EVANGELIO DEL VIERNES 04/06/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

EVANGELIO DEL VIERNES 04/06/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

 

 

Viernes de la IX semana del Tiempo Ordinario. Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología. Porque… “Las ideologías terminan mal, no sirven”, Papa Francisco.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Algunas personas se toman la vida demasiado en serio y ésta es para disfrutarla. Un regalo del Señor para reír, bailar, correr, amar… Hay quien lo devuelve sin abrirlo. Vive hoy, pues no sabes si habrá mañana. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

 

Viernes 04/06/2021. (Marcos 12, 35-37). “Un día, mientras enseñaba en el templo, Jesús preguntó: “¿Cómo pueden decir los escribas que el Mesías es hijo de David? El mismo David, inspirado por el Espíritu Santo, ha declarado: “Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha y yo haré de tus enemigos el estrado donde pongas los pies”. Si el mismo David lo llama ‘Señor’, ¿cómo puede ser hijo suyo?”. La multitud que lo rodeaba, que era mucha, lo escuchaba con agrado”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. Jesús no sólo censura la incoherencia de la vida de los fariseos y doctores de la Ley, también sus enseñanzas. Hoy toma una posición distinta a lo que ellos enseñan sobre el mesías. La propaganda oficial, tanto del gobierno como de los doctores de la Ley, decía que el mesías vendría como Hijo de David, que sería un rey glorioso, fuerte y dominador. Así fue el grito de la gente el Domingo de Ramos: “¡Bendito el Reino que viene de nuestro padre David!” (Mc. 11,10). Jesús cuestiona esta enseñanza de los doctores, citando al mismo David: “El mismo David le llama Señor; ¿cómo entonces puede ser hijo suyo?”. A la gente le gustó lo que Jesús dijo.

Una cosa es ser empleado y otra enviado. El primero lleva a los demás un producto o un servicio y el segundo lleva a quien lo envió. El enviado es igual a quien lo envía, es un delegado, como un embajador. Si el presidente de una nación envía a un delegado es lo mismo que si él en persona acudiera. Dios envió a Jesucristo. Por eso él dice: “El que me ve a mí, ve a mi Padre”, la carta que entrega el cartero es un envío de quien la remitió. La carta llevada, traslada al que la envió. Por eso, cuando una novia recibe la correspondencia de su amado la abraza y la besa como al mismo novio. No somos empleados de la Iglesia, somos enviados. Y la Iglesia no es la secretaria de Dios, es enviada. Por lo tanto, nos trae a Dios porque es el que la envió. Ahora bien, cuando ella deja de ser madre, se convierte en empleada.

El mundial de fútbol es un respiro del asmático y lluvia del estío. ¡Qué bonito! Ojalá que en vez guerras nucleares, ideológicas y mediáticas nos dedicáramos a disfrutar la vida como un juego. Los partidos políticos, en vez de estar peleando y vociferando, hagan de la política un juego hermoso, en donde no existan enemigos, ni perdedores ni ganadores: simplemente participantes. Y entre todos hagan algo positivo por los expectadores que son los verdaderos protagonistas del espectáculo.

Había un partido de fútbol entre protestantes y católicos. En el público estaba Jesucristo. Cuando los católicos marcaban un gol, Jesucristo gritaba lleno de entusiasmo: “¡Gooool!, ¡Gooool!, ¡Gooooool!”. Y cuando los protestantes anotaban, Jesucristo igualmente gritaba con el mismo entusiasmo. Un espectador, ya molesto por la indefinición del individuo, de muy malas pulgas, gritó con rabia a Jesús: “¡Ey!, ¿con quién estás tú?”.

-¿Cómo que con quién estoy? -respondió Jesús, mientras tomaba un trago de jugo de limón marca “Polar”.

-¡Sí, ¿con quién estás?! -atacó nuevamente el hombre-. ¿Con los católicos o con los protestantes?

-¿Yo? -dijo Jesús mientras saboreaba unas cotufas o palomitas de maíz-, yo no estoy con ninguno.

-¡¿Entonces qué haces aquí?! -saltó el del otro bando.

-Yo estoy disfrutando el partido… Estoy con los dos -respondió Jesús. En ese momento entró un gol espectacular y Jesucristo, dando saltos de alegría, gritó: “¡Gooool!, ¡Gooool!, ¡Gooooool!”.

No necesitamos fanáticos religiosos ni políticos. Se trata de simbolismos no de fanatismos. El símbolo está en el cuerpo y en los sentidos, en donde está la vida. En cambio, el fanatismo está en la mente.

En el evangelio de hoy aprendí… Nosotros creemos en Jesús no sólo como hijo sino también como enviado de Dios; y, además, como “Dios verdadero”; un ser común que “se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre”. Es decir, creemos en un Dios que se hizo prójimo y sigue siendo Dios, que es Todopoderoso y con todas las cualidades y limitaciones de todo humano. Jesús de Nazaret es el enviado del Dios Padre, no el encargado de hacer algo.

Pensamiento del día… La Iglesia nos trae a Dios, no sólo los conceptos del mismo. Esto es función de la teología. La Iglesia tampoco es subalterna de los teólogos, estos son sus obreros. La Iglesia es la enviada del Espíritu de Dios.

Tarea para la casa… Medita estas palabras de nuestra liturgia: “Acúerdate, Señor, de tu iglesia extendida por toda la tierra”… Reza por todas las familias del mundo.

@RicardoBulmez Padre Ricura.

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