EVANGELIO DEL MARTES 27/04/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

Martes IV de Pascua. Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹No acción es igual a no logro. Y, al revés, una acción produce frutos. Pero el tipo de resultado depende de mí, no de la acción. Los logros no se pueden cambiar, pero ellos pueden dar la vuelta a tu vida. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

 

(Juan 10, 22-30). “Por aquellos días, se celebraba en Jerusalén la fiesta de la dedicación del templo. Era invierno. Jesús se paseaba por el templo, bajo el pórtico de Salomón. Entonces lo rodearon los judíos y le preguntaron: “¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Mesías, dínoslo claramente”.

Jesús les respondió: “Ya se lo he dicho y no me creen. Las obras que hago en nombre de mi Padre dan testimonio de mí, pero ustedes no creen, porque no son de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy la vida eterna y no perecerán jamás; nadie las arrebatará de mi mano. Me las ha dado mi Padre, y él es superior a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. El Padre y yo somos uno”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. En aquel tiempo, Jesús paseaba por el templo como cualquiera, hacía frío porque “era invierno”. Andaría con una chaqueta venezolana en México o una chamarra mexicana en Venezuela, pues el clima -como el Covid19- no tiene nacionalidad… tampoco la fe. Los Judíos interpelan a Jesús: “Si tú eres el Mesías, dínoslo claramente”. Jesús les responde: “Ya se los he dicho y no me creen”. Es como si les hubiera dicho… “Ustedes no tienen fe… lo que tienen es frío”. Pero ellos quieren pruebas.

Muchos creen que con legalismos se resuelve toda la vida… Y no quieren darse cuenta de que la ley y la bandera nacional sin justicia quedan en papel manchado y en trapo arrugado, respectivamente. Y en papel mugriento no asienta mensaje limpio y bandera que no hondea no señala sentimientos de libertad, sino mentes esclavas de ideologías. Y los hechos que sustentan la verdad se pueden inventar, pero no la realidad que siempre ha estado allí. “Ya se lo he dicho y no me creen”, insiste Jesús.

Corría el año 2.013 y dictaba yo una charla sobre “Valores Humanos”. En el contexto, sin querer, dije: “Señores,, en lo que vamos de historia nunca hemos tenido gobiernos tan ineptos, sordos y corruptos como los que tenemos en estos momentos…” -y hoy, año 2020, la corrupción ha aumentado.

-¡Oiga!… -me gritó un vestido de militar y funcionario de los mismos gobiernos referidos-. ¡¿Usted tiene las pruebas de lo que está diciendo?!…

-¿Las pruebas de qué? -le dije un poco intimidado y comencé a tener frío. Porque cuando uno está frente a un hombre armado y de un gobierno dictatorial, cualquier cosa se puede esperar… pero nada bueno.

-¿¡Usted tiene las pruebas de lo que ha dicho!?… -me vino a la memoria la imagen de Jesús frente a los fariseos que querían pruebas. Me sentí protegido por la calidez del ambiente humano, no sentí el frío, mientras el hombre oficial gruñía a todo cañón: “¡¡Preséntelas!!”.

-No, señor, -le dije-. Yo no tengo las pruebas, pero tengo las sospechas. No poseo las evidencias de lo que estoy diciendo, pero su gobierno sí las tiene. Porque es más importante tener sospechas que poseer pruebas. Porque a éstas las puede destruir cualquiera.

Las sospechas están dentro de ti, y ni tú mismo las puedes deshacer. Lo máximo que puedes hacer con ellas es no hacerles caso, pero no quitarlas. La verdad es una sospecha, no una prueba. La certeza no hay por qué demostrarla, se cree y se siente en lo profundo. Lo que sí se prueba es la realidad que está afuera de ti, y la sospecha dentro.

En el evangelio de hoy aprendí… En la vida hay de todo. En una orilla está el amor y en la otra el odio. Nuestra existencia no es unilateral, tiene muchos lados. Creo que Dios existe, pero no tengo pruebas para demostrártelo si tú no aceptas… Únicamente mi testimonio de vida que sólo me convence a mí. La oración que gusta, la dulzona, es bonita y agradable pero no siempre alimenta ni hace crecer en la fe, ni en el aprecio. Al revés, a veces lo aleja porque el amor no siempre es agradable.

Pensamiento del día… El amor es una sospecha, cuando llega la prueba del amor puede ser confirmado o extinguido… algunas veces. Es más, hasta los ateos sospechan que Dios existe. Lo que ellos no aceptan son las pruebas que les damos de su existencia que están en el cielo, es decir, dentro de ti… “Padre nuestro que estás dentro mí”…

Tarea para la casa… Evoca la oración de CRECE: “Enséñame, Señor… a descubrir en cada acontecimiento tu presencia”. Hoy vas a vivir momentos encontrados y/o lineales… Busca en cada uno de los sucesos la presencia de Dios. Nos lo recuerda nuestra liturgia: “El Señor está con ustedes”… “Amén”.

@RicardoBulmez Padre Ricura.

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