EVANGELIO DEL VIERNES 02/04/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

EVANGELIO DEL VIERNES 02/04/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

@Ricardo Bulmez

 

Viernes Santo. De la Semana Santa. Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹“Mujer, ahí está tu hijo”… “Ahí está tu madre”. “Mujer” y “Madre”, dos palabras para honrar a quien amó de manera incondicional, con fidelidad y valentía. Sigamos el ejemplo de María, quien hizo suyo el mensaje de amor y esperanza de su hijo Jesús… para la eternidad. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

 

(De la pasión según Juan 18, 1-19, 42). “En aquel tiempo, Jesús fue con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto, y entraron allí él y sus discípulos. Judas, el traidor, conocía también el sitio, porque Jesús se reunía a menudo allí con sus discípulos. Entonces Judas tomó un batallón de soldados y guardias de los sumos sacerdotes y de los fariseos y entró en el huerto con linternas, antorchas y armas. Jesús, sabiendo todo lo que iba a suceder, se adelantó y les dijo: “¿A quién buscan?”. Le contestaron: “A Jesús, el nazareno”. Les dijo Jesús: “Yo soy”. Estaba también con ellos Judas, el traidor. Al decirles ‘Yo soy’, retrocedieron y cayeron a tierra. Jesús les volvió a preguntar: “¿A quién buscan?”. Ellos dijeron: “A Jesús, el nazareno”. Jesús contestó: “Les he dicho que soy yo. Si me buscan a mí, dejen que éstos se vayan”. Así se cumplió lo que Jesús había dicho: No he perdido a ninguno de los que me diste…”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

———–

Reflexión. Hoy celebramos el Viernes Santo, la Pasión del Señor. En esta reflexión vamos a acompañar a María y a su hijo junto a la Cruz. Ella, mujer fuerte que ha penetrado todo el significado de este acontecimiento de la pasión y muerte del Señor, nos ayudará a tener una mirada contemplativa sobre el Crucificado. Ahí estaba ella con sus amigas “Junto a la cruz”.

Juan en su narración de la pasión, revela al Jesús dueño de sí mismo, controlando todo lo que le sucede. El texto abunda en frases que indican esta realidad: Jesús ofrece su vida, sufre activamente la pasión. Esto se expresa en algunas de sus palabras, sabiendo todo lo que iba a suceder, se adelantó y les dijo: “¿A quién buscan?”. Le contestaron: “A Jesús, el nazareno”. Él les dijo: “Yo soy”. Sólo le faltó decir: “¡Sí!… ¡¿y qué?!”.

En la vida hay muchos “¿Por qués?”… ¡misterios!, que no tienen más respuestas que el sufrimiento, el silencio y el dolor. Todos pasamos por esto. En la historia hay un “¿Por qué?” que no tuvo más respuesta que una entrega total en el sacrificio: la cruz de Cristo. Después de haber hecho el bien a tanta gente, de darnos tanto, terminó su vida colgado de un madero mal hecho y sin pulir. Todo un pueblo se volvió contra él, hasta los apóstoles que eran sus amigos preferidos lo abandonaron. Sólo las mujeres lo acompañaron hasta el final, mientras los hombres escribían. Y según estos escritos, sobre ellas fue fundada la Iglesia, cuya historia está en deuda con las “Marías” de todas las épocas.

Y mientras Jesús estaba traspasado por los clavos, la respuesta de Dios fue callar… Y el silencio de Dios es el grito más bello del amor que nos tiene. Entonces, Cristo cuando vio que ya no había marcha atrás, aceptó el suplicio:

-Todo está consumado… la suerte ya está echada. “¿Por qué no?” -diría Cristo-… ¿Por qué yo no puedo morir en la cruz? ¿Cuántos hombres no han muerto así?… ¿por qué yo no? ¿Por qué yo no puedo ser el Salvador del mundo? Y después de esta aceptación, Cristo llegó a la Gloria de la resurrección.

En el evangelio de hoy aprendí… Viernes Santo es valorar la vida, y poner a la muerte en su sitio… en el contexto de la vida no de la defunción. No coloques la muerte al final, sino dentro de la vida porque es parte de ella, no de la nada. Esto es resurrección. Por eso, a todos los matones, terroristas, asesinos callejeros y oficiales, homicidas, en nombre de todos los que amamos la vida les digo: “No me mates, deja que yo muera, pero no me mates; deja que la muerte venga por mí detrás de un traumatismo, enfermedad o junto con la edad. No me mates, yo moriré en la vida, moriré amando en la cruz que son los misterios y los “¿por qué?”. Porque la Cruz de Cristo no es sufrimiento, es amor.

Pensamiento del día… Jesucristo no buscó esa muerte, la aceptó. El evangelio nos cuenta que más de una vez corrió para que los judíos no lo prendieran. Cristo no fue un suicida, fue asesinado. Luchó contra la muerte hasta el último misterio: “¡Dios mío, Dios mío… ¿por qué me has abandonado?”.

Tarea para la casa… La Cruz de Cristo no es símbolo de sufrimiento, sino del amor vivo de Dios. Por eso, cada vez que nos acercamos al crucifijo nos llenamos del amor del Padre. Contempla hoy al Martirizado y repite en tu corazón las palabras de Pablo: “Me amó y se entregó por mí”.  Te recomiendo que leas la Pasión de Jesús según San Juan.

@RicardoBulmez Padre Ricura.

xxxxxxxxxx

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *