EVANGELIO DEL LUNES 07/06/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE RICARDO BULMEZ

EVANGELIO DEL LUNES 07/06/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE RICARDO BULMEZ

 

Lunes de la X semana del Tiempo Ordinario. Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología. Porque… “Las ideologías terminan mal, no sirven”, Papa Francisco.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹El Salmo 15, más actual no puede ser. Nos responde esta pregunta: “¿Quién morará en la tienda de Dios?”. Y la respuesta es tan bella como la pregunta: “El que anda sin tacha y obra la justicia”. O sea, el que actúa con justicia comerá, hablará y dormirá con Dios. Él es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

Lunes 07/06/2021. (Mateo 5, 1-12). “En aquel tiempo, cuando Jesús vio a la muchedumbre, subió al monte y se sentó. Entonces se le acercaron sus discípulos. Enseguida comenzó a enseñarles, y les dijo: “Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque serán consolados. Dichosos los sufridos, porque heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque se les llamará hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos serán ustedes cuando los injurien, los persigan y digan cosas falsas de ustedes por causa mía. Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos, puesto que de la misma manera persiguieron a los profetas que vivieron antes que ustedes”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. ———–

Reflexión. Un hombre halagaba una mata de mango esbelta y enorme. Un anciano le dijo que ese gran árbol un día fue “algo como esto” -mostrándole al mismo tiempo una humilde semilla de la misma mata, cubierta de barro-. Continuó diciéndole que, algún día, esa semilla se convertiría en un árbol tan frondoso, hermoso y productivo como el que contemplaba; que crecería tanto y desplegaría sus ramas al viento y esparciría sus muchos frutos; y que los pájaros anidarían en ellas -concluyó el anciano. El hombre respondió:

-Eso es imposible. ¿Cómo esa simple semilla cubierta de barro se convertirá en un árbol frondoso?

-Sí, sí es posible -contestó el anciano-. Pero para eso, hacen falta tres pasos: sembrar la semilla, regarla y esperar.

En otra oportunidad, el anciano se encontró con otro hombre que admiraba mucho a algunos personajes de la santidad cristiana… San Francisco, San Agustín, Santa Teresa, Teresa de Calcuta, etc. Pero este hombre estaba lleno de maldades y de tristezas. El anciano le dijo que si él quería se podría convertir en uno de esos grandes seres; que sería tan grande como ellos en bondades y virtudes -concluyó el anciano. El hombre respondió: “¿Yo?… ¿Tan grande como ellos? Eso es imposible.

-Sí, sí es posible -contestó el anciano-, como la semilla llena de barro se convierte en árbol frondoso. Pero para santo hacen faltan tres pasos: querer serlo, actuar como tal y esperar a que el corazón se transforme en uno nuevo. Y así Dios se encargará de todo lo demás. Pero si estas tres condiciones no se cumplen, Dios no hará nada que tú no quieras.

Alguien que no sepa de agricultura, nunca creerá que una semilla llena de barro se convertirá en un árbol grande. Alguien que no tenga fe no creerá en la fuerza viva de las bienaventuranzas. Los santos fueron hombres y mujeres como tú, como yo y como todos, pero creyeron en el mensaje de Jesús.

Las Bienaventuranzas perfeccionan y completan los diez mandamientos, pues el que es feliz no matará ni robará a nadie. El que hace daño a otro no se ama porque no es feliz. Todos los que viven las Bienaventuranzas… son felices. Pero, ¡ojo!… son felices porque son bienaventurados, no son bienaventurados porque no tienen ningún dificultad. Son felices porque saben vivir las noches de la vida, estar tristes y llorar… son dichosos porque verán la luz y reirán durante el camino.

En el evangelio de hoy aprendí… “Felices los limpios de corazón: porque verán a Dios”, luego los sucios de corazón no lo ven… las sucias tampoco. Como la semilla llena de barro que se convierte en árbol frondoso y con frutos dulces y apetitosos, así Venezuela volverá a ser una región llena de oportunidades para la vida. ¡Luchemos por un país de paz, justicia y libertad! ¡¿Por qué no?!

Pensamiento del día… Santo no es el que no peca, sino el que reconoce sus pecados, pide perdón a Dios, ama y se reúne con su prójimo para mejorar este mundo en que vivimos y morimos. Ser “buena gente”, honesto, alegre, humilde, natural y franco depende ti… Tú llevas la vida que tú quieres llevar.

Tarea para la casa… Escribe una nota a algún santo o santa de tu devoción o admiración. En ese escrito lo saludas y felicitas por serlo. Y le pides su intercesión ante el Padre Celestial para que el mundo se libere de todo tipo de dictaduras. Y salmodias esta Bienaventuranza: “Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos”, Mateo 1, 10.

rbulmez@gmail.com Padre Ricura.

xxxxxxxxxx

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *