EVANGELIO DEL DOMINGO 13/06/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
XI Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología. Porque… “Las ideologías terminan mal, no sirven”, Papa Francisco.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹No te apropies de los frutos que otros han cosechado. Tus frutos son tuyos, son para ti y para los que quieras compartir. Las palabras bonitas son para ti, las feas deja que el viento se las lleve lejos. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Domingo 13/06/2021. (Marcos 4, 26-34). “En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: “El Reino de Dios se parece a lo que sucede cuando un hombre siembra la semilla en la tierra: que pasan las noches y los días, y sin que él sepa cómo, la semilla germina y crece; y la tierra, por sí sola, va produciendo el fruto: primero los tallos, luego las espigas y después los granos en las espigas. Y cuando ya están maduros los granos, el hombre echa mano de la hoz, pues ha llegado el tiempo de la cosecha”.
Les dijo también: “¿Con qué compararemos el Reino de Dios? ¿Con qué parábola lo podremos representar? Es como una semilla de mostaza que, cuando se siembra, es la más pequeña de las semillas; pero una vez sembrada, crece y se convierte en el mayor de los arbustos y echa ramas tan grandes, que los pájaros pueden anidar a su sombra”.
Y con otras muchas parábolas semejantes les estuvo exponiendo su mensaje, de acuerdo con lo que ellos podían entender. Y no les hablaba sino en parábolas; pero a sus discípulos les explicaba todo en privado”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
———–
Reflexión. En el evangelio de hoy, Jesús nuevamente nos habla en parábolas. Las comparaciones existen en nuestra vida diaria como parte del folklore, por eso tenemos refranes, poesías hechas canciones, ejemplos, etc. A veces, dice más un chiste que todo un discurso académico. Es más, el inteligente se mide no por lo que habla sino por la capacidad que tiene de ser escuchado y entendido.
El evangelio nos cuenta dos pequeñas historias que acontecen todos los días en nuestras vidas: la de la semilla que crece por si sola y la del grano de mostaza. El agricultor que planta conoce el proceso: semilla, hilito verde, hoja, espiga, trigo. No usa el machete antes de tiempo, sabe esperar. Pero no conoce cómo la tierra, la lluvia, el sol y la simiente tienen esta fuerza para hacer crecer una planta desde la nada hasta la fruta. Así es el Reino de Dios. Sigue un proceso, con sus etapas y plazos, crece. Va aconteciendo. Produce fruto en un tiempo determinado. Pero nadie sabe explicar su fuerza misteriosa. Nadie es dueño. ¡Solo Dios! Tú reza, haz el bien y espera… Dios hace lo demás.
Un anciano sacerdote comentaba después de su sermón: “Hoy me gusté”, cuando lo había hecho bien; y cuando improvisaba y predicaba mal, decía: “Hoy no me gusté”. Él era su propio juez. En el correr de nuestra vida “predicamos” muchas actividades importantes y otras triviales con respecto a nosotros mismos, a la familia, las amistades, al trabajo, al país… Y según la intensidad del corazón con que nos hayamos entregado podemos ser nuestros propios jueces. Nadie tiene el derecho de juzgarnos, ni de vivir nuestra propia vida. Pero en cada pedazo de existencia que se nos va, existe una gran ocasión para una buena autoevaluación.
Si piensas plantar un árbol y nadie lo va a regar, es mejor que no lo hagas. Lo importante de una carretera no es hacerla, sino mantenerla. La grandeza de un matrimonio no está en el altar o en la jefatura civil sino en cuatro paredes compartidas para siempre. Si la vida no se cuida y se protege, ¿para qué vivir? Si a algo vale la pena hacerle mantenimiento es a la propia: “Vida que no se revisa no vale la pena ser vivida”, decía el sabio Platón…
En el evangelio de hoy aprendí… Observemos y vigilemos a quién proponemos para administrar nuestras vidas, ya sea en el trabajo o en el país. No podemos quejarnos si dejamos que esos malos dirigentes rijan y nos quiten la posibilidad de vivir en paz. Ningún árbol puede presumir ser superior y estar por encima de los demás. El “1” y el “9” son dos números y… ¡punto!
Pensamiento del día… Pidamos a María que, como ella, seamos sólo esclavos de la libertad y digamos “He aquí la esclava de Señor” y así luchar por la democracia perdida. No te arrodilles ante ningún gobernante… “Sobre mi caballo yo y sobre yo mi sombrero” y sobre mi sombrero… ¡Dios!
Tarea para la casa… Que cada día que pase de esta nueva etapa, como el anciano sacerdote después de un gran sermón, sintamos desde muy adentro: “Hoy me gusté”. Confrontemos nuestras vidas con la semilla de mostaza que nos propone la parábola. Y podamos decir con Jesús: “El mundo es como una simiente que, cuando se siembra en justicia y libertad, crece y se convierte en una tierra hermosa”. “Señor, envía tu Espíritu para que renueve la faz de la tierra”… no el disfraz.
rbulmez@gmail.com Padre Ricura.
xxxxxxxxxx

