EVANGELIO DEL JUEVES 15/07/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
XV Semana del Tiempo Ordinario. San Buenaventura, Obispo y Doctor. Ciclo B/año impar, en la Iglesia Católica. Así hay personas… “compran” muchos valores humanos y místicos pero no tienen “casa espiritual”. ¿De qué te sirve comprar un cuadro bello si no tienes pared? ¿De qué te sirve estudiar o leer sobre el amor si no amas? El mejor curso de amor es la firme decisión de amar. ¿Pa´que religión sin amor?
Prólogo. @AlbaniCordero🌹La felicidad no depende de lo que tienes sino de tu actitud y de la forma de asumir e interpretar lo que sucede en tu vida. Tú eres el protagonista de tu felicidad… eso sí, no la busques alejado de Dios porque serás como paja que se lleva el viento. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Jueves 15/07/2021. (Mateo 11, 28-30). “En aquel tiempo, Jesús dijo: “Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les daré alivio. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga, ligera”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. El evangelio de hoy Jesús nos dice: “Aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón”. Muchas veces, esta frase fue manipulada para pedir a la gente sometimiento, mansedumbre y pasividad. Lo que quiere decir es lo contrario, más bien, pide que se deje de lado a “los sabios y entendidos”, a los fanáticos políticos y religiosos, y se empiece a aprender de Él. Sí, de un pueblerino del interior de Galilea, sin instrucción superior, que se dice “manso y humilde de corazón”.
Comparto contigo una vivencia… Mi primer gran maestro fue mi abuelo Tomás. Caminaba sobre sus propias palabras, ellas eran sus guías. Zapatero remendón de aquellos calzados de cuero, no de cartón. Porque el cartón no se puede reforzar. El abuelo quería remendar el mundo pa’que fuera un poco mejor. ¡Cuántos aprendizajes me dejó! Las enseñanzas que se viven casi muerden el infinito. Es más, si logras conocerlas te topas con el absoluto. Dios está en lo más simple, en las vivencias más sencillas. Y éstas están en el amor. Teresa, la de Ávila, decía a sus monjas: “El aprovechamiento del alma no está en pensar mucho, sino en amar mucho”. Y las cosas más sencillas no se piensan, se viven.
Mi abuelo Tomás Bulmez, siempre cortando suelas y leyendo mucho. ¡Cómo leía! Con sus lentes viejos sujetados a sus orejas y nariz, a medio caer. Me enseñaba muchas cosas con sus palabras, pero más que todo con su vida. Pues, no tenía muchas frases. Sin embargo, algunas cosas de la vida yo no las debería aprender, según él. Me enseñó a no saber de todo, sino lo suficiente para vivir. “No aprendas todo lo que veas, carajito, ni quieras saberlo todo”, me decía. Claro, él no sabía decir “se crítico”, sino “carajito”, pero enseñaba a serlo.
No era poeta pero sí un gran declamador, sobre todo cuando se echaba sus traguitos. En los poemas que declamaba, muchas veces anhelaba el descanso “más allá de este mundo”, como todo un existencialista. Siempre le escuché esto: “¡Pobre de mí!, ¿quién me dio el rumbo?/ Nunca descanso encontraré en el mundo./ ¡Es allá lejos!”, concluía. Mientras la abuela estaba en la cocina, él se metía con ella para molestarla. Frecuentemente le decía: “¡A las mujeres no hay que quererlas,/ ni darles de comer./ Porque comen, aborrecen./ Y con hambre, quieren bien!”. Para recibir enseguida una respuesta merecida de la abuela: “¡Esi´hombre sí que es pendejo!”. Y reíamos todos. Estas cosas aprendí del abuelo.
-¡Gran vaina aprendiste!
-Sí es verdad, Boquiabierta… ¡Pero qué vaina tan buena!
Mi mente infantil tejió a un abuelo sabio e intelectual. Aunque, en realidad, no era intelectual, sino inteligente. Y tenía la sabiduría que se saca del corazón y de la vida. ¡Era una buena persona! Para mí no había nadie que supiera más que él. Me parecía que era imposible aprender a leer. Es más, nunca pensé que yo pudiera hacerlo. Por eso, cuando lo veía leer lo admiraba mucho.
En el evangelio de hoy aprendí… La mejor y única herramienta para cumplir el mandato de Jesús de ser “pescadores de hombres”. Y esto consiste en ser sencillos, alegres, humildes y amables, que son los cuatro pilares del amor… no hay otros.
Pensamiento del día… La salvación del mundo está en manos de los humildes, de los que tienen el corazón limpio. El mundo ha probado conseguir la paz con ciencia y técnicas, pero cada día hay más división y muerte en manos de la misma humanidad.
Tarea para la casa… Recuerda a alguno de tus antepasados y en qué cosas hoy puedes imitarlos para ser “manso y humilde de corazón”, como dice Jesús.
rbulmez@gmail.com Padre Ricura, es decir… Ricardo el cura.
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