos no fueron capaces de percibir el significado de este prodigio. Comenzaron a discutir con Jesús “y para ponerlo a prueba, le pedían una señal del cielo”. No habían entendido nada de lo que había hecho. Los fariseos estaban encerrados en su propia ideología. Miraban al mundo por un huequito del tamaño de un punto, mientras daban la espalda a la realidad.

Estamos rodeados de muertos, muchas veces los recordamos más que a los vivos, cuando muere el tío Juan hacemos lo imposible por asistir a su entierro; en cambio, no asistimos al cumpleaños del tío Pedro, es más, ni nos acordamos. Hay un dicho que dice: “No hay muerto malo, ni novia fea”. Admiramos a personas que hicieron algo por este mundo y nos olvidamos de que cualquier persona viva es más importante que todos los muertos juntos.

Tendemos a considerar a algunas que son buenas cuando mueren; y que las novias son bonitas hasta que se convierten en esposas. Le preguntas a cualquier novio: “¿Cuál es la novia más bella del mundo?”, y te contestará sin titubear: “¡La mía!”. Y si haces lo mismo con algunos esposos: “¿Cuál es la esposa más bella del mundo?”, te contestan: “La del vecino”. Cualquier persona que respire el aire es más importante que todos nuestros próceres. Éstos ya no pueden hacer nada por este mundo, lo que ellos tenían que hacer ya lo hicieron. Estamos al revés, cuidamos más al Panteón Nacional en donde yacen nuestros próceres, que a la Maternidad Pública en donde nacen los niños del presente y los hombres del futuro.

Una vez pregunté a un señor por qué se emborrachaba: “Yo me emborracho porque mi abuelo era un gran tomador, mi papá no se quedaba atrás y mis tíos tampoco. Para mí, ser borracho es un valor familiar”. ¡Tremendo valor! Y esto es aplicable a la corrupción. Las malas costumbres nos hunden y las buenas no nos llenan porque las realizamos sin ningún convencimiento, simplemente seguimos un camino que los muertos trazaron. En otra ocasión pregunté a una señora muy religiosa, que nunca faltaba a misa:

-Señora, ¿por qué usted viene a misa? -se quedó mirándome con cara de asombro, como si le hubiera nombrado al mismísimo demonio. No me respondió y se retiró muy molesta. Luego volvió y me preguntó:

-Padre… ya que usted me pregunta el por qué yo asisto a misa… ahora, dígame usted… ¿por qué usted dice misa? -aunque la respuesta no me salió al instante, acudí al Espíritu Santo que siempre está con nosotros, y Él me susurro al oído. Cuando la vieja, ¡perdón!… cuando la dama volvió a interpelarme “¿por qué usted dice misa?”, respondí: “Porque es un mandato del Señor: “Hagan esto en memoria mía”. ¡Ju!

Estamos gobernados por los muertos: seguimos sus costumbres y las admiramos. No vale la pena seguir a ningún muerto por muy meritoria que haya sido su vida; al único muerto que sí vale la pena seguir, es a Jesús de Nazaret. Y no porque murió sino porque resucitó y está vivo dentro de y entre nosotros. Ahora bien, no se trata de quitar de nuestras vidas las buenas costumbres que heredamos de nuestros antepasados sino convertirlas en ideales; una costumbre es el mandato de los muertos y un ideal es una decisión cargada de amor que yo tomo hoy. Con la formación que Jesús daba a sus discípulos trataba de luchar en contra de esas costumbres y erradicarlas.

 

En el evangelio de hoy aprendí… Ante alguien impertinente, pesado, autoritario y tirano, no pierdas tiempo con él, sigue tu camino y vete “a la otra orilla”, quizás ahí veas un mundo, si no mejor, al menos nuevo y distinto. Pero no al mismo sistema de siempre. O que éste se quede en esta arista. Como hizo Jesús frente a la actitud de los fariseos: “Entonces los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla”.

 

Pensamiento del día… No sirve de nada mostrar una linda pintura a quien no abre los ojos. ¡Quien los cierra no puede o no quiere ver!

 

Tarea para la casa… Enumera tres cualidades o conductas trascendentales que haces por costumbre y no por convicción. Y toma la decisión de irte “a la otra orilla”. A un cambio de actitud… en donde hay un nuevo paisaje.  Hacer lo que estás haciendo, pero por amor.

@RicardoBulmez

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