EVANGELIO DEL MARTES 18/05/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
Martes VII de Pascua Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. Y momento de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Recordemos que somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹La falta de conexión con la vida lleva al ser humano a no tener una razón para vivir. Ante esta clase de crisis se requiere de la gracia de Dios y de mucha oración. “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”, Jn.10,10. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Martes 18/05/2021. (Juan 17, 1-11). “En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: “Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo también te glorifique, y por el poder que le diste sobre toda la humanidad, dé la vida eterna a cuantos le has confiado. La vida eterna consiste en que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado. Yo te he glorificado sobre la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste. Ahora, Padre, glorifícame en ti con la gloria que tenía, antes de que el mundo existiera. He manifestado tu nombre a los hombres que tú tomaste del mundo y me diste. Eran tuyos y tú me los diste.
Ellos han cumplido tu palabra y ahora conocen que todo lo que me has dado viene de ti, porque yo les he comunicado las palabras que tú me diste; ellos las han recibido y ahora reconocen que yo salí de ti y creen que tú me has enviado. Te pido por ellos; no te pido por el mundo, sino por éstos, que tú me diste, porque son tuyos. Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío. Yo he sido glorificado en ellos. Ya no estaré más en el mundo, pues voy a ti; pero ellos se quedan en el mundo”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
———–
Reflexión. Hoy, meditaremos las palabras que Jesús dirigió al Padre en el momento de su despedida… Este mensaje es más de afecto y amistad que de razonamientos. Decía Platón: “Es más importante la amistad que la verdad”. Leyendo esta despedida de Jesús ante su muerte perentoria vino a mi memoria la estampa de un amigo…
Conocí a Carmelo por allá… en la década de los setenta. Ganadero de profesión y dedicación. Muy aficionado al juego de mesa por afición y ateo por convicción, según él. Pero era amigo de los curas que jugaban al dominó.
Después de treinta años de casado, Carmelo mantenía una pésima relación con su esposa, por su lejanía e indiferencia. Ambos no se dirigían la palabra. Dormían en cuartos separados. Excelente procurador de las necesidades de sus hijos, no sólo materiales sino también afectivas. Amante de sus padres y de toda su familia. Gran amigo y colaborador con las causas justas. Es decir, buen padre, buen hijo, buen hermano y buen amigo… pero no le hablaba a su cónyuge.
A Carmelo le diagnosticaron cáncer terminal. Un día cualquiera falleció. Por la distancia no pude asistir a su entierro. A los pocos días visité a su familia para dar el pésame. La viuda me contó, con muchas lágrimas, que una noche en su enfermedad, Carmelo le dijo que él se iba a morir; que buscara al abogado para arreglar todos los bienes; no quería que a ella ni a sus hijos les faltara nada. Después de explicarle cómo quedaría todo, ella se dispuso a retirarse y él volvió a llamarla y, con los ojos llorosos le dijo:
-Ahhh… También quiero decirte que te quiero mucho… Siempre te he amado. ¡Cuántas veces quise pedirte perdón! Muchas noches en mi soledad pensé en ti y… te deseé. Pero mi tonto orgullo me lo impidió. Aunque ya es tarde en mi vida, quiero decirte que te amo y… nunca he dejado de amarte -la viuda, ahogada en llanto, no pudo continuar narrando las últimas palabras de su esposo. Antes de irme me dijo, refiriéndose a él:
-Padre… ¡Qué persona tan maravillosa estuvo a mi lado durante años, y nunca me di cuenta!
En el evangelio de hoy aprendí… ¡Qué bueno es expresar bonitos sentimientos… a tiempo, en vida!… Todos nos separaremos algún día de los que están a nuestro alrededor. Nos perderemos de la geografía, de la tierra, y en su momento, ingresaremos en la “sacrografía” del cielo. Sólo las palabras, gestos y recuerdos de los seres amados los llevaremos en el corazón… Porque la muerte destruye la historia individual, pero no el amor.
Pensamiento del día… El evangelista Juan, recuerda las últimas palabras de su amigo, su Maestro: “Por ellos ruego… y yo he sido glorificado en ellos”. Y esa oración de Jesús, es efectiva para nosotros, para que tengamos un país nuevo, en un mundo nuevo, con dirigentes nuevos.
Tarea para la casa… Hoy, comunícate con el mayor número de tus seres queridos y exprésales el amor que les tienes. Porque algún día puede ser tarde. No esperes a expresar como la viuda de Carmelo: “¡Qué persona tan maravillosa estuvo a mi lado durante años, y nunca me di cuenta!”… Al decirle a la Virgen: “Bendita entre todas las mujeres”, piensa en todas aquellas que te rodean. Comenzando por tu mamá…
@RicardoBulmez Padre Ricura.
xxxxxxxxxx

