EVANGELIO DEL MARTES 04/05/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
Santos Felipe y Santiago, Apóstoles; Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. Y momento de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Recordemos que somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹No se puede amar lo que no se conoce y, para muchos, Dios es el gran desconocido. Por lo tanto no se le ama. Cuando permitas que entre a tu vida, tendrás una verdadera experiencia de amor… Por eso dice San Juan: “El que no ama no conoce a Dios porque Dios es amor”, 1 Jn.4, 8. Si amas a Dios conoces el amor. Él es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Martes 04/05/2021. (Juan 14, 6-14). “Dice Jesús: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre; desde ahora lo conocéis y lo habéis visto”. Le dice Felipe: “Señor, muéstranos al Padre y nos basta”. Le dice Jesús: “¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las palabras que os digo, no las digo por mi cuenta; el Padre que permanece en mí es el que realiza las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Al menos, creedlo por las obras. En verdad, en verdad os digo: el que crea en mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. El evangelio de hoy, fiesta de los apóstoles Felipe y Santiago, es el mismo que meditamos durante la cuarta semana de Pascua, cuando Felipe pide a Jesús: “Muéstranos al Padre y esto nos basta”. La respuesta de Jesús es muy bonita: “Felipe, ¿tanto tiempo hace que estoy con ustedes y no me conoces? ¡El que me ha visto, ha visto al Padre!”. La gente no debe pensar que Dios está lejos de nosotros, como alguien distante y desconocido. Aquél que quiere saber cómo y quién es Dios Padre, basta que mire a Jesús. Él lo ha revelado en las palabras y en los gestos de su vida. Por esto, en Jesús ¡todo es revelación del Padre! ¡Y los signos o las obras de Jesús son obras del Padre! Como dice la gente: “¡Tiene la misma cara de su papá!… ¡Hasta camina como su papá!”.
Jesús nos promete que “todo lo que pidan al Padre en mi nombre, yo lo haré”. Nosotros también, a través de Jesús, podemos llegar a hacer cosas bonitas para los demás como él las hacía. Él intercederá por nosotros. Promete que va a pedir al Padre que mande a otro defensor o consolador, al Espíritu Santo (Jn. 14,15-17). Él realizará las cosas de Jesús en nosotros, si observamos el gran mandamiento de la práctica del amor.
Siendo yo “guayascao”, o Boy Scout, una de las experiencias más bellas que experimentaba eran las fogatas, en aquellas noches oscuras. Para mí, eso era una gran fiesta… quería ver el fuego regalándonos sus estrellitas que se esfumaban en el aire. No sé si eran cosas de niño, pero yo veía al fuego reír de alegría cuando estaba con nosotros. Sí, eran cosas de niños… porque el fuego no ríe. Sólo calienta, alumbra y quema. El que se reía de gozo era mi corazón cuando cantábamos, todos juntos. “Ya está ardiendo, ya está ardiendo: el fuego, el fuego”.
Nos tocaba a cada uno buscar leña seca y torcida, monte adentro. Esos leños estaban destinados a podrirse sin ningún sentido y sin ninguna utilidad. Gracias a nuestras manos, los juntábamos todos, apiñados unos sobre otros. Artísticamente dispuestos daban fuego bello para alegría y calidez de los que lo necesitamos. Esos leños, en su inutilidad descubrían su utilidad.
En el Evangelio de hoy aprendí… ¡Cuántas cosas inútiles son muy útiles para algo! ¡De cuántas personas pensamos que “no sirven para nada”, precisamente en ese “no sirven para nada”, está su fuerte! Para que los leños secos, torcidos e inútiles sirvan de algo, hacen falta unas manos que los junten y les prendan fuego. Para que nuestras “vidas inútiles” sirvan de algo, hace falta a alguien a quien amar y la gracia de Dios. Dios es el fuego y nosotros somos leños secos y retorcidos.
Pensamiento del día… El Espiritu Santo es la fiesta de la unión, de la alegría y del amor. Juntémonos para ser encendidos por el fuego del amor. “El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad” (Rm. 8, 26). Y cuando ese Espiritu de fuego llegue a nuestras vidas, como niños cantaremos en nuestros corazones…
Tarea para la casa… “Yo soy el Camino” -dice Jesús-, no el viandante. Nosotros somos los caminantes. Tomemos la ruta que queramos, pero no nos salgamos del camino que es el amor el que nos trajo María. Salúdala todo el día: “Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús”.
@RicardoBulmez Padre Ricura.
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