EVANGELIO DOMINGO 28/03/2021 MEDITADO POR EL P. RICARDO BULMEZ (SACERDOTE VENEZOLANO)

EVANGELIO DOMINGO 28/03/2021 MEDITADO POR EL P. RICARDO BULMEZ (SACERDOTE VENEZOLANO)

@RicardoBulmez

Domingo de Ramos en la Pasión del Señor. Ciclo B, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.

 

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Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Hoy, demos gracias a Dios por la vida, el amor, las flores, el aire, la alegría, el dolor y muy especialmente por la gente bella que un día compartió un trozo de su ser con nosotros… La vida es sorprendente y misteriosa… Y estamos vivos. ¡Gracias Dios por un día más…! Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

 

(Lectura breve de la Pasión: Marcos 14, 1-15, 47).

C Luego que amaneció, se reunieron los sumos sacerdotes con los ancianos, los escribas y el sanedrín en pleno, para deliberar. Ataron a Jesús, se lo llevaron y lo entregaron a Pilato. Éste le preguntó:

S “¿Eres tú el rey de los judíos?”.

C El respondió:

† “Si lo soy”.

C Los sumos sacerdotes lo acusaban de muchas cosas. Pilato le preguntó de nuevo:

S “¿No contestas nada? Mira de cuántas cosas te acusan”.

C Jesús ya no le contestó nada, de modo que Pilato estaba muy extrañado. Durante la fiesta de Pascua, Pilato solía soltarles al preso que ellos pidieran. Estaba entonces en la cárcel un tal Barrabás, con los revoltosos que habían cometido un homicidio en un motín. Vino la gente y empezó a pedir el indulto de costumbre. Pilato les dijo: S “¿Quieren que les suelte al rey de los judíos?”.

C Porque sabía que los sumos sacerdotes se lo habían entregado por envidia. Pero los sumos sacerdotes incitaron a la gente para que pidieran la libertad de Barrabás. Pilato les volvió a preguntar:

S “¿Y qué voy a hacer con el que llaman rey de los judíos?”.

C Ellos gritaron:

S “¡Crucifícalo!”.

C Pilato les dijo:

S “Pues ¿qué mal ha hecho?”.

C Ellos gritaron más fuerte:

S “¡Crucifícalo!”.

C Pilato, queriendo dar gusto a la multitud, les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de mandarlo azotar, lo entregó para que lo crucificaran. Los soldados se lo llevaron al interior del palacio, al pretorio, y reunieron a todo el batallón. Lo vistieron con un manto de color púrpura, le pusieron una corona de espinas, que habían trenzado, y comenzaron a burlarse de Él, dirigiéndole este saludo:

S “¡Viva el rey de los judíos!”.

C Le golpeaban la cabeza con una caña, le escupían y, doblando las rodillas, se postraban ante Él. Terminadas las burlas, le quitaron aquel manto de color púrpura, le pusieron su ropa y lo sacaron para crucificarlo. Entonces forzaron a cargar la cruz a un individuo que pasaba por ahí de regreso del campo, Simón de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo, y llevaron a Jesús al Gólgota (que quiere decir “Lugar de la Calavera”). Le ofrecieron vino con mirra, pero él no lo aceptó. Lo crucificaron y se repartieron sus ropas, echando suertes para ver qué le tocaba a cada uno. Era media mañana cuando lo crucificaron. En el letrero de la acusación estaba escrito: “El rey de los judíos”. Crucificaron con él a dos bandidos, uno a su derecha y otro a su izquierda. Así se cumplió la Escritura que dice: Fue contado entre los malhechores. Los que pasaban por ahí, lo injuriaban meneando la cabeza y gritándole:

S “¡Anda! Tú, que destruías el templo y lo reconstruías en tres días, sálvate a ti mismo y baja de la cruz”.

C Los sumos sacerdotes se burlaban también de él y le decían: “Ha salvado a otros, pero a sí mismo no se puede salvar. Que el Mesías, el rey de Israel, baje ahora de la cruz, para que lo veamos y creamos”.

C Hasta los que estaban crucificados con él también lo insultaban. Al llegar el mediodía, toda aquella tierra se quedó en tinieblas hasta las tres de la tarde. Y a las tres, Jesús gritó con voz potente:

† “Eloí, Eloí, ¿lama sabactaní?”.

C (que significa: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?) Algunos de los presentes, al oírlo, decían:

S “Miren, está llamando a Elías”.

C Uno corrió a empapar una esponja en vinagre, la sujetó a un carrizo y se la acercó para que bebiera, diciendo:

S “Vamos a ver si viene Elías a bajarlo”.

C Pero Jesús, dando un fuerte grito, expiró. (Aquí todos se arrodillan y guardan silencio por unos instantes). Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de arriba a abajo. El oficial romano que estaba frente a Jesús, al ver cómo había expirado, dijo:

S “De veras este hombre era Hijo de Dios”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús

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Reflexión: Hoy, Domingo de Ramos, es el comienzo de la Semana Santa. Estamos frente al misterio más profundo de nuestra fe, ante la suprema revelación del amor de Dios que se ha manifestado en Jesús (Rom. 8, 38-39).

En el Antiguo Testamento, en época de crisis, el pueblo volvía a meditar y a releer el Éxodo. En el Nuevo volvemos al éxodo representado en la pasión, muerte y la resurrección de Jesús. Éste es nuestro Éxodo: el paso de la muerte a la vida; de la cruz y del sepulcro a la resurrección, de la esclavitud a la libertad.

En el evangelio de hoy aprendí… El amor de Dios está dentro de nosotros. Ahora bien, esto no quiere decir que la comida no tenga su valor. La piedad y las manifestaciones externas de la fe son importantes, y muy significativas. Pero el objetivo de todo cristiano no es quedarse en la puerta de la fe, sino entrar. No toques, empuja la puerta. El objetivo es crecer en el amor. Haciendo referencia a Juan Salvador Gaviota: “Las gaviotas no buscan comida para comer, la buscan para volar”. No toques la puerta del amor de Dios. Está abierta para ti… simplemente empújala.

Pensamiento del día… No pidas permiso para ser libre… simplemente empuja la puerta de la vida en abundancia. “Padre nuestro que estás en el cielo”… El Dios Padre está en el cielo… en la tierra hay hermanos iguales a ti… no superiores. “Sábete Sancho, que no es un hombre más que otro, si no hace más que otro”, El Quijote.  Sé libre y vivirás la Resurrección de Jesús.

Tarea para la casa… Hoy lee la Pasión de Cristo en grupo de familia, amigos o trabajo. Uno la lee haciendo de Cristo, la señal de cruz †, se refiere a Cristo; la C, al cronista, y la S, a la sinagoga. Y la comentan entre los presentes.

@RicardoBulmez

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