EVANGELIO DEL JUEVES 19/08/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
XX Semana Tiempo Ordinario. Ciclo B/año impar, en la Iglesia Católica Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹El Salmo 15, más actual no puede ser. Nos responde esta pregunta: “¿Quién morará en la tienda de Dios?”. Y la respuesta es tan bella como la pregunta: “El que anda sin tacha y obra la justicia”. O sea, el que actúa con justicia comerá, hablará y dormirá con Dios. Él es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Jueves 19/08/2021. (Mateo 22, 1-14). “En aquel tiempo, volvió Jesús a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: “El Reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados, pero éstos no quisieron ir”. Envió de nuevo a otros criados que les dijeran: “Tengo preparado el banquete; he hecho matar mis terneras y los otros animales gordos; todo está listo. Vengan a la boda”. Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a su campo, otro a su negocio y los demás se les echaron encima a los criados, los insultaron y los mataron.
Entonces el rey se llenó de cólera y mandó sus tropas, que dieron muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego les dijo a sus criados: “La boda está preparada; pero los que habían sido invitados no fueron dignos. Salgan, pues, a los cruces de los caminos y conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren”. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala del banquete se llenó de convidados.
Cuando el rey entró a saludar a los convidados, vio entre ellos a un hombre que no iba vestido con traje de fiesta y le preguntó: “Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de fiesta?”. Aquel hombre se quedó callado. Entonces el rey dijo a los criados: “Átenlo de pies y manos y arrójenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación”. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. El evangelio de hoy, en la parábola del banquete y los invitados, nos recuerda todo humano es conflictivo. En las comunidades de los primeros cristianos, tanto de Mateo como de Lucas, seguían vivas las dificultades y problemas de convivencia. “¡Ju!… ¡Yo no comulgo al lado de ésa! -comentaba una feligresa de comunión diaria-… ¡Ni a misa quiero ir con ella!…
La misa es una comida, pero en banquete. Pan y vino. Las velas encendidas. ¡Todo está ya dispuesto! Y lo más importante, los convidados. ¿Qué es un banquete sin comensales? Un banquete sin invitados es como un cauce sin agua. También está el anfitrión, Jesucristo, que es el que se dará en comida: “Yo soy el pan de vida” (Jn. 6,48).
Ahora bien, ¿quiénes son los invitados especiales de Jesús? Él tiene predilección por los pobres y pecadores. Por lo tanto, el traje que debemos llevar a ese banquete es el de pobreza y el de pecadores. Es decir, vestirnos de humildad y de impotencia. ¡Necesitamos vida! El orgulloso no disfruta de ese banquete.
En el evangelio de hoy aprendí… Ese aperitivo es el perdón a los hermanos. Jesucristo y la Iglesia recomiendan que antes de la misa nos tomemos una copa de perdón. Misa sin perdón no alimenta. “Si pues -dice Jesucristo-, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo que reprocharte, deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda” (Mt. 5,23-24).
Pensamiento del día… La parábola insiste en la invitación dirigida a todos. Por eso, el rey quiso que todos vinieran al banquete, hasta que se llene la casa, a “buenos y malos” (Mt 22,10). ¡Qué bonito!… La palabra “todos” es más sagrada que el término “muchos” y que el mismo vocablo “sagrado”. Porque en estos dos no caben “todos”.
Tarea para la casa… Al asistir al Banquete del Señor, ¡vístete de fiesta! Ponte tu mejor traje que es el del perdón. Por eso, antes de la misa o en la soledad de tu habitación. di: “Yo confieso que he pecado mucho… por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa”. Y lees, lentamente, el Salmo 15.
rbulmez@gmail.com Padre Ricura, es decir… Ricardo el cura.
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