EVANGELIO JUEVES 01/04/2021 MEDITADO POR EL P. RICARDO BULMEZ (SACERDOTE VENEZOLANO)

EVANGELIO JUEVES 01/04/2021 MEDITADO POR EL P. RICARDO BULMEZ (SACERDOTE VENEZOLANO)
@RicardoBulmez
Jueves Santo, Misa Crismal Ciclo B, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹La humildad y la alegría son el esplendor del amor. Aunque no todo lo que brilla es oro, ¿qué valor tiene éste sin brillo? Y el amor sin brillo, ¿qué alcance tiene? Hoy Jueves Santo, día de la Eucaristía, del Sacerdocio y del amor mutuo…… Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
(Juan 13, 1-15). “Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre y habiendo amado a los suyos, que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. En el transcurso de la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, la idea de entregarlo, Jesús, consciente de que el Padre había puesto en sus manos todas las cosas y sabiendo que había salido de Dios y a Dios volvía, se levantó de la mesa, se quitó el manto y tomando una toalla, se la ciñó; luego echó agua en una jofaina y se puso a lavarles los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que se había ceñido.
Cuando llegó a Simón Pedro, éste le dijo: “Señor, ¿me vas a lavar tú a mí los pies?”. Jesús le replicó: “Lo que estoy haciendo tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde”. Pedro le dijo: “Tú no me lavarás los pies jamás”. Jesús le contestó: “Si no te lavo, no tendrás parte conmigo”. Entonces le dijo Simón Pedro: “En ese caso, Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza”. Jesús le dijo: “El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. Y ustedes están limpios, aunque no todos”. Como sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: ‘No todos están limpios’.
Cuando acabó de lavarles los pies, se puso otra vez el manto, volvió a la mesa y les dijo: “¿Comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor, y dicen bien, porque lo soy. Pues si yo, que soy el Maestro y el Señor, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros. Les he dado ejemplo, para que lo que yo he hecho con ustedes, también ustedes lo hagan”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. San Juan narra el lavatorio de los pies… Estos se lavaban para comer. ¿Qué significan los pies para una persona? ¿Y lavarlos? ¿Por qué Cristo se empeña en hacerlo con sus discípulos? En ese tiempo andaban en sandalias y fácilmente se ensuciaban. Cuando llegaban a una casa eran los esclavos los que lavaban los pies del señor y los de los invitados. Jesús, en un acto de amor y humildad, no siendo esclavo se pone a lavar los pies como si fuera menos que ellos.
¿Por qué los pies? Porque es la parte más baja del hombre, incluso peyorativo… despectivo; hay muchas frases populares que revelan esto: “¡Tú piensas con los pies!”; “Lo que haces con las manos lo destruyes con los pies”; “Me tratas a las patadas”. Pero al mismo tiempo es una de las partes más importantes del cuerpo; nuestros pies nos sostienen y nos trasladan de un sitio a otro. Qué bonito es lograr ponerse de pie cada día… quien no lo puede hacer, está muy enfermo, está muerto… o es un vago. Hay una frase de la Biblia que dice: “Dichosos los pies de los que anuncian la paz”, Isaías 52,7. ¡Qué bonito!
Después de que Jesús les lavó los pies y tomó su manto, volvió a la mesa, y les dijo: “He dado el ejemplo, para que también ustedes lo hagan”. Este gesto es una experiencia de humildad, tienes que inclinarte a lo más bajo que es la tierra, que es el sitio de los pies. En el lavatorio, el protagonista es el cuerpo con sus propias acciones; el cuerpo habla. Nadie ataca a un hombre de rodillas, al humilde; sino al que se cree poderoso. Hay que ser un monstruo para castigar y no respetar a un hombre que está de rodillas, en súplica, al humilde.
En el evangelio de hoy aprendí… Sólo debes ponerte de rodillas ante Dios. Y cuando lo hagas ante tu hermano, ante un ser igual a ti, sólo hazlo por amor… ponte a la altura de su corazón. No por adulancia ni por humillación. El que ama ya está lavando los pies a su hermano.
Pensamiento del día… No te arrodilles ante nadie, ni permitas que alguien lo haga contigo. Sólo póstrate enfrente de tu Padre Dios para adorarlo. Y también ante tu hermano caído para levantarlo y él ante ti para ayudarte a caminar.
Tarea para la casa… Hoy, ¿a quienes de tus prójimos vas a “lavarles los pies” y a dejar que te los limpien?… Es decir, ¿A dar y pedirles perdón? Recuerda las palabras de Jesús: “Pues si yo, que soy el Maestro y el Señor, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros”. Ama y deja que te amen.
@RicardoBulmez
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