EVANGELIO DEL MARTES 03/08/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

EVANGELIO DEL MARTES 03/08/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

 

XVIII Semana del Tiempo Ordinario. Ciclo B/año impar, en la Iglesia Católica. Ante la pandemia general del corona virus y frente a las dictaduras que están de moda y, como toda moda pasa, esto también acabará. Es más, ya está terminando. ¡Gobiernos corruptos!… ¡Pidan perdón al pueblo por tanto daño que estan haciendo!… ¡Y márchense!

Prólogo. @AlbaniCordero🌹Todo lo que sucede es por y para algo… Todo tiene un bien escondido aunque en el momento no puedas verlo. Cree en Dios, confía en Él, sabiendo que su Espíritu Santo está en control de todo, que estás en sus manos y que tiene un plan maravilloso para tu vida. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

 

Martes 03/08/2021. (Mateo 14, 22-36). “En aquel tiempo, inmediatamente después de la multiplicación de los panes, Jesús hizo que sus discípulos subieran a la barca y se dirigieran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Después de despedirla, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba él solo allí. Entre tanto, la barca iba ya muy lejos de la costa y las olas la sacudían, porque el viento era contrario. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el agua. Los discípulos, al verlo andar sobre el agua, se espantaron y decían: “¡Es un fantasma!” Y daban gritos de terror.

Pero Jesús les dijo enseguida: “Tranquilícense y no teman. Soy yo”. Entonces le dijo Pedro: “Señor, si eres tú, mándame ir a ti caminando sobre el agua”. Jesús le contestó: “Ven”. Pedro bajó de la barca y comenzó a caminar sobre el agua hacia Jesús; pero al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, comenzó a hundirse y gritó: “¡Sálvame, Señor!” Inmediatamente Jesús le tendió la mano, lo sostuvo y le dijo: “Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?”. En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. Los que estaban en la barca se postraron ante Jesús, diciendo: “Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios”. Terminada la travesía, llegaron a Genesaret. Apenas lo reconocieron los habitantes de aquel lugar, pregonaron la noticia por toda la región y le trajeron a todos los enfermos. Le pedían que los dejara tocar siquiera el borde de su manto; y cuantos lo tocaron, quedaron curados”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. El evangelio de hoy describe el recorrido difícil y cansado del mar de Galilea, empujado por el viento contrario. Jesús hizo que sus discípulos subieran a la barca e ir al otro lado del mar, donde estaba la tierra de los paganos. Pero, la barca frágil es agitada por las olas. A pesar de estar remando toda la noche, falta mucho para llegar a tierra. Él no fue con los discípulos. Ellos debían aprender a enfrentarse a las dificultades, unidos y fortalecidos por la fe en quien los envió. Mientras, él subió a la montaña para orar. También nosotros hoy estamos en una travesía difícil para un nuevo tiempo y una nueva manera de ser iglesia. Hay momentos en que el miedo nos asalta. No falta la buena voluntad, pero a veces no basta. Él los calma diciendo: “¡Ánimo! ¡Soy yo! ¡No teman!”.

El deseo de Jesús era ver feliz a la gente, que fuera bienaventurada. Estaba alerta en el aspecto espiritual, físico y social de la totalidad del ser humano. Le preocupaba cualquier conflicto que pudiera afectar al pueblo. En tiempo de guerras estaba al cuidado de todos, hasta de las embarazadas, de que no salieran a la ciudad porque les podía pasar algo. El Maestro muestra su amor misericordioso a los más desvalidos y perdidos.

En el Evangelio de hoy aprendí… Curar a alguien es aumentar su capacidad de vida, es pasar de la ceguera y de la sordera a ver y oír todo. ¡Qué bonito es escuchar y ver a cualquier pajarito que aletee por la ramas! Estar curado es palpar, ver, escuchar y/o sentir el rostro del ser amado.

Pensamiento del día… El religioso reza en publico, aunque no lo hace pa’que lo vean, es notorio. Es más, un buen religioso se conoce por sus buenas obras y por sus gestos rituales externos. El místico se conoce a sí mismo en su unión con Dios, reza a solas, aunque nadie lo note. Orar sólo pa´que te vean no es oración… es publicidad.

Tarea para la casa… Jesús “subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo”. Las ramas se ven con sus frutos a cuestas… Las raíces no, y son las que dan vida, aunque nadie las vea. Hoy, reza en tu soledad.

rbulmez@gmail.com Padre Ricura, es decir… Ricardo el cura.

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