EVANGELIO DEL MIÉRCOLES 21/07/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
XVI Semana del Tiempo Ordinario. Ciclo B/año impar, en la Iglesia Católica. Si la sal se vuelve sosa, insípida, no sirve ni para basura. A la sal no se le puede dar sabor… Ella es la que condimenta. Si una luz no alumbra, es oscuridad. ¿De que sirve un matrimonio si no hay amor en convivencia? ¿De que sirve un gobierno si no estimula la unión? No sirve más que para botarlo fuera, no para votar por él. Sin amor no hay justicia, ni paz, ni abundancia. Y sin esto no podemos dar un… ¡“Gloria a Dios”!
Prólogo. @AlbaniCordero🌹“He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: solo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos.”, El Principito. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Miércoles 21/07/2021. (Mateo 13, 1-9). “Un día salió Jesús de la casa donde se hospedaba y se sentó a la orilla del mar. Se reunió en torno suyo tanta gente, que él se vio obligado a subir a una barca, donde se sentó, mientras la gente permanecía en la orilla. Entonces Jesús les habló de muchas cosas en parábolas y les dijo:
“Una vez salió un sembrador a sembrar, y al ir arrojando la semilla, unos granos cayeron a lo largo del camino; vinieron los pájaros y se los comieron. Otros granos cayeron en terreno pedregoso, que tenía poca tierra; ahí germinaron pronto, porque la tierra no era gruesa; pero cuando subió el sol, los brotes se marchitaron, y como no tenían raíces, se secaron. Otros cayeron entre espinos, y cuando los espinos crecieron, sofocaron las plantitas. Otros granos cayeron en tierra buena y dieron fruto: unos, ciento por uno; otros, sesenta; y otros, treinta. El que tenga oídos, que oiga”. Palabra del Señor. Gloría a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Hoy comienzan las parábolas con la de la semilla. Mucha gente teme a la soledad y no se da cuenta de que es la mejor compañía; el problema no es estar solo sino sentirse solo. Cuando uno está vacío por dentro, la soledad lo agobia aunque esté rodeado de gente. Hay quien se casa porque se siente solo, y con el tiempo serán dos solitarios: él y ella. La persona que no es capaz de estar sola no podrá convivir con nadie. Es como la semilla de maíz, si quiere estar en compañía de muchas compañeras debe experimentar la soledad al ser sembrada: esponjarse, transfigurarse, desfigurarse y hacer brotar un nuevo ser.
La semilla es para sembrarla, el fruto para comerlo. El deseo es la semilla del amor. ¡Cuánto daño hace el amor hecho simplemente semilla! Te daña tu corazón, que es donde reside el amor, te rompe la ilusión, sufres mucho. ¿Verdad? Porque el deseo mata el amor, cuando se queda ahí. El amor en semilla te deja un sabor amargo. Y cuando encuentres el verdadero, quizá lo dejes pasar de largo. Porque te acordarás de la semilla, del sufrimiento. Y llegarás a creer que todo amor es soportar. Y el amor no es sufrir, aunque transita por ahí.
-¿El matrimonio es amor?
-No, el matrimonio no es amor.
-¡¿No?!… ¿Qué es entonces?
-El matrimonio es consolidación del amor. El inicio de un camino compartido.
-Entonces, ¿el amor puede morir?
-No, el amor nunca muere. Es eterno… cuando es amor.
-La semilla del amor, ¿puede morir?
-Si no se riega con actos de amor, muere antes de vivir. De todas formas te remito todo esto a tu propia experiencia de vida… Boquiabierta.
En el evangelio de hoy aprendí… No cortes al árbol su mejor rama. Y ésta es la que da más y mejores frutos. No cortes la relación con la persona que te da más frutos espirituales y te hace crecer como ser humano; aunque duela, porque la poda causa dolor… Pero hace crecer. Aléjate del cínico y adulador; y no trates con corruptos, deshonestos y dictadores… a no ser que sea para adoctrinarlos. Son ramas secas. No permitas que corten las mejores ramas de un país: justicia, libertad y democracia.
Pensamiento del día… En dictadura no germina ni crece abundancia de paz. Pues la vida no está en ningún mandatario. Sólo las actitudes libertarias acumuladas en la unión del pueblo, logrará que germine la libertad, justicia y democracia. Que esta semilla no se la coman los aves de rapiña del poder y la corrupción. ¡Luchemos! No pidas limosna oficial… Eres el dueño de lo que pides.
Tarea para la casa… Hoy, siembra o consolida el amor en tu prójimo con la simiente de una sonrisa, un “te quiero”, un “cómo te sientes”… Y si ese amor, un día se sembró, creció y disminuyó… queda el milagro del perdón en una infantilada: “¡Vamos a seguir jugando!”.
rbulmez@gmail.com Padre Ricura, es decir… Ricardo el cura.

