- De lo contrario, los militares empezarán con los operativos para quitarlos y a su vez detener a los policías corruptos que atropellan a los ciudadanos
- Así se lo hicieron saber a la secretaria de Seguridad Pública en Chiapas, Gabriela Zepeda, de quien se dice, una gran parte de sus cuerpos policiacos están metidos en el narcocrimen
Por Agencias SFAS/Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; 2 de octubre, 2021 -Se ha investigado que todo comenzó a raíz de que la Guardia Nacional en Chiapas, realizó un fuerte decomiso de droga, y en un retén de Comitán de Domínguez, los uniformados de la SSP quisieron quitarle el cargamento a los federales.
Ha trascendido que elementos de esta dependencia obedecen a los intereses del crimen organizado, pues es vox populi de que el subsecretario de la SSP, Francisco Orantes Abadía, está metido hasta el cuello con varios cáteles que controlan este estado.
En diversas publicaciones de medios nacionales, se ha ventilado la coparticipación de este funcionario con gentes del tío Gil, entre otros, y que además ya deben varias vidas, pues sus matones han participado en diversas actividades ilícitas.
Tal es el del policía que mataron en la emboscada al junior de tío Gil, agente por el que habría pagado un millón de pesos para reparar el daño ante la presión familiar.
En virtud de muchas anomalías que cometen los uniformados de diversas Secretarías, no nada más la de Chispas, sino más bien en todo el sur del país, con sus famosos retenes anticonstitucionales, la Sedena dio un ultimátum para que se retiren, de lo contrario iniciarán con los operativos para quitarlos y detenerlos.
Pues es sabido que esos retenes son a modo para proteger a los verdaderos criminales, mientras que por otro lado atropellan a los ciudadanos.


