EVANGELIO MEDITADO POR EL P. RICARDO BULMEZ (SACERDOTE VENEZOLANO)

EVANGELIO MEDITADO POR EL P. RICARDO BULMEZ (SACERDOTE VENEZOLANO)

FB: RicardoBulmez

 

Evangelio del Sábado 20/02/2021, meditado por el Padre Ricardo Bulmez.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹El demonio dijo a Jesús: “Lánzate por ese abismo… y los Ángeles te sostendrán”, Mateo 4. Al rechazar esta propuesta, Jesús nos enseña que tentación no es lo mismo que oportunidad. Pues, con la tentación nos despedazamos en el precipicio y con la oportunidad nos salen alas. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

Sábado 20/02/2021. Sábado después de Ceniza. Tiempo de Cuaresma. Ciclo B, en la Iglesia Católica. En el evangelio de hoy se señala el interés de Jesús en encontrarse con pecadores. No sólo los buscaba sino que comía con ellos. El evangelista nos lo dice claramente: “Muchos publicanos y pecadores se sentaron a la mesa junto con Jesús. Él viene a buscar a los pecadores. ¡Ojo!, viene a buscar pecadores; no a corruptos, deshonestos, inmorales, asesinos en serie, narcotraficantes. Un corrupto no es un pecador, es un perverso. Y un perverso es aquél que por decisión, no por alguna enfermedad o afección, se colocó unos escalones más abajo que otros humanos.

(Lucas 5, 27-32). “En aquel tiempo, vio Jesús a un publicano, llamado Leví (Mateo), sentado en su despacho de recaudador de impuestos, y le dijo: “Sígueme”. El, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su casa un gran banquete en honor de Jesús, y estaban a la mesa, con ellos, un gran número de publicanos y otras personas. Los fariseos y los escribas criticaban por eso a los discípulos, diciéndoles: “¿Por qué comen y beben con publicanos y pecadores?”. Jesús les respondió: “No son los sanos los que necesitan al médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. Quien no se ama, no ama. ¿Verdad que hacemos cosas que van en contra nuestra? ¿Cuántas veces nos hemos creído una porquería? ¿O que los demás son, como decía Kiko el del Chavo, “¡Chusma, chusma, chusma!”?…

-Perdón… ¿puedo preguntar algo?

-Sí… ¿y ahora qué… Boquiabierta?

-¿Jesucristo y sus discípulos eran demócratas?

-¿¡Y a qué viene esa pregunta!?

-Es que el evangelio de hoy señala que los fariseos y los escribas los criticaron, diciéndoles: “¿Por qué comen y beben con republicanos?”.

-¡Boquiabierta!… ¡ahí dice “publicanos”!… ¡No “republicanos”!… ¿!Entendiste¡?… -¡¡Sigamos!!… perdonen ustedes.

El pecado, entonces, hace referencia a nuestros pies por ser la parte más baja del hombre, con la que está pegado a la tierra. Pero al mismo tiempo es la más importante; nuestros pies nos sostienen y conducen de un lugar a otro. Si ellos fallan nos quedamos en el sitio, sin movernos, paralizados. Pecado, etimológicamente hablando sería entonces tambalearse, caerse y no levantarse más; estar de bruces en la tierra. Sería como convertir todo nuestro cuerpo y pies, en pecado… en caída. Espiritualmente hablando, pecar es tropezar y caerse en el camino del amor, del perdón, del compartir.

En cierta ocasión, un activista católico me comentó que a uno de sus hermanos se le había presentado la gran oportunidad económica de toda su vida; estaba a punto de convertirse en casi un multimillonario y, por supuesto, esto beneficiaría materialmente a toda su familia. Luego de felicitarlo, le pregunté cómo había hecho su hermano para, de ser un hombre que vivía normalmente de su trabajo…

-Es decir era un pela #*^&!…

-¡¡Ya Boquiabierta!… ¡¡Cállate de una buena vez!!

…a ser ya casi un acaudalado… Me dijo que había hecho un convenio con un alto funcionario público; que sólo tenía que servir de testaferro de las propiedades y dineros de ese empleado gubernamental.

-¡Tremenda oportunidad consiguió mi hermano! -repetía entusiasmado.

-Pues, quiero recordarte que eso no es una oportunidad, más bien es una tentación -le dije-. Tu hermano y tú están confundiendo tentación con oportunidad y los dos se están hundiendo en un abismo. Ustedes ya son unos ladrones públicos en complicidad con un ratero oficial.

No basta estar de pie, sino firme. Así pasa en el panorama de la vida, hay muchos matrimonios que están de pie, pero no firmes. Es como el edificio que tiene bonitas paredes, pero no buenas bases. Hay gobiernos que están de pie, pero no derechos. Sólo están sostenidos por decretos oficiales y por el poder que da el militarismo enlazado con dinero. Pero no gobiernan con convicciones ni con autoridad, sino con el mando y el caudillaje. Y mandar no es gobernar. Gobernar es servir y mandar es servirse.

-La puerta de la santidad es el reconocimiento de tus pecados.

-Yo creía que la santidad era amar a Dios y al prójimo… ¿No es así?

-Mira Boquiabierta… Eso es estar ya dentro de la santidad, pero la puerta es reconocer los pecados… “Yo confieso que he pecado mucho”… ¿Quién anda ahí? -preguntó un sabio.

-¡Un pecador! -contestó una voz.

-¡Ah!… entonces Dios debe andar cerca –dijo el sabio.

Jesús se hizo pecado, no pecador, para entender a los protagonistas del pecado, que somos nosotros, y así salvarnos: “Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros”. Comienza por reconocer tus caídas… todos tus pecados.

 

En el evangelio de hoy aprendí… En la fiesta de los pecadores, de los humildes, Dios es el primer invitado. Y en la fiesta del Padre Celestial, los invitados especiales somos todos los hombres. Vamos todos en grupo al festejo del perdón. ¡Todos!… Tú también Boquiabierta.

Pensamiento del día… El gran pecado que hemos cometido es habernos alejado de Dios, el olvidarnos de que Él nos ama; de andar por la vida como si fuéramos huérfanos, y si no tenemos padre tampoco hermanos. En síntesis el gran pecado es no sentir el amor del Padre Celestial y no amarnos. Y cuando esto sucede, hacemos cosas en contra de nosotros mismos y de los demás…

Tarea para la casa… Hoy, haz un profundo acto de conciencia y humildad. Reconoce ante Dios todos tus pecados “de pensamiento, palabra, obra y omisión”. Él te espera “más allá de la empalizá”…  del reconocimiento de los pecados.

@RicardoBulmez

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