EVANGELIO DEL LUNES 02/08/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

XVIII Semana del Tiempo Ordinario. Ciclo B/año impar, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero🌹Dios te lo ha dado todo… hasta el poder de discernir y decidir. Elige vivir y disfrutar de lo que eres y tienes, pues pasarás por esta vida una sola vez. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Lunes 02/08/2021. (Mateo 14, 13-21). “En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan el Bautista, subió a una barca y se dirigió a un lugar apartado y solitario. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Cuando Jesús desembarcó, vio aquella muchedumbre, se compadeció de ella y curó a los enfermos. Como ya se hacía tarde, se acercaron sus discípulos a decirle: “Estamos en despoblado y empieza a oscurecer. Despide a la gente para que vayan a los caseríos y compren algo de comer”. Pero Jesús les replicó: “No hace falta que vayan. Denles ustedes de comer”. Ellos le contestaron: “No tenemos aquí más que cinco panes y dos pescados”. Él les dijo: “Tráiganmelos”. Luego mandó que la gente se sentara sobre el pasto. Tomó los cinco panes y los dos pescados, y mirando al cielo, pronunció una bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos para que los distribuyeran a la gente. Todos comieron hasta saciarse, y con los pedazos que habían sobrado, se llenaron doce canastos. Los que comieron eran unos cinco mil hombres, sin contar a las mujeres y a los niños”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
———–
Reflexión. Jesús invita a los apóstoles a dar de comer a la multitud… Una vez un hombre le dijo a Dios que quería saber la diferencia entre el cielo y el infierno. Dios le concedió permiso para que hiciera una visita a cada uno de esos sitios. Cuando llegó al infierno le llamó poderosamente la atención que la entrada era una puerta bellísima, decorada lujosamente con metales preciosos; en la parte de arriba había una inscripción que decía: “El Infierno. ¡Bienvenidos!”. Se encontró con un pasillo iluminado y amplio, muy aseado y adornado con flores muy bellas y olorosas. En el ambiente se oía una música infernal agradable y hermosa.
El hombre esperaba encontrar un lugar sucio, maloliente y lleno de oscuridad. Al revés, era un palacio espectacular, grandioso y maravilloso. Al final del pasillo, había un comedor inmenso lleno de gente y olores de comida exquisita al paladar, diversas frutas exhibiendo sus distintos coloridos y varias muestras de postres apetitosos que harían romper la dieta a cualquiera.
El hombre se preguntó, “Si así es el infierno, ¿cómo será el cielo?”. Pero algo sí le llamó la atención: cada uno de los comensales tenía una cuchara artísticamente elaborada, atada a su mano derecha. Notó también que los participantes estaban muy tristes, porque no podían comer; pues, los cubiertos tenían más de dos metros de largo.
Luego, fue a visitar al cielo y su sorpresa fue que encontró lo mismo que en el infierno, no había diferencia. Y se dijo sorprendido: “¡Qué lugares tan bellos!”. El mismo comedor, el mismo ambiente, los mismo comensales cada uno con una cuchara de dos metros de largo… y de pronto… se dio cuenta de la gran diferencia: los comensales estaban alegres porque se daban de comer los unos a los otros… ¡Compartían!

En el evangelio de hoy aprendí… Jesús sabía que después de Juan Bautista, la próxima víctima del gobierno de Herodes sería Él. Por eso huyó “a un sitio tranquilo y apartado”. Jesús no era un suicida ni un fanático religioso que da la vida por cualquier ideología o religión, sino por amor como lo demostró en la Cruz. Para salvar tu vida… ¡Huye! Las plantas de los pies son para caminar y correr como los vivos, no para enseñarlas como los muertos. Es mejor escuchar: “Aquí corrió un astuto”, y no “Aquí murió un guapetón”. Ama tu vida.

Pensamiento del día… No se trata sólo de dar sino de cooperar. No es cuestión de que des todo sino de que compartas. No es que me des ese reloj que tienes, si no lo necesitas regálamelo; o si tienes dos dame uno. No te quedes sin alegría.

Tarea para la casa… Para compartir el pan de la vida con los más necesitados hace falta creer y practicar la fraternidad y la no exclusión. Pregúntate, ¿soy amistoso, fraternal y cariñoso?, o… ¿egoísta y excluyente?
rbulmez@gmail.com Padre Ricura, es decir… Ricardo el cura.
xxxxxxxxxx

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *