EVANGELIO MEDITADO POR EL P. RICARDO BULMEZ (SACERDOTE VENEZOLANO)
@RicardoBulmez
Sábado de la III Semana de Cuaresma. Ciclo B, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
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Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Todo lo que sucede es por y para algo… Todo tiene un bien escondido aunque en el momento no puedas verlo. Cree en Dios, confía en Él, sabiendo que su Espíritu Santo está en control de todo, que estás en sus manos y que tiene un plan maravilloso para tu vida. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
(Lucas 18, 9-14). “En aquel tiempo, Jesús dijo esta parábola sobre algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás: «Dos hombres subieron al templo para orar: uno era fariseo y el otro, publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior: ‘Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos y adúlteros; tampoco soy como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todas mis ganancias’.
El publicano, en cambio, se quedó lejos y no se atrevía a levantar los ojos al cielo. Lo único que hacía era golpearse el pecho, diciendo: ‘Dios mío, apiádate de mí, que soy un pecador’. Pues bien, yo les aseguro que éste bajó a su casa justificado y aquél no; porque todo el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Jesús ve las cosas de un modo distinto. Encuentra algo positivo en el publicano, aunque todo el mundo decía de él que no sabía rezar. ¿Quieres saber cómo pensaba Jescucristol? Da la vuelta al sentido común de la humanidad. A las autoridades religiosas de la época ciertamente no les gustó la aplicación que el evangelio hace de esta parábola. “Dos hombres… oraban”, dice Jesús. Uno era fariseo, es decir miembro de una de las sectas religiosas más cumplidoras del judaísmo pero solamente en su forma externa; y el otro era publicano, un recaudador de impuestos…
-Es decir, uno era demócrata y otro republicano. ¡Ahhh!… ¡pillín! Te refieres al juicio que los demócratas le tendieron a Trump…
-Mira, ¡bruto!… ¡Boquiabierta!… no me refiero a eso… dije fariseos y publicanos. Sin la “re”.
-¡Ahhh!… perdón. Lo que pasa es que como eso estuvo de moda.
-Sí, pero los políticos, como toda moda, desaparecen.
El fariseo, erguido, oraba así en su interior:, con toda su pedantería “Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres”. El publicano, en cambio, se quedó lejos y no se atrevía a levantar los ojos al cielo. Lo único que hacía era golpearse el pecho, diciendo: “Dios mío, apiádate de mí, que soy un pecador”… soy un hombre como todos los demás.
No te creas más que nadie, porque no lo eres; baja, baja… baja más. ¡Ey!, pero no bajes mucho, porque si lo haces vas a llegar al “creerse menos que los demás” y esto es peor que “creerse más que los demás”. No te creas menos que nadie, porque en realidad no eres menos que otro. Por eso, ¡sube!…
-¿Pa’dónde?
-¡Pa’rriba, Boquiabierta!… ¿Pa’dónde más se sube?
Sube, sube más… sube… ¡Ey!, pero no subas mucho, porque si lo haces vas a llegar al “creerse más que los demás” y esto es peor que “creerse menos”. Y así, después de esta lucha, después de oxigenar tu alma vas a llegar a ser como un “niño”.
Una vez, en televisión, un famoso animador hizo una entrevista a una niña de cuatro años llamada Miriam. Ésta sostenía sobre su pecho una muñeca de ésas que “lloran”. El entrevistador le hizo varias preguntas en tono de niño, pues la entrevistada era una niña. Preguntó su nombre, edad y la niña contestó señalando con cuatro dedos de su mano derecha; el nombre de sus padres y el de la muñeca que se llamaba “Lulú”. En ese momento la muñeca comenzó a “llorar”.
-¡Ay! -exclamó el animador refiriéndose a la muñeca-, “Lulú” está llorando.
-Sí -contestó la niña.
-¿Tendrá hambre?
-No -dijo enfáticamente la niña.
-Entonces, si no tiene hambre, ¿por qué llora?
-Porque tiene pilas -contestó la niña.
Los niños son inteligentes, intuitivos y espontáneos; por eso, alguien dijo: “Cuando nos acercamos a la adultez nos vamos volviendo más torpes para la vida”.
En el evangelio de hoy aprendí… Quien pretende ser superior a otro, es un orgulloso: se cree un dios desde arriba… y llama la atención. Y el que piensa que es inferior, es otro orgulloso: se cree un dios desde abajo… y llama la atención. No te creas más ni menos que nadie. Todos somos hermanos iguales y amados de Dios…
Pensamiento del día… Jesús nos dice: “Todo el que se enaltece será humillado y el que se humilla, será enaltecido” (Lc. 18, 14). Es decir, todo aquél que se alabe a sí mismo o se crea más que los demás, sufrirá mucho en el espíritu. En cambio, el que se tenga por lo que es, el que se apega a la verdad encontrará libertad.
Tarea para la casa… Hoy, sábado de cuaresma, piensa, siente y descubre en que estás pecando “mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión”. Y como el publicano, que hay en ti, exclama: “Dios mío, apiádate de mí, que soy un pecador”.
@RicardoBulmez
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