EVANGELIO DEL LUNES 17/05/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
Lunes VI de Pascua Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. Y momento de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Recordemos que somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Hemos sido bendecidos para bendecir… en distintos pasajes de la Biblia aparece la palabra “bendición” que es para todos y la hemos recibido de Dios, no por lo que somos, sino por “de quien somos”: hijos del Padre que lo creo todo, nada más y nada menos y además, hechos a su imagen y semejanza. Y esta bendición la recibimos para compartirla. Por eso, hoy piensa: ¿Qué bendición me ha dado Dios que pueda usar para bendecir a otros? Él es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Lunes 17/05/2021. (Juan 16, 29-33). “En aquel tiempo, los discípulos le dijeron a Jesús: “Ahora sí nos estás hablando claro y no en parábolas. Ahora sí estamos convencidos de que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por eso creemos que has venido de Dios”. Les contestó Jesús: “¿De veras creen? Pues miren que viene la hora, más aún ya llegó, en que se van a dispersar cada uno por su lado y me dejarán solo. Sin embargo, no estaré solo, porque el Padre está conmigo. Les he dicho estas cosas, para que tengan paz en mí. En el mundo tendrán tribulaciones; pero tengan valor, porque yo he vencido al mundo”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Jesús, dice a sus discípulos: “… viene la hora, más aún, ya llegó, en que se van a dispersar… y me dejarán solo”. Él los conoce. Sabe que falta mucho para la comprensión total del misterio de Dios; que, a pesar de la buena voluntad y de la luz que acababan de recibir, ellos tenían que enfrentarse todavía con la sorpresa inesperada y dolorosa de su Pasión y Muerte. La pequeña luz que captaron no bastaba para vencer la oscuridad de la crisis.
Aunque veo con dolor y tristeza lo que está pasando en nuestro país, como la mayoría de los que lo habitamos, me siento con muchas esperanzas. Porque crisis quiere decir punto de decisión; momento de oportunidades; tiempo de emprender nuevos caminos. Pero también, mi corazón se llena de múltiples interrogantes e incertidumbres. No tanto por el ruido de la violencia gubernamental, sino por la actitud de algunos que, aunque desean un país lleno de justicia y libertad, se llenan de silencio miedoso y cómplice.
Como lo proclamaban dos hombres amantes de los valores universales. El gran Mahatma Gandhi dijo: “Lo más atroz de las cosas malas, de la gente mala es el silencio de la gente buena”. Y Martin Luther King, Jr. escandalizado por los que en su corazón querían la libertad, pero al mismo tiempo se vendían al opresor, decía: “La historia deberá registrar que la tragedia más grande de este período de transición social no fue el estridente clamor de la gente mala, sino el espantoso silencio de la gente buena”. Son nuestros propios silencios prudentes quienes nos tiranizan; bien sea por temor, por perseguir alguna prebenda, por fanatismo o ignorancia. El egoísmo nos encadena a nuestros propios miedos.
Hoy estamos viviendo una batalla de la violencia contra la paz; del odio contra el amor; de la desunión contra reconciliación; entre la sumisión y la libertad. En nuestra sociedad se ha levantado un muro entre hermanos. Por eso, es necesario que recemos, reflexionemos y actuemos juntos. Ningún bien se consigue si no es con la ayuda de Dios. Y, ¡vaya que la necesitamos!, porque la lucha continúa, no la guerra. En ésta hay un ganador y un perdedor, que a la larga son dos perdedores. En cambio, en la lucha… ¡todos ganamos!
En el evangelio de hoy aprendí… Según el Antiguo Testamento, cuando los israelitas estaban en guerra contra los amalecitas, Moisés se subió a un monte y levantó el cayado de Dios en sus manos. Mientras el gran líder mantenía los brazos en alto, los israelitas ganaban. Pero Moisés, como todo humano, se cansaba y bajaba los brazos; entonces, su pueblo perdía en la batalla. Para evitar esto, dos de sus seguidores “tomaron una piedra y se la pusieron debajo; él se sentó sobre ella, mientras Aarón y Jur le sostenían los brazos, uno a cada lado”. Moisés obtuvo la victoria con “La Bandera de Dios en la mano” (Ex. 17, 12ss).
Pensamiento del día… La guerra se hace con armas y con violencia, en cambio la lucha se forma con valores humanos y espirituales. Que al final todos salgamos ganando. Y lo importante es que luchemos con el corazón muy en alto. Y cuando nos cansemos y desanimemos, pensemos que el Amor de Dios y el de nuestros hermanos están con nosotros.
Tarea para la casa… Como Moisés, no bajemos los brazos. No dejemos la lucha, que las calles se conviertan en templos y las oraciones en deseos y gritos de libertad. Hoy repítete esta promesa de Jesús: En el mundo tendrán tribulaciones; pero tengan valor, porque yo he vencido al mundo”, Juan 16, 33. Oremos a nuestra Madre la Virgen: “Dios te Salve María, llena eres de Gracia… Ruega por nosotros pecadores ahora y… en la hora. Amén”.
@RicardoBulmez
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