EVANGELIO DEL MIÉRCOLES 02/06/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

EVANGELIO DEL MIÉRCOLES 02/06/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

 

Miércoles de la IX semana del Tiempo Ordinario. Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología. Porque… “Las ideologías terminan mal, no sirven”, Papa Francisco.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Se paciente, amable y amoroso(a) contigo mismo(a). Trátate como a una persona a quien realmente quieres… Ámate, ámate mucho, porque Dios manifestó en ti, en mí, en todos su gran obra de amor. Él es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

Miércoles 02/06/2021, (Marcos 12, 18-27). “En aquel tiempo, fueron a ver a Jesús algunos de los saduceos, los cuales afirman que los muertos no resucitan, y le dijeron: “Maestro, Moisés nos dejó escrito que si un hombre muere dejando a su viuda sin hijos, que la tome por mujer el hermano del que murió, para darle descendencia a su hermano. Había una vez siete hermanos, el primero de los cuales se casó y murió sin dejar hijos. El segundo se casó con la viuda y murió también, sin dejar hijos; lo mismo el tercero. Los siete se casaron con ella y ninguno de ellos dejó descendencia. Por último, después de todos, murió también la mujer. El día de la resurrección, cuando resuciten de entre los muertos, ¿de cuál de los siete será mujer? Porque fue mujer de los siete”.

Jesús les contestó: “Están en un error, porque no entienden las Escrituras ni el poder de Dios. Pues cuando resuciten de entre los muertos, ni los hombres tendrán mujer ni las mujeres marido, sino que serán como los ángeles del cielo. Y en cuanto al hecho de que los muertos resucitan, ¿acaso no han leído en el libro de Moisés aquel pasaje de la zarza, en que Dios le dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos. Están, pues, muy equivocados”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. La luz sin las tinieblas no se ve, ni se concibe; porque sólo brilla en la oscuridad. La noche hace al día, y éste cuando desaparece engendra a la oscuridad. El amor sin la posibilidad de odiar es algo mecánico, automático, sin decisión, libertad ni emoción. Es decir, sólo se puede amar lo que se puede odiar. Dicho de otra forma, la vida se vive entre límites.

Sólo tenemos una oportunidad para vivir, no tenemos otra vida humana ni volverá, vamos a pasar por este mundo una sola vez. Por supuesto, los cristianos creemos profundamente en la Vida Eterna y la esperamos porque está asegurada. Yo no me preocupo por la Vida Eterna, no la perderé. Es más, estoy seguro de que voy al cielo, no tengo ninguna duda, no porque me lo merezca sino porque Jesucristo me lo consiguió en la cruz, murió por mí y me prometió el Reino y él siempre cumple sus promesas. San Pablo decía lleno de esperanza y entusiasmo: “Me amó y se entregó por mí”… ¡Qué bueno! Alegría hermanos, estamos salvados.

Una vez un grupo de saduceos, que no creían en la resurrección, pretendieron poner en aprieto a Jesús colocándole una conchita e´mango como trampa para que cayera, aunque creo que era más bien de plátano que resbala más. Uno de ellos le hizo esta reflexión: “Maestro, Moisés nos dejó escrito que si muere el hermano de alguno que estaba casado y no tenía hijos, que su hermano tome a la mujer para dar descendencia a su hermano” (Lc. 20, 28s). Menos mal que los tiempos de Moisés se acabaron, pues, si mi hermano no aguanta a mi cuñada, ¿cómo lo voy hacer yo? Pues, eran siete hermanos -según el saduceo-, y todos murieron -¡Ah mujercita carás, se los echó a toítos-. “Finalmente, también murió la mujer” -“Finalmente” quiere decir… “¡por fin!”. La pregunta es: ¿de cuál de ellos será mujer en la resurrección? Pues los siete la tuvieron por esposa -y ésta es la conchita e´mango que tenían preparada.

-Miren -dijo Jesús dirigiéndose a todos los saduceos-, no sean tan brutos y tan tapaos… ¡pedazos de boquiabiertas!… En la resurrección nadie tendrá mujer, ni esposo, ni hijos. Los que alcancen el Reino Eterno serán como ángeles y ya no morirán.

En el evangelio de hoy aprendí… Jesucristo habla de resurrección, no de reencarnación. Él no se quedó en la cruz, ¡resucitó! El mundo es una lámpara iluminada. Dios hizo la luz para que durara más que la oscuridad. En las noches más sombrías de la vida siempre hay algún lucero que nos recuerda que Cristo ha resucitado.

Pensamiento del día… En la tiniebla de la dictadura, brilla la estrella de la libertad… ¡Tú decides si apagarla o encenderla más! Recuerda: Tú no eres responsable de la cara que tienes, sino de la cara que pones.

Tarea para la casa… Todos tenemos algún difunto en el cielo. Evócalos en tu mente y en tu corazón, son tus seres queridos que un día compartieron contigo un pedazo de sus vidas y hoy están descansando en el sueño de la paz. Hoy, recuérdalos con cariño. Quien ama esta vida, y a todo ser vivo, ama a Dios e inaugura el Reino de los Cielos en esta tierra. ¡Ama!

rbulmez@gmail.com Padre Ricura.

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