EVANGELIO DEL MARTES 09/11/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

EVANGELIO DEL MARTES 09/11/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE  VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

 

XXXII Semana del Tiempo Ordinario. Dedicación de la Basílica de Letrán, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Cada día es como una hoja en blanco donde podemos escribir una nueva historia, una nueva oportunidad… El brillo de cada día. La humildad y la alegría son el esplendor del amor. Aunque no todo lo que brilla es oro, ¿qué valor tiene éste sin brillo? Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

Martes 09/11/2021. (Juan 2, 13-22). “Cuando se acercaba la Pascua de los judíos, Jesús llegó a Jerusalén y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas con sus mesas. Entonces hizo un látigo de cordeles y los echó del templo, con todo y sus ovejas y bueyes; a los cambistas les volcó las mesas y les tiró al suelo las monedas; y a los que vendían palomas les dijo: “Quiten todo de aquí y no conviertan en un mercado la casa de mi Padre”.

En ese momento, sus discípulos se acordaron de lo que estaba escrito: El celo de tu casa me devora. Después intervinieron los judíos para preguntarle: “¿Qué señal nos das de que tienes autoridad para actuar así?”. Jesús les respondió: “Destruyan este templo y en tres días lo reconstruiré”. Replicaron los judíos: “Cuarenta y seis años se ha llevado la construcción del templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?”. Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Por eso, cuando resucitó Jesús de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho aquello y creyeron en la Escritura y en las palabras que Jesús había dicho”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. La vida es tiempo y espacio. Pero, en este caminar de la humanidad, circulamos por algunos que llamamos sagrados. Lo sagrado o bendito no tanto depende del lugar y época del mes o años sino de la actitud y motivación de los participantes que lo animan.

El espacio sagrado es, digámoslo así, un encuentro exclusivo de lo divino con lo humano, lo sorprendente con lo ordinario, lo bello con lo bueno… Dios con la humanidad. A esta zona santificada sólo pueden entrar las “personas sagradas” en compañía de los “personajes sagrados”, porque sin todos éstos no hay sacralidad en ningún momento y lugar. Lo sagrado no es para vivir o permanecer en él, ni para instalarse allí… es para la vida, para seguir viviendo… No es pa´que lo consumas aquí… es para el camino, para el viaje. Porque en el lugar sagrado, con su mismo tiempo, se toman fuerzas extraordinarias para continuar caminando por los momentos ordinarios y tortuosos de la vida. Es como el ciervo que se arrodilla frente a la fuente cristalina no para quedarse ahí, sino para recuperar energías saciando su sed; y así continuar por las montañas escarpadas y empinadas.

Necesitamos esa fuerza que está “más allá de la empalizá”. Porque lo humano no se vive en línea recta, todas las vías que llevan al quehacer ansiado son torcidas, todas. Jesús es el templo vivo que asegura la presencia de Dios y de su amor en el mundo; la muerte en cruz hará de Él el templo único y definitivo. Por eso dice a los fariseos, refiriéndose  a su cuerpo: “Destruyan este templo y en tres días lo reconstruiré”.

En el evangelio de hoy aprendí… Y relacioné: El gobierno de todo país es el templo en donde la unión de sus integrantes, como personajes sagrados, tejen ordenanzas que beneficien a todos por igual… en la tierra. Si los miembros oficiales defienden sus intereses personales, los de sus partidos y no los de todo el pueblo, entonces, son unos intrusos y unos profanadores de lo más sagrado que tiene un país que son sus habitantes. Siguiendo el ejemplo de Jesús… ¡Hay que sacarlos del templo -léase “gobierno”- porque lo han convertido en una cueva de corruptos!

Pensamiento del día… Un templo no es un mercado sino, como decíamos antes, un lugar o espacio sagrado en donde hay unión de personas para alabar, bendecir, dar la acción de gracias y… ¡Seguir viviendo en abundancia!

Tarea para la casa… Ve al templo no sólo a buscar a un “dios personalista”, sino a llevar al Padre que está dentro de ti. Y en el saludo de paz que des al prójimo: “La paz del Señor esté contigo”, susurra en tu corazón este sentir: “Eres mi hermano, sin ti no puedo llegar al amor de Dios… caminemos juntos”.

Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com

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