EVANGELIO DEL DOMINGO 18/04/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ.

EVANGELIO DEL DOMINGO 18/04/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ.

III Domingo de Pascua. Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Sólo el que ama es tenido como enemigo por el que odia. El agua no se junta con el aceite. Y si se juntan es porque los dos son agua… o aceite. El amigo se mezcla con su enemigo para hacerlo su amigo. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

 

(Lucas 24, 35-48). “Cuando los dos discípulos regresaron de Emaús y llegaron al sitio donde estaban reunidos los apóstoles, les contaron lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan. Mientras hablaban de esas cosas, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Ellos, desconcertados y llenos de temor, creían ver un fantasma. Pero él les dijo: “No teman; soy yo. ¿Por qué se espantan? ¿Por qué surgen dudas en su interior? Miren mis manos y mis pies. Soy yo en persona. Tóquenme y convénzanse: un fantasma no tiene ni carne ni huesos, como ven que tengo yo”. Y les mostró las manos y los pies. Pero como ellos no acababan de creer de pura alegría y seguían atónitos, les dijo: “¿Tienen aquí algo de comer?”. Le ofrecieron un trozo de pescado asado; él lo tomó y se puso a comer delante de ellos.

Después les dijo: “Lo que ha sucedido es aquello de que les hablaba yo, cuando aún estaba con ustedes: que tenía que cumplirse todo lo que estaba escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos”. Entonces les abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras y les dijo: “Está escrito que el Mesías tenía que padecer y había de resucitar de entre los muertos al tercer día y que en su nombre se había de predicar a todas las naciones, comenzando por Jerusalén, la necesidad de volverse a Dios para el perdón de los pecados. Ustedes son testigos de esto”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. La aparición de Jesús causa espanto en los discípulos. Por eso, él se hace presente y nos deja con ellos el don más grande del Reino de Dios que es el alivio espiritual: “¡La paz esté con ustedes!”. Éste es su saludo más frecuente, (Jn. 14,27). Pero los discípulos, viéndolo, quedan con miedo. Se espantan y no lo reconocen. Se imaginan que están frente a un fantasma. Pero él los ayuda a superar el miedo, el pánico y la incredulidad. Hace dos cosas para fortalecerlos y superar los conflictos. Les muestra las manos y los pies y come con ellos.

Una vez me llamó una señora muy quebrantada y envuelta en llanto, la razón era porque había tenido un fuerte encontronazo con su hermana. Me dijo con lujo de detalles todos los insultos propiciados, mutuamente. Le pregunté cuando había sucedido y me dijo que hacía ocho meses.

-¿¡Oho meses sufriendo por nada!?

-¡Por nada no! -me dijo-. ¡Por los insultos de mi hermana!

-¿Cuáles insultos? ¿Dónde están?… Los insultos de tu hermana se acabaron hace ocho meses… sufres por nada… por el pasado que es nada. Ama y odia, si has de hacerlo… pero ahora.

En Semana Santa recordamos la Cruz y la Resurrección. Una bella y profunda enseñanza que Jesús nos dejó… hay que vivir la novedad de la vida; que toda cruz debe tardar sólo tres días, no toda una eternidad; que cuando se sufre por amor, todo esto termina en resurrección, pero cuando el dolor es por causa de odios y de resentimientos nunca saldremos del sepulcro. La cruz es vieja y la eternidad nueva, porque cada día se nace.

Pasa por la cruz de tu vida, pero no te quedes en ella. No permanezcas clavado en tus tristezas porque no saldrás de la muerte. Otra cosa, cualquier cruz no salva. La que salva es aquélla que aceptamos por amor a otros. No la que nos impone el capricho de otros. La cruz del poder no salva, sino la del servicio a los demás.

En el evangelio de hoy aprendí… El resucitado es Jesús de Nazaret, el mismo que fue muerto en la Cruz, y no un Cristo fantasma como imaginaban los discípulos viéndolo. El mandó a palpar el cuerpo, porque la resurrección es rehabilitación de la persona toda, cuerpo y alma. La paz y el perdón tienen que ver con el amor. Por eso, Jesús no podía ascender al cielo sin dejarnos este gran don… “Mi paz les dejo, mi paz les doy”. La paz y el amor van de la mano.

Pensamiento del día… San Pablo conociendo el amor de Dios y nuestro proceder dijo las palabras más consoladoras que hombre alguno puede escuchar. En la Carta a los Romanos (5, 20): “Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia”. Vivamos el Misterio de la Cruz para que salga el Sol de la Resurrección.

Tarea para la casa… Los momentos sufridos, tristes o tormentosos se recuerdan, pero no se vive con ni en ellos. Nadie se alimenta con la comida de hace tres días; se come hoy, no ayer. Analiza tus recuerdos y, los que valgan vida, resucítalos.

@RicardoBulmez Padre Ricura.

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