EVANGELIO DEL MIÉRCOLES 19/05/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE RICARDO BULMEZ
Miércoles VII de Pascua Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. Y momento de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Recordemos que somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:Confucio dijo: “Donde quiera que vaya, vaya con todo su corazón”. Eso es entusiasmo: una virtud que hay que pedir a Dios. ¿Quién sabe lo que pudiéramos hacer por Él si lo hacemos con entusiasmo? Si lo amas, que sea con esa gracia. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Miércoles 19/05/2021. (Juan 17, 11-19). “En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: “Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me diste; yo velaba por ellos y ninguno de ellos se perdió, excepto el que tenía que perderse, para que se cumpliera la Escritura. Pero ahora voy a ti, y mientras estoy aún en el mundo, digo estas cosas para que mi gozo llegue a su plenitud en ellos.
Yo les he entregado tu palabra y el mundo los odia, porque no son del mundo, como yo tampoco soy del mundo. No te pido que los saques del mundo, sino que los libres del mal. Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en la verdad. Tu palabra es la verdad. Así como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo. Yo me santifico a mí mismo por ellos, para que también ellos sean santificados en la verdad”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Los discípulos están tristes, Jesús se despide. Ellos continúan en el mundo sin formar parte de él. Esto significa, concretamente, vivir en el sistema del imperio, en regímenes, sean romanos, neoliberales o socialistas sin dejarse contaminar por ninguna ideología. Tendrán aflicciones y pasarán por persecuciones hasta por la política disfrazada de corona virus, pero saldrán victoriosos. Como decía Cortázar: “Pasé por las heces humanas y no me ensucié”.
Por esto debemos vivir en el mundo, sin ser de aquí. Pues la ideología deshumaniza y vuelve contraria las intenciones del Creador. ¿Pero por dónde comienza la santidad? Por decirse la verdad… “Santifícalos en la verdad”, dijo Jesús. Estando de capellán en la cárcel, un preso se me acercó. Lo acababan de sentenciar.
-Padre, ¡qué injusticia han cometido conmigo! -me dijo-. ¡Me condenaron a veinticinco años!…
-Pero, ¿qué?… ¿Te parece poco? ¿Mucho? ¿O estás de acuerdo? -pregunté.
-¡Me parece muchísimo!
-Mira, vas a hacer algo -le dije-, vete media hora a la capilla. y… haces esta tarea: Ahí solo, ante Dios, haz una lista de todos aquellos delitos que tú has cometido y nadie se enteró… quedaron impunes. Violaciones, robos, arrebatones, asesinatos, corrupciones administrativas, etc.
-¿Todos los delitos? -me dijo extrañado.
-¡Sí, todos! -insistí-. Y, a cada uno le colocas los años de cárcel que te hubieran echado, al descubrirlos. Después, sumas todo ese tiempo, pero con franqueza. Luego vienes acá, y hablamos. Te prometo una cosa: si los años por los delitos que reconoces que has cometido son menos de los que el juez te dictó, no te prometo que te voy a sacar de aquí porque no tengo ese poder; pero sí te aseguro que hablaré con el Consejo de la Judicatura, si es posible, para que revisen tu caso. Pero si la suma de esos delitos es mayor que los años que el juez te echó, entonces, estás ganando. Lo observé por más de media hora en la capilla. Cavilaba y escribía en la hoja de anotaciones que le di… Ahí quedó.
A los días lo vi jugando en la cancha. Después de saludarlo, le pregunté:
-¡¿Hiciste la tarea?!
-¡Sí, sí padre… la hice! -me contestó sin verme a la cara.
-¡¿Y qué tal te fue?! -pregunté..
-¡Ya, padre… déjelo así! -me contestó.
A lo mejor eran ideas mías, pero después de esta experiencia noté a este muchacho más aliviado y con menos resentimientos. Se dijo la verdad y esto lo hizo más libre aunque sigue pagando su condena. No supe cuántos años él mismo se echó de cárcel por sus delitos cometidos y reconocidos. Nunca lo supe y tampoco intenté averiguarlo, eso va en contra de la ética profesional y sería irrespetar al preso… aunque… ¡tenía unas ganas de saberlo!
En el evangelio de hoy aprendí… ¡Qué desahogo es examinar la responsabilidad de nuestros actos! La puerta de la libertad interior, la entrada a la santidad es el reconocimiento de nuestros pecados. No te avergüences de ser humano…
Pensamiento del día… Jesús pide al Padre por nosotros, en sus discípulos: “Santifícalos en la verdad”… Santificarse significa volverse humano, como lo fue Jesús. Decía el Papa León Magno: “Jesús fue tan humano, pero tan humano, como sólo Dios puede ser humano”.
Tarea para la casa… Dite la verdad. “Confieso que he pecado mucho… ¡Por mi gran culpa”. Y tú mismo te pones tu penitencia por lo que te has descubierto y aceptado. Ámate, antes de ser amado y de amar … Júzgate, antes de ser juzgado y de juzgar… En honor a la Virgen María, entre hoy y mañana, grábate los cinco nombres de los misterios gloriosos, que tocarían miercoles y domingo.
@RicardoBulmez Padre Ricura.
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