EVANGELIO DEL MARTES 20/04/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE RICARDO BULMEZ

EVANGELIO DEL MARTES 20/04/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE RICARDO BULMEZ

 

Martes III de Pascua. Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Einstein dijo: “Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen los milagros, la otra es creer que todo es un milagro”. Lo cierto es que la vida, ya es un milagro. Y están por todas partes, sólo hay que creer y pedir a Dios que nos revele, que nos permita ver. Y eso es posible si tenemos fe en el gran hacedor de milagros que es Jesús. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

 

(Juan 6, 30-35). “En aquel tiempo, la gente le preguntó a Jesús: “¿Qué señal vas a realizar tú, para que la veamos y podamos creerte? ¿Cuáles son tus obras? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Les dio a comer pan del cielo”.

Jesús les respondió: “Yo les aseguro: No fue Moisés quien les dio pan del cielo; es mi Padre quien les da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquél que baja del cielo y da la vida al mundo”. Entonces le dijeron: “Señor, danos siempre de ese pan”. Jesús les contestó: “Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. Si se lee superficialmente este evangelio, puede dar la impresión de que repite siempre lo mismo. Pero, descifrando con más atención, es posible percibir que no se trata de duplicaciones. Sino como los besos de los enamorados, nunca se repiten… Así se debe leer el evangelio como un bienaventurado, que en boca de San Juan de la Cruz quiere decir “enamorado”.

Quiero animarte para que sigas leyendo. Este texto es importante para toda persona que quiera crecer en el amor. A mí me encanta. Claro, no lo voy a negar, a veces se vuelve aburridísimo. Porque uno también tiene sus momentos de hastío. Aquí también se aplica la teoría de la libertad de la hamaca o chinchorro: cuando se mece va de un sitio a otro, sin quedarse en ninguno, para volver al anterior. Todo fastidia en esta vida, hasta la pareja. Y cuando uno está saturado ve todo distorsionado. Su lectura en general me atrae, también es verdad.

Sé de una mujer que cuando estaba aburrida y abrumada al marido, que era feo de verdad, lo veía más feo que de costumbre. Ten la libertad de hastiarte. Eso es muy humano. Lo importante es que no te quedes allí, en el fastidio. Todo es motivo de aburrimiento, pero también de entusiasmo.  Pero cuando ella se sentía entusiasmada lo sentía como una copia de Robert Redford.

-O parecido a Ricardo Bulmez… Jijiji. Jajajajaja.

-¡Mira, Boquiabierta!… ¡Ve a burlarte de tu…!… ¡ya sabes!

La oración aburre, pero también entusiasma. Santa Teresa pasó años contrariada en la vida de fe. Pero el resto de su vocación la pasó entusiasmada con tintes de aburrimiento y libertad, esto es una gracia de Dios. Jesucristo invitó a sus discípulos a orar con él. No fueron capaces, se aburrieron y se quedaron dormidos. “¿De modo que no pudieron permanecer despiertos conmigo ni una hora?”, (Mt. 26, 40). Pero es una gracia de Dios cuando ese aburrimiento está llenó de humildad. Es decir, da paso al entusiasmo.

La gente le pregunta: “¿Qué has hecho tú para que creamos en ti?”. Esto significa que no entendieron la multiplicación de los panes como una señal de parte de Dios. La aclaratoria de Jesús entusiasmó a los oyentes, al punto de que le piden de ese pan. Pero ellos esperaban el mismo del pasado, pero cocido en panadería actual; no renuncian a la actitud negativa sino al lugar. Así estaba el pueblo en tiempos de Jesús, no cambia de pan sino de panadería.

En el evangelio de hoy aprendí… La voluntad de Dios es que amemos a Dios y al prójimo como a uno mismo.  Y, de hecho, así respondió: “¡Mi alimento es hacer la voluntad del Padre que está en el cielo!” (Jn. 4, 34).  “Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed”.

Pensamiento del día… “El pan de Dios es aquél que baja del cielo y da la vida al mundo”. Ese pan venía de arriba, en el Antiguo Testamento, no era el pan de Dios, pues no garantizó la vida para nadie. Todos murieron en el desierto. (Jn. 6, 49). Ante esta primicia la gente dijo a Jesús: “Señor, danos siempre de ese pan”. Yo siendo Jesús, hubiese contestado: “Yo no soy panadero, soy el pan”…

Tarea para la casa… En estos días de cuarentena, come de ese “Pan de la Vida”… de esta manera: reconoce tus faltas y pides perdón a Dios y al prójimo; cuando puedas, ve a misa y comulga; relee el evangelio de hoy; haz alguna acción que mejore este mundo. Cumpliendo esta “Tarea para la casa”: tendrás paz espiritual, te alimentarás de la Eucaristía y de la Palabra, y con una acción de amor para el mundo crecerás en libertad.

@RicardoBulmez

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