EVANGELIO DEL SÁBADO 09/10/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
Semana XXVII Tiempo Ordinario. Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
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Prólogo. @AlbaniCordero:🌹“Dios te salve María llena eres de gracia el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la ahora de nuestra muerte. Amén”. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Sábado 09/10/2021. (Lucas 11, 27-28). “En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la multitud, una mujer del pueblo, gritando, le dijo: “¡Dichosa la mujer que te llevó en su seno y cuyos pechos te amamantaron!”. Pero Jesús le respondió: “Dichosos todavía más los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”. Palabra del Señor. Gloría a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Decía un poeta que la imaginación esconde parte de la realidad. Aquí estoy en este punto, pensando e imaginándome a Jesús delante de todo ese gentío. Lo vislumbro hablando ante una multitud con sentimientos variados, contrarios y contradictorios respecto a su mensaje. Como en todas las muchedumbres.
Mezclado en esa multitud se escuchó el grito de una mujer valiente, como son las mujeres cuando se llenan de amor. Un grito que bendice el vientre que da fruto: “¡Dichosa la mujer que te llevó en su seno…!”. Y esa mujer dichosa, cuyos pechos nutrieron al Salvador, es María… La Señora María, la de Nazaret… esposa de José.
Esa mujer que gritó alabando a María, mientras Jesús hablaba a la multitud, era su vecina allá en Nazaret. Esto lo dice la imaginación creativa de algunos evangelios apócrifos. Es decir, que pudo ser verdad. Además, esta mujer tenía un hijo llamado Dimas que, como tantos otros jóvenes de la Galilea de aquella época, luchaba para sacar a los romanos, que eran unos dictadores. Por eso, digo a los dictadorzuelos de mi país que no se crean originales, el totalitarismo es viejo y pasado de moda. Este joven, vecino de Jesús, fue llevado a la cárcel y ejecutado junto a Él. Y es el que conocemos como “El Buen Ladrón” (Lc. 23,39-43). Esta mujer, recordó a la madre de Jesús, su vecina y dijo: “¡María debe ser tan feliz teniendo a un hijo así!”. ¡Qué bonito!… Me gustaría que esto fuera verdad.
Jesús era un hombre que convivía con su pueblo. Enseñaba a la gente, se preocupaba mucho cuando ésta no tenía que comer, curaba a los enfermos. Ofrecía descanso espiritual: “Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré” (Mt. 11, 28). Les predicaba la alegría (Mt. 6, 16 – 18), su discurso causaba mucha admiración (Mt. 7, 28 – 29). Era alabado por su persona, acción y doctrina.
Cuando la madre de Dimas dijo: “¡Dichosa la mujer que te llevó en su seno…!”. Jesús contestó. “Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la practican”.
-¡¿Así respondió?!… Entonces, descalificó a su madre.
-¿La descalificó? … ¡¿Por qué dices eso Boquiabierta?!
-¿No ves que la mujer alaba a María y Jesús se refiere, más bien, a otra gente?
-¿A qué gente?
-A los que oyen la palabra de Dios y la practican, no a María.
-¡Al revés… ¡Boquiabierta!
Aparentemente Jesús alaba a otras personas y no a María. Pero aquí se refiere fundamentalmente a ella. ¿Quién ha escuchado la palabra de Dios y la ha practicado más que María? Ella es dichosa porque es la primera cristiana. Es una gran mujer en toda la extensión de la palabra.
En el evangelio de hoy aprendí… Jesús es la promesa del Padre, en María. Por eso, la dichosa que lo amamantó, lo proclamaba con el corazón engrandecido: “Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación”, (Lc. 1, 48 – 50).
Pensamiento del día… Ante semejante alabanza a María, Jesús respondió a la mujer con el mayor elogio a su Madre: “Ella no sólo es dichosa y bienaventurada por darme a luz y amamantarme, también es bendita con y “entre todas las mujeres” por escuchar, creer y practicar la palabra de mi Padre”.
Tarea para la casa… En honor a la Virgen, ¡a la Señora María, la de Nazaret, esposa de José y Madre de Jesús, la “Bendita entre todas las mujeres”, reza al menos un misterio del rosario… “¡Bendito sea el fruto de tu vientre!”.
Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com
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